
El equipo de verificación de Euronews, The Cube, ha desmentido una ola de publicaciones en redes sociales que afirmaban que los medio millón de migrantes indocumentados que España está regularizando podrán trasladarse de forma permanente a Francia y al resto de la Unión Europea. Según el Real Decreto-Ley 316/2026, las personas que puedan demostrar que han vivido en España al menos cinco meses antes del 1 de enero de 2026 pueden solicitar—entre el 16 de abril y el 30 de junio—un permiso de residencia y trabajo por un año, renovable. Como explicó a Euronews la analista de políticas migratorias Monique Pariat, este estatus “es válido únicamente para España.”
Al igual que cualquier otro ciudadano de terceros países con tarjeta de residencia española, los beneficiarios pueden visitar otros estados Schengen hasta 90 días dentro de un período de 180 días, pero no tienen derecho a trabajar o establecerse allí a menos que obtengan un permiso nacional específico.
Quienes busquen una guía detallada y paso a paso sobre visados y permisos de residencia en España pueden consultar VisaHQ, cuyo portal para España (https://www.visahq.com/spain/) recopila los criterios de elegibilidad más recientes, listas de documentos y tiempos de tramitación, facilitando así el proceso de regularización y la planificación de viajes posteriores.
Esta distinción es importante para empleadores y gestores de reubicación en toda España. El personal regularizado puede realizar viajes cortos de negocios a otros países de la UE, pero las empresas deben obtener las autorizaciones laborales adecuadas—como el Permiso ICT o el procedimiento Vander Elst—antes de asignarles estancias prolongadas en el extranjero. No hacerlo puede acarrear multas severas bajo la Directiva 2009/52/CE sobre empleo no autorizado.
En el plano político, esta verificación modera las críticas del partido ultraderechista francés Reagrupamiento Nacional, que había instado a París a “cerrar la frontera” en respuesta a lo que calificaba como una política de puertas abiertas. El gobierno español utiliza ahora esta aclaración para argumentar que su programa equilibra objetivos humanitarios con movilidad controlada, además de cubrir la crónica escasez de mano de obra en agricultura, hostelería y cuidado de personas mayores.
Para los equipos de movilidad global, la conclusión es clara: el nuevo permiso regulariza la estancia y el empleo solo en España. Las multinacionales deben actualizar sus herramientas internas de cumplimiento de viajes para tener en cuenta la regla Schengen de 90/180 días y colaborar estrechamente con proveedores en los países de destino cuando trasladen al personal recién regularizado fuera de España.
Al igual que cualquier otro ciudadano de terceros países con tarjeta de residencia española, los beneficiarios pueden visitar otros estados Schengen hasta 90 días dentro de un período de 180 días, pero no tienen derecho a trabajar o establecerse allí a menos que obtengan un permiso nacional específico.
Quienes busquen una guía detallada y paso a paso sobre visados y permisos de residencia en España pueden consultar VisaHQ, cuyo portal para España (https://www.visahq.com/spain/) recopila los criterios de elegibilidad más recientes, listas de documentos y tiempos de tramitación, facilitando así el proceso de regularización y la planificación de viajes posteriores.
Esta distinción es importante para empleadores y gestores de reubicación en toda España. El personal regularizado puede realizar viajes cortos de negocios a otros países de la UE, pero las empresas deben obtener las autorizaciones laborales adecuadas—como el Permiso ICT o el procedimiento Vander Elst—antes de asignarles estancias prolongadas en el extranjero. No hacerlo puede acarrear multas severas bajo la Directiva 2009/52/CE sobre empleo no autorizado.
En el plano político, esta verificación modera las críticas del partido ultraderechista francés Reagrupamiento Nacional, que había instado a París a “cerrar la frontera” en respuesta a lo que calificaba como una política de puertas abiertas. El gobierno español utiliza ahora esta aclaración para argumentar que su programa equilibra objetivos humanitarios con movilidad controlada, además de cubrir la crónica escasez de mano de obra en agricultura, hostelería y cuidado de personas mayores.
Para los equipos de movilidad global, la conclusión es clara: el nuevo permiso regulariza la estancia y el empleo solo en España. Las multinacionales deben actualizar sus herramientas internas de cumplimiento de viajes para tener en cuenta la regla Schengen de 90/180 días y colaborar estrechamente con proveedores en los países de destino cuando trasladen al personal recién regularizado fuera de España.
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