
Al cierre de la 135ª Sesión Ministerial del Consejo de Europa en Chișinău, Moldavia, los ministros de Asuntos Exteriores de los 46 países miembros adoptaron por unanimidad la nueva “Declaración de Chișinău sobre Migración y la Convención Europea de Derechos Humanos”. Este texto no vinculante surge directamente de una carta abierta impulsada el año pasado por el primer ministro belga Bart De Wever y otros ocho líderes europeos afines, quienes argumentaron que la jurisprudencia de Estrasburgo bloquea con demasiada frecuencia la expulsión de extranjeros condenados por delitos graves. Maxime Prévot, ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica y representante en Chișinău, calificó el documento como “un nuevo marco político que nos ayudará a devolver a los infractores sin perder de vista el espíritu de la Convención”.
La declaración subraya el “derecho soberano de los Estados a controlar la entrada y residencia” y pide una mayor eficacia en las devoluciones de migrantes irregulares, al tiempo que reafirma que todas las medidas deben respetar el principio de proporcionalidad y la prohibición de devolución forzada (refoulement). En la práctica, abogados de inmigración belgas señalan que el texto ofrecerá a los gobiernos un respaldo retórico para endurecer los procedimientos de deportación, aunque cualquier cambio concreto deberá superar el escrutinio judicial tanto en tribunales nacionales como en Estrasburgo.
La Oficina de Inmigración belga ya está elaborando directrices que permitirán prohibiciones de entrada de por vida para personas incluidas en la base de datos nacional TER (Terrorismo, Extremismo, Radicalización), una medida anticipada en un proyecto de ley presentado en febrero y actualmente en trámite parlamentario. Para los gestores de movilidad corporativa, el impacto a corto plazo más relevante será un aumento en las órdenes de expulsión para empleados con antecedentes penales o solicitudes de asilo pendientes. Los empleadores que patrocinan a nacionales de terceros países bajo esquemas de permiso único o Tarjeta Azul deben prepararse para una revisión más exhaustiva de los certificados de antecedentes policiales y considerar incluir cláusulas de “buena conducta” en los contratos de asignación.
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Se recomienda a los equipos de Recursos Humanos mantener copias duplicadas de los documentos de residencia, ya que las autoridades fronterizas podrían intensificar los controles aleatorios dentro del espacio Schengen. El gobierno federal asegura que “los trabajadores legítimos y sus familias no tienen nada que temer”, aunque el impulso político claramente favorece una postura más estricta por motivos de orden público.
Las instituciones de la UE respaldaron rápidamente la declaración. La Comisión Europea afirmó que el texto “logra el equilibrio adecuado entre seguridad y derechos fundamentales” y se alinea con el próximo Pacto de Migración y Asilo, que comenzará a implementarse el 12 de junio de 2026. Este apoyo indica que Bruselas probablemente no cuestionará las iniciativas de los Estados miembros que reflejen el lenguaje de la declaración, siempre que se mantengan las garantías procesales.
De cara al futuro, las empresas belgas deben estar atentas a dos aspectos clave: primero, la revisión prevista para otoño sobre la capacidad nacional de detención de retornados; y segundo, los planes del Ministerio de Justicia para ampliar los poderes de revocación de nacionalidad para ciudadanos con doble nacionalidad condenados por crimen organizado. Ambos podrían afectar las perspectivas de residencia a largo plazo de los empleados desplazados y sus familiares.
Los asesores en inmigración recomiendan anticipar los tiempos para las renovaciones y mantener un registro exhaustivo de documentos en caso de que se requiera demostrar “buena conducta continua” bajo las normas en evolución.
La declaración subraya el “derecho soberano de los Estados a controlar la entrada y residencia” y pide una mayor eficacia en las devoluciones de migrantes irregulares, al tiempo que reafirma que todas las medidas deben respetar el principio de proporcionalidad y la prohibición de devolución forzada (refoulement). En la práctica, abogados de inmigración belgas señalan que el texto ofrecerá a los gobiernos un respaldo retórico para endurecer los procedimientos de deportación, aunque cualquier cambio concreto deberá superar el escrutinio judicial tanto en tribunales nacionales como en Estrasburgo.
La Oficina de Inmigración belga ya está elaborando directrices que permitirán prohibiciones de entrada de por vida para personas incluidas en la base de datos nacional TER (Terrorismo, Extremismo, Radicalización), una medida anticipada en un proyecto de ley presentado en febrero y actualmente en trámite parlamentario. Para los gestores de movilidad corporativa, el impacto a corto plazo más relevante será un aumento en las órdenes de expulsión para empleados con antecedentes penales o solicitudes de asilo pendientes. Los empleadores que patrocinan a nacionales de terceros países bajo esquemas de permiso único o Tarjeta Azul deben prepararse para una revisión más exhaustiva de los certificados de antecedentes policiales y considerar incluir cláusulas de “buena conducta” en los contratos de asignación.
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Las instituciones de la UE respaldaron rápidamente la declaración. La Comisión Europea afirmó que el texto “logra el equilibrio adecuado entre seguridad y derechos fundamentales” y se alinea con el próximo Pacto de Migración y Asilo, que comenzará a implementarse el 12 de junio de 2026. Este apoyo indica que Bruselas probablemente no cuestionará las iniciativas de los Estados miembros que reflejen el lenguaje de la declaración, siempre que se mantengan las garantías procesales.
De cara al futuro, las empresas belgas deben estar atentas a dos aspectos clave: primero, la revisión prevista para otoño sobre la capacidad nacional de detención de retornados; y segundo, los planes del Ministerio de Justicia para ampliar los poderes de revocación de nacionalidad para ciudadanos con doble nacionalidad condenados por crimen organizado. Ambos podrían afectar las perspectivas de residencia a largo plazo de los empleados desplazados y sus familiares.
Los asesores en inmigración recomiendan anticipar los tiempos para las renovaciones y mantener un registro exhaustivo de documentos en caso de que se requiera demostrar “buena conducta continua” bajo las normas en evolución.
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