
El Ministerio del Interior de España ha difundido discretamente una nota interna que confirma que, a partir del 12 de junio de 2026, las oficinas de policía e inmigración dejarán de emitir y renovar **permisos de residencia por razones humanitarias**, una vía que desde 2018 permitió a decenas de miles de venezolanos regularizar su situación casi de forma automática. Este cambio se enmarca como consecuencia del nuevo Pacto de la UE sobre Migración y Asilo (PEMA), que exige a los Estados miembros mantener las autorizaciones humanitarias claramente separadas de los procedimientos formales de protección internacional. Las autoridades argumentan que el sistema español, introducido como medida de emergencia en el punto álgido de la crisis venezolana, ahora corre el riesgo de generar confusión porque se tramita en las mismas unidades que gestionan las solicitudes de asilo.
Según datos del Interior citados en la nota, España concedió alrededor de **50.000 tarjetas humanitarias solo en 2025**; desde 2018, el total supera las 240.000, convirtiendo a los venezolanos en la tercera comunidad extranjera más numerosa del país. Los titulares pueden trabajar, viajar por el espacio Schengen y renovar anualmente con pocos trámites. Críticos dentro del ministerio califican el programa como una “amnistía de facto” que atrajo flujos cada vez mayores.
¿Qué ocurrirá a partir de ahora? Quienes ya posean una tarjeta humanitaria podrán convertirla a otra categoría de residencia bajo el recién reformado Reglamento de Extranjería de España (abril de 2026). Pero **no se aceptarán nuevas solicitudes ni renovaciones después del 12 de junio**. Los abogados prevén que la mayoría de venezolanos optará por permisos de trabajo regulares o por la nueva residencia de tres años por arraigo social, aunque advierten que los solicitantes deberán cumplir requisitos más estrictos en cuanto a ingresos, seguro y antecedentes penales.
Para quienes estén evaluando sus opciones, VisaHQ puede agilizar el proceso. A través de su portal dedicado a España (https://www.visahq.com/spain/), el servicio preselecciona la elegibilidad, prepara la documentación necesaria, asegura citas y realiza el seguimiento del expediente, guiando a los solicitantes —y a los empleadores que los patrocinan— desde el estatus humanitario hacia permisos de trabajo, estudio o residencia familiar antes de que se agoten los plazos.
Para los empleadores, esta decisión elimina uno de los canales más rápidos para contratar talento venezolano. Las empresas que dependían de las tarjetas humanitarias para incorporar personal deberán ahora planificar tiempos de tramitación más largos o patrocinar directamente permisos de trabajo. Los profesionales venezolanos que ya tengan ofertas laborales deben presentar sus solicitudes de conversión antes del plazo de junio para evitar perder su estatus.
Desde el punto de vista político, esta medida refleja la determinación de España por alinear su práctica nacional con las normas armonizadas de la UE justo cuando el bloque se prepara para implementar el Sistema Biométrico de Entrada/Salida (EES) y la autorización de viaje ETIAS. También subraya el cambio más amplio de Madrid, que pasa de regularizaciones puntuales a una migración laboral canalizada y visados para perfiles altamente cualificados, como las categorías de residencia para nómadas digitales o emprendedores.
Según datos del Interior citados en la nota, España concedió alrededor de **50.000 tarjetas humanitarias solo en 2025**; desde 2018, el total supera las 240.000, convirtiendo a los venezolanos en la tercera comunidad extranjera más numerosa del país. Los titulares pueden trabajar, viajar por el espacio Schengen y renovar anualmente con pocos trámites. Críticos dentro del ministerio califican el programa como una “amnistía de facto” que atrajo flujos cada vez mayores.
¿Qué ocurrirá a partir de ahora? Quienes ya posean una tarjeta humanitaria podrán convertirla a otra categoría de residencia bajo el recién reformado Reglamento de Extranjería de España (abril de 2026). Pero **no se aceptarán nuevas solicitudes ni renovaciones después del 12 de junio**. Los abogados prevén que la mayoría de venezolanos optará por permisos de trabajo regulares o por la nueva residencia de tres años por arraigo social, aunque advierten que los solicitantes deberán cumplir requisitos más estrictos en cuanto a ingresos, seguro y antecedentes penales.
Para quienes estén evaluando sus opciones, VisaHQ puede agilizar el proceso. A través de su portal dedicado a España (https://www.visahq.com/spain/), el servicio preselecciona la elegibilidad, prepara la documentación necesaria, asegura citas y realiza el seguimiento del expediente, guiando a los solicitantes —y a los empleadores que los patrocinan— desde el estatus humanitario hacia permisos de trabajo, estudio o residencia familiar antes de que se agoten los plazos.
Para los empleadores, esta decisión elimina uno de los canales más rápidos para contratar talento venezolano. Las empresas que dependían de las tarjetas humanitarias para incorporar personal deberán ahora planificar tiempos de tramitación más largos o patrocinar directamente permisos de trabajo. Los profesionales venezolanos que ya tengan ofertas laborales deben presentar sus solicitudes de conversión antes del plazo de junio para evitar perder su estatus.
Desde el punto de vista político, esta medida refleja la determinación de España por alinear su práctica nacional con las normas armonizadas de la UE justo cuando el bloque se prepara para implementar el Sistema Biométrico de Entrada/Salida (EES) y la autorización de viaje ETIAS. También subraya el cambio más amplio de Madrid, que pasa de regularizaciones puntuales a una migración laboral canalizada y visados para perfiles altamente cualificados, como las categorías de residencia para nómadas digitales o emprendedores.