
Un análisis profundo publicado el 29 de mayo por The Financial Express destaca lo que los gestores de movilidad global han percibido durante meses: los tiempos de espera para visas no inmigrantes en EE. UU. son ahora los más largos en la memoria reciente, con algunos trabajadores H-1B en India reportando citas para sellado hasta mediados de 2027.
Para quienes buscan claridad, servicios de facilitación externos como VisaHQ pueden ser un salvavidas. A través de su portal dedicado a EE. UU. (https://www.visahq.com/united-states/), la plataforma reúne actualizaciones consulares en tiempo real, tendencias de citas y listas de verificación de documentos, ayudando a empleadores y asignados a prever plazos y evitar errores comunes que provocan rechazos.
La firma de inmigración Reddy Neumann Brown atribuye la crisis a una rápida sucesión de cambios en la política desde 2025. Primero, el Departamento de Estado redujo el período de elegibilidad para exención de entrevista de 48 a 12 meses, lo que provocó una avalancha de renovaciones en las filas consulares. Luego, el 2 de septiembre de 2025, las entrevistas presenciales se volvieron obligatorias para casi todas las categorías, incluidos niños menores de 14 años y adultos mayores de 79. Cuatro días después, se prohibieron las citas para “nacionales de terceros países”, poniendo fin a la práctica de programar entrevistas más rápidas en Canadá o México. A esto se suman una mayor revisión de redes sociales y el memorando del USCIS del 22 de mayo de 2026 que desaconseja el ajuste de estatus dentro del país, resultando en un retraso en cascada.
Para las empresas estadounidenses, este cuello de botella es más que una molestia. La demora en la emisión de visas se traduce en proyectos paralizados, incumplimiento de plazos con clientes y costosos cambios en los planes de viaje. Los equipos de recursos humanos reciben preguntas urgentes sobre retrasos en fechas de inicio y si el trabajo remoto desde el extranjero es permitido bajo las normas de control de exportaciones. Los expertos pronostican poca mejoría a corto plazo. Con la temporada alta de viajes por el Mundial acercándose, el personal de las embajadas ya está al límite. Aunque aún es posible solicitar agilizaciones de emergencia, las tasas de aprobación han caído drásticamente.
Por ello, se recomienda a los empleadores: (a) presentar las solicitudes de renovación en la primera ventana legal disponible; (b) considerar plazos de entre seis y doce meses en la planificación de proyectos; y (c) explorar clasificaciones de visa alternativas o modalidades de trabajo remoto cuando sea posible. ¿La buena noticia? La presión constante de la industria podría motivar al Departamento de Estado a restaurar las exenciones de entrevista o ampliar los pilotos de renovación de visa dentro del país, aunque estas soluciones no se esperan antes del año fiscal 2027, dejando a los equipos de movilidad enfrentando un año históricamente complicado.
Para quienes buscan claridad, servicios de facilitación externos como VisaHQ pueden ser un salvavidas. A través de su portal dedicado a EE. UU. (https://www.visahq.com/united-states/), la plataforma reúne actualizaciones consulares en tiempo real, tendencias de citas y listas de verificación de documentos, ayudando a empleadores y asignados a prever plazos y evitar errores comunes que provocan rechazos.
La firma de inmigración Reddy Neumann Brown atribuye la crisis a una rápida sucesión de cambios en la política desde 2025. Primero, el Departamento de Estado redujo el período de elegibilidad para exención de entrevista de 48 a 12 meses, lo que provocó una avalancha de renovaciones en las filas consulares. Luego, el 2 de septiembre de 2025, las entrevistas presenciales se volvieron obligatorias para casi todas las categorías, incluidos niños menores de 14 años y adultos mayores de 79. Cuatro días después, se prohibieron las citas para “nacionales de terceros países”, poniendo fin a la práctica de programar entrevistas más rápidas en Canadá o México. A esto se suman una mayor revisión de redes sociales y el memorando del USCIS del 22 de mayo de 2026 que desaconseja el ajuste de estatus dentro del país, resultando en un retraso en cascada.
Para las empresas estadounidenses, este cuello de botella es más que una molestia. La demora en la emisión de visas se traduce en proyectos paralizados, incumplimiento de plazos con clientes y costosos cambios en los planes de viaje. Los equipos de recursos humanos reciben preguntas urgentes sobre retrasos en fechas de inicio y si el trabajo remoto desde el extranjero es permitido bajo las normas de control de exportaciones. Los expertos pronostican poca mejoría a corto plazo. Con la temporada alta de viajes por el Mundial acercándose, el personal de las embajadas ya está al límite. Aunque aún es posible solicitar agilizaciones de emergencia, las tasas de aprobación han caído drásticamente.
Por ello, se recomienda a los empleadores: (a) presentar las solicitudes de renovación en la primera ventana legal disponible; (b) considerar plazos de entre seis y doce meses en la planificación de proyectos; y (c) explorar clasificaciones de visa alternativas o modalidades de trabajo remoto cuando sea posible. ¿La buena noticia? La presión constante de la industria podría motivar al Departamento de Estado a restaurar las exenciones de entrevista o ampliar los pilotos de renovación de visa dentro del país, aunque estas soluciones no se esperan antes del año fiscal 2027, dejando a los equipos de movilidad enfrentando un año históricamente complicado.
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