
Tras dos años de implementación gradual, el sistema de Autorización Electrónica de Viaje (ETA) del Reino Unido alcanzó su etapa final el 25 de febrero de 2026: todos los titulares de pasaportes españoles que no residan en Reino Unido o Irlanda deben obtener una ETA aprobada antes de embarcar en avión, ferry, crucero o Eurostar con destino a Gran Bretaña. Este cambio pone fin a la práctica histórica que permitía a los ciudadanos de la UE viajar al Reino Unido sin visado y con poca antelación; a partir de ahora, las compañías de transporte estarán legalmente obligadas a denegar el embarque a quienes no cuenten con la ETA aprobada. Las autoridades británicas estiman que el permiso online —válido por dos años, con entradas múltiples y un coste de 20 libras— se concederá en menos de 48 horas para la mayoría de solicitantes, aunque las aerolíneas se preparan para un aumento de cambios de última hora, ya que viajeros desconocedores de la norma serán rechazados en el check-in.
Para las empresas españolas, la preocupación inmediata es operativa: deben actualizar sus políticas de viaje y los responsables de movilidad aconsejan a los empleados solicitar la ETA con al menos una semana de antelación para evitar retrasos. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha emitido recomendaciones paralelas aclarando que la ETA es una autorización de viaje, no un visado de trabajo o estudio, y que los agentes fronterizos pueden solicitar prueba de viaje de continuación y fondos suficientes. Las aerolíneas que operan en las rutas Madrid-Londres y Barcelona-Londres ya han incorporado recordatorios sobre la ETA en sus sistemas de reserva; Iberia ha añadido ventanas emergentes y Vueling informa haber enviado “decenas de miles” de correos electrónicos a pasajeros con documentos españoles. La asociación de viajes de negocios AEGVE advierte que perder reuniones podría costar millones a las empresas españolas si los viajeros ignoran este nuevo requisito durante la temporada de conferencias de primavera. Por ello, las agencias de gestión de viajes (TMCs) están incluyendo asistencia para la ETA en sus paquetes corporativos.
En este contexto, viajeros y equipos de movilidad que necesiten apoyo adicional pueden acudir a VisaHQ. A través de su portal dedicado a España (https://www.visahq.com/spain/), el servicio ofrece aplicaciones paso a paso para la ETA, verificación de documentos y seguimiento en tiempo real del estado, facilitando a particulares y empresas cumplir con los nuevos requisitos del Reino Unido de forma rápida y segura.
A largo plazo, la ETA sitúa a España y otros países de la UE al mismo nivel que Australia, Canadá y Estados Unidos, cuyos ciudadanos requieren ETA desde 2025. Los analistas prevén un impacto limitado en la demanda turística, pero señalan posibles complicaciones en viajes de última hora, especialmente para equipos de construcción, cine y tecnología que suelen volar con poca antelación. Los abogados especializados en movilidad laboral recomiendan a los empleadores incluir “días de margen” en las asignaciones para absorber posibles rechazos de ETA o fallos técnicos. En definitiva, esta medida del Reino Unido forma parte de una tendencia global hacia la preselección electrónica antes del viaje. España, por su parte, implementará el Sistema de Entrada/Salida (EES) de la UE el 10 de abril de 2026 y el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS) poco después, lo que implicará que los ciudadanos británicos también necesitarán autorización previa para entrar en España. Por ello, los equipos de movilidad en ambos lados del Canal consideran 2026 como el año en que la preselección electrónica se convierte en la nueva normalidad para los viajes de negocios transfronterizos.
Para las empresas españolas, la preocupación inmediata es operativa: deben actualizar sus políticas de viaje y los responsables de movilidad aconsejan a los empleados solicitar la ETA con al menos una semana de antelación para evitar retrasos. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha emitido recomendaciones paralelas aclarando que la ETA es una autorización de viaje, no un visado de trabajo o estudio, y que los agentes fronterizos pueden solicitar prueba de viaje de continuación y fondos suficientes. Las aerolíneas que operan en las rutas Madrid-Londres y Barcelona-Londres ya han incorporado recordatorios sobre la ETA en sus sistemas de reserva; Iberia ha añadido ventanas emergentes y Vueling informa haber enviado “decenas de miles” de correos electrónicos a pasajeros con documentos españoles. La asociación de viajes de negocios AEGVE advierte que perder reuniones podría costar millones a las empresas españolas si los viajeros ignoran este nuevo requisito durante la temporada de conferencias de primavera. Por ello, las agencias de gestión de viajes (TMCs) están incluyendo asistencia para la ETA en sus paquetes corporativos.
En este contexto, viajeros y equipos de movilidad que necesiten apoyo adicional pueden acudir a VisaHQ. A través de su portal dedicado a España (https://www.visahq.com/spain/), el servicio ofrece aplicaciones paso a paso para la ETA, verificación de documentos y seguimiento en tiempo real del estado, facilitando a particulares y empresas cumplir con los nuevos requisitos del Reino Unido de forma rápida y segura.
A largo plazo, la ETA sitúa a España y otros países de la UE al mismo nivel que Australia, Canadá y Estados Unidos, cuyos ciudadanos requieren ETA desde 2025. Los analistas prevén un impacto limitado en la demanda turística, pero señalan posibles complicaciones en viajes de última hora, especialmente para equipos de construcción, cine y tecnología que suelen volar con poca antelación. Los abogados especializados en movilidad laboral recomiendan a los empleadores incluir “días de margen” en las asignaciones para absorber posibles rechazos de ETA o fallos técnicos. En definitiva, esta medida del Reino Unido forma parte de una tendencia global hacia la preselección electrónica antes del viaje. España, por su parte, implementará el Sistema de Entrada/Salida (EES) de la UE el 10 de abril de 2026 y el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS) poco después, lo que implicará que los ciudadanos británicos también necesitarán autorización previa para entrar en España. Por ello, los equipos de movilidad en ambos lados del Canal consideran 2026 como el año en que la preselección electrónica se convierte en la nueva normalidad para los viajes de negocios transfronterizos.
Más de España
Ver todo
El Tribunal Supremo elimina la ‘regla de los seis meses’ en España, otorgando libertad de viaje a residentes temporales
Aena registra un tráfico de pasajeros récord y prevé un crecimiento adicional en 2026