
Tanto los viajeros de vacaciones como los que viajan por trabajo entre semana se vieron afectados el martes debido a las fuertes lluvias en la costa este, que, sumadas a la continua escasez de personal en control de tráfico aéreo y en los equipos de manejo en tierra, provocaron cientos de retrasos y cancelaciones de vuelos. Sídney, Melbourne y Brisbane fueron las ciudades más afectadas, pero las consecuencias también llegaron a Adelaida y Perth, ya que aviones y tripulaciones quedaron fuera de posición. Qantas canceló otros 18 vuelos domésticos tras múltiples retrasos en los tiempos de conexión, mientras que Cathay Pacific y Etihad suspendieron sus salidas nocturnas hacia Hong Kong y Abu Dhabi.
Para los viajeros que deban cambiar su ruta a través de hubs internacionales para evitar las mayores interrupciones, es fundamental tener pasaportes y visados en regla. La plataforma en línea de VisaHQ (https://www.visahq.com/australia/) puede acelerar el trámite de visados y pasaportes, ofreciendo a turistas y viajeros de negocios la flexibilidad de modificar sus itinerarios en el último momento sin preocuparse por retrasos en la documentación.
Fuentes del sector indican que el ausentismo entre los contratistas de manejo de equipaje sigue siendo más alto de lo previsto para la semana posterior a Semana Santa, dejando a las aerolíneas con personal insuficiente en tierra para recuperarse rápidamente cuando se presentan tormentas. Esta situación llega en un momento complicado para las empresas australianas: la primera semana laboral completa tras Semana Santa suele registrar un aumento en reuniones interestatales y cambios de tripulación de vuelos de ida y vuelta. Las agencias de gestión de viajes aconsejan a sus clientes reencaminarse por aeropuertos secundarios cuando sea posible y reservar tarifas reembolsables hasta que el clima se estabilice. Algunas compañías han reactivado planes de contingencia de la era pandémica, trasladando reuniones a formato virtual para evitar que ejecutivos queden varados. La Autoridad de Seguridad de la Aviación Civil informa que está monitoreando de cerca los indicadores de puntualidad, pero tiene un poder limitado para obligar a las aerolíneas a aumentar la capacidad mientras la demanda siga siendo volátil. Se recuerda a los pasajeros que la ley australiana de consumo les da derecho a reprogramar o recibir reembolsos por cancelaciones bajo control de la aerolínea, pero el clima se considera una “circunstancia extraordinaria” que limita las compensaciones. Con las vacaciones escolares coincidiendo con los viajes por Ramadán desde los principales hubs, los expertos advierten que la red aérea seguirá siendo frágil durante las próximas dos semanas. Los viajeros deben dejar margen en sus itinerarios y seguir de cerca las aplicaciones de vuelos: un solo retraso puede desencadenar efectos en cadena en todo el país en menos de 12 horas.
Para los viajeros que deban cambiar su ruta a través de hubs internacionales para evitar las mayores interrupciones, es fundamental tener pasaportes y visados en regla. La plataforma en línea de VisaHQ (https://www.visahq.com/australia/) puede acelerar el trámite de visados y pasaportes, ofreciendo a turistas y viajeros de negocios la flexibilidad de modificar sus itinerarios en el último momento sin preocuparse por retrasos en la documentación.
Fuentes del sector indican que el ausentismo entre los contratistas de manejo de equipaje sigue siendo más alto de lo previsto para la semana posterior a Semana Santa, dejando a las aerolíneas con personal insuficiente en tierra para recuperarse rápidamente cuando se presentan tormentas. Esta situación llega en un momento complicado para las empresas australianas: la primera semana laboral completa tras Semana Santa suele registrar un aumento en reuniones interestatales y cambios de tripulación de vuelos de ida y vuelta. Las agencias de gestión de viajes aconsejan a sus clientes reencaminarse por aeropuertos secundarios cuando sea posible y reservar tarifas reembolsables hasta que el clima se estabilice. Algunas compañías han reactivado planes de contingencia de la era pandémica, trasladando reuniones a formato virtual para evitar que ejecutivos queden varados. La Autoridad de Seguridad de la Aviación Civil informa que está monitoreando de cerca los indicadores de puntualidad, pero tiene un poder limitado para obligar a las aerolíneas a aumentar la capacidad mientras la demanda siga siendo volátil. Se recuerda a los pasajeros que la ley australiana de consumo les da derecho a reprogramar o recibir reembolsos por cancelaciones bajo control de la aerolínea, pero el clima se considera una “circunstancia extraordinaria” que limita las compensaciones. Con las vacaciones escolares coincidiendo con los viajes por Ramadán desde los principales hubs, los expertos advierten que la red aérea seguirá siendo frágil durante las próximas dos semanas. Los viajeros deben dejar margen en sus itinerarios y seguir de cerca las aplicaciones de vuelos: un solo retraso puede desencadenar efectos en cadena en todo el país en menos de 12 horas.
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