
Apenas tres semanas después de recibir la Sanción Real, la Ley para Fortalecer el Sistema de Inmigración y las Fronteras de Canadá (Proyecto de Ley C-12) está transformando la protección de refugiados. Según informa Immigration News Canada, a partir del 12 de abril, IRCC comenzó a enviar cartas de equidad procesal a unos 30,000 solicitantes de asilo cuyas reclamaciones podrían ya no calificar para una audiencia completa ante la Junta de Inmigración y Refugiados (IRB).
Para quienes aún necesiten documentos de visitante, trabajo o viaje mientras su estatus está en espera, servicios en línea como VisaHQ pueden agilizar los trámites. El portal canadiense de VisaHQ (https://www.visahq.com/canada/) ofrece herramientas rápidas para verificar elegibilidad, asistencia en la preparación de formularios y coordinación de mensajería, brindando a individuos y empleadores una forma práctica de mantenerse en regla ante los cambios de política.
El Proyecto de Ley C-12 prohíbe audiencias para dos grupos amplios: personas que presentan su solicitud más de un año después de entrar a Canadá y quienes cruzan la frontera de manera irregular y esperan más de 14 días para solicitar asilo. Ambas reglas se aplican retroactivamente a entradas desde el 24 de junio de 2020. Los solicitantes considerados inelegibles deben optar por una Evaluación de Riesgo Previa a la Deportación (PRRA). Abogados de inmigración advierten que las tasas de aprobación de PRRA son inferiores al 5%, frente a aproximadamente un 60% en audiencias completas ante la IRB. También señalan que las cartas enviadas a nacionales de países como Afganistán, Irán y Sudán les ordenan salir de Canadá, a pesar de que actualmente existen moratorias de deportación hacia esos destinos.
Las empresas que emplean a trabajadores en categoría de refugiados en sectores como procesamiento de alimentos, construcción y cuidado a largo plazo corren el riesgo de enfrentar escasez repentina de mano de obra si el personal afectado pierde la autorización de trabajo. Los equipos de movilidad corporativa deben auditar su fuerza laboral, identificar empleados con permisos vinculados a asilo y preparar planes de contingencia, incluyendo posibles solicitudes de Evaluación de Impacto en el Mercado Laboral (LMIA) o aplicaciones humanitarias. La comunidad legal anticipa desafíos constitucionales y un aumento en las revisiones judiciales ante la Corte Federal. Hasta que la jurisprudencia se estabilice, tanto empleadores como solicitantes enfrentan un panorama de cumplimiento incierto, haciendo imprescindible el asesoramiento legal oportuno.
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