
Tras meses de acalorado debate, la coalición gobernante de Alemania, compuesta por la CDU/CSU y el SPD, ha alcanzado un acuerdo para restringir drásticamente el programa emblemático de Cursos de Integración del país. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, anunció en una conferencia de prensa en Berlín el 12 de mayo que, a partir de junio, los solicitantes de asilo y la mayoría de los migrantes con estatus de “tolerado” (Duldung) ya no serán admitidos automáticamente en los cursos estatales de 700 horas de idioma y civismo. En su lugar, serán canalizados hacia módulos de orientación inicial (Erstorientierungskurse) más breves, que ofrecen alemán básico e información práctica, pero con aproximadamente un tercio de las horas y el costo.
Si no está seguro de cómo estos cambios pueden afectar su traslado o el de sus empleados, empresas como VisaHQ pueden ayudarle. Sus especialistas monitorean en tiempo real las regulaciones de visados y residencia en Alemania, guían a los solicitantes a través del papeleo y las citas, y señalan rutas alternativas cuando programas como el Curso de Integración se ven limitados. Más información en https://www.visahq.com/germany/
El gasto federal anual en cursos de integración se limitará a unos 600 millones de euros, frente a los 1.300 millones previstos para 2025, un desbordamiento presupuestario que Dobrindt calificó de “insostenible”. Las plazas en los cursos completos se reservarán primero para ucranianos que huyeron de la guerra y para ciudadanos de la UE que vienen a trabajar a Alemania. La admisión para el resto de extranjeros se asignará por cuota una vez al año, vinculada directamente al presupuesto aprobado. El ministerio del Interior sostiene que la reforma liberará fondos para centros de acogida y control fronterizo, al tiempo que ofrecerá a los recién llegados “un camino realista hacia el empleo y la integración social”.
Los grupos empresariales muestran preocupación. La Federación de Empleadores Alemanes (BDA) advierte que los cambios podrían ralentizar la adquisición del idioma en el trabajo justo cuando escasean trabajadores en construcción, cuidado y manufactura. Los responsables de movilidad corporativa temen tiempos de incorporación más largos para las familias de transferidos intra-UE y para contrataciones de terceros países que llegan como solicitantes de asilo y luego obtienen permisos de trabajo. Los especialistas en reubicación aconsejan a las empresas reservar clases privadas de idioma con anticipación y presupuestar mayores costos si el personal ya no califica para cursos subvencionados. Por ahora, el estancamiento político que congeló las nuevas admisiones desde febrero ha terminado. Si la nueva cuota será suficiente se decidirá en las negociaciones presupuestarias de otoño y según el ritmo de llegadas a las fronteras alemanas.
Si no está seguro de cómo estos cambios pueden afectar su traslado o el de sus empleados, empresas como VisaHQ pueden ayudarle. Sus especialistas monitorean en tiempo real las regulaciones de visados y residencia en Alemania, guían a los solicitantes a través del papeleo y las citas, y señalan rutas alternativas cuando programas como el Curso de Integración se ven limitados. Más información en https://www.visahq.com/germany/
El gasto federal anual en cursos de integración se limitará a unos 600 millones de euros, frente a los 1.300 millones previstos para 2025, un desbordamiento presupuestario que Dobrindt calificó de “insostenible”. Las plazas en los cursos completos se reservarán primero para ucranianos que huyeron de la guerra y para ciudadanos de la UE que vienen a trabajar a Alemania. La admisión para el resto de extranjeros se asignará por cuota una vez al año, vinculada directamente al presupuesto aprobado. El ministerio del Interior sostiene que la reforma liberará fondos para centros de acogida y control fronterizo, al tiempo que ofrecerá a los recién llegados “un camino realista hacia el empleo y la integración social”.
Los grupos empresariales muestran preocupación. La Federación de Empleadores Alemanes (BDA) advierte que los cambios podrían ralentizar la adquisición del idioma en el trabajo justo cuando escasean trabajadores en construcción, cuidado y manufactura. Los responsables de movilidad corporativa temen tiempos de incorporación más largos para las familias de transferidos intra-UE y para contrataciones de terceros países que llegan como solicitantes de asilo y luego obtienen permisos de trabajo. Los especialistas en reubicación aconsejan a las empresas reservar clases privadas de idioma con anticipación y presupuestar mayores costos si el personal ya no califica para cursos subvencionados. Por ahora, el estancamiento político que congeló las nuevas admisiones desde febrero ha terminado. Si la nueva cuota será suficiente se decidirá en las negociaciones presupuestarias de otoño y según el ritmo de llegadas a las fronteras alemanas.
Más de Alemania
Ver todo
El Ministerio del Interior informa que se negó la entrada a 35,000 migrantes en el primer año del canciller Merz
Fragmentación de los controles internos en Schengen se amplía; Alemania mantiene las revisiones hasta mediados de septiembre