
En las primeras horas del 4 de abril de 2026, el Boletín Oficial del Estado publicó los reales decretos que ponen en marcha la tan esperada “regularización extraordinaria” de extranjeros sin papeles en España. Por primera vez desde 2005, las personas que puedan demostrar que residían en España antes del 31 de diciembre de 2025 —y que superen controles básicos de antecedentes penales e integración— podrán solicitar un permiso de residencia y trabajo por un año, que luego podrá convertirse en la autorización estándar de cuatro años. El Ministerio del Interior estima hasta 750.000 solicitudes, aunque calcula que solo unas 500.000 cumplirán los requisitos, ya que algunos casos no podrán acreditar la presencia continua. Esta medida surge de una iniciativa legislativa popular de 2024, respaldada por más de 700.000 firmas, y fue impulsada hasta su aprobación por la coalición gobernante PSOE-Sumar tras meses de negociación. Sus defensores argumentan que sacar a los trabajadores de la economía sumergida aumentará las cotizaciones a la seguridad social y ayudará a cubrir vacantes crónicas en agricultura, construcción y cuidados. Los críticos, encabezados por el Partido Popular y los sindicatos policiales, advierten que el decreto actuará como un factor de atracción para la migración irregular y saturará los servicios municipales, aunque los datos de Frontex muestran que las llegadas por mar a España cayeron un 18 % el año pasado.
Para los empleadores, este plan representa una oportunidad única en una generación para regularizar a empleados contratados en negro, pero también implica nuevos riesgos de cumplimiento. Las empresas que patrocinen a los solicitantes deben registrarlos en la seguridad social española en un plazo de 30 días tras la aprobación y pagar cualquier deuda tributaria que surja en auditorías posteriores. Por ello, los departamentos de recursos humanos están apresurándose a identificar al personal afectado, preparar contratos laborales y presupuestar los costes retroactivos de nómina. Los abogados especializados en inmigración advierten que las solicitudes incorrectas o presentadas fuera de plazo serán rechazadas de forma inmediata y no podrán apelarse.
En este contexto, muchas empresas y particulares recurren a servicios especializados en tramitación de visados para minimizar errores. VisaHQ, por ejemplo, ofrece orientación paso a paso, revisión de documentos y actualizaciones en tiempo real sobre permisos y visados relacionados con España, todo accesible a través de un portal bilingüe en línea (https://www.visahq.com/spain/). Su equipo puede actuar como intermediario con las oficinas provinciales, reduciendo el riesgo de rechazos costosos y liberando a los equipos de recursos humanos para que se concentren en sus tareas principales.
El gobierno ha prometido duplicar el personal en las 52 Oficinas de Extranjería provinciales, abrir centros temporales en Madrid y Barcelona, y lanzar un rastreador en línea para que los solicitantes puedan seguir el estado de su expediente en tiempo real. Los observadores estarán atentos al ritmo de tramitación: en la última regularización masiva en 2005, la media para recibir una resolución fue de nueve meses, lo que generó un mercado negro de “cita previa”. Esta vez, el Ministerio del Interior asegura que un nuevo sistema de gestión de casos en la nube mantendrá los tiempos de procesamiento por debajo de 90 días. Para los responsables de movilidad internacional, el consejo es claro: auditen rápidamente su plantilla en España, reserven presupuesto para ajustes en la seguridad social y comuniquen el estrecho plazo de elegibilidad —las solicitudes cierran el 30 de junio de 2026. Perder esta fecha límite podría dejar a trabajadores valiosos sin estatus legal durante años, con consecuencias para la entrega de proyectos y el cumplimiento de la normativa de trabajadores desplazados en toda la UE.
Para los empleadores, este plan representa una oportunidad única en una generación para regularizar a empleados contratados en negro, pero también implica nuevos riesgos de cumplimiento. Las empresas que patrocinen a los solicitantes deben registrarlos en la seguridad social española en un plazo de 30 días tras la aprobación y pagar cualquier deuda tributaria que surja en auditorías posteriores. Por ello, los departamentos de recursos humanos están apresurándose a identificar al personal afectado, preparar contratos laborales y presupuestar los costes retroactivos de nómina. Los abogados especializados en inmigración advierten que las solicitudes incorrectas o presentadas fuera de plazo serán rechazadas de forma inmediata y no podrán apelarse.
En este contexto, muchas empresas y particulares recurren a servicios especializados en tramitación de visados para minimizar errores. VisaHQ, por ejemplo, ofrece orientación paso a paso, revisión de documentos y actualizaciones en tiempo real sobre permisos y visados relacionados con España, todo accesible a través de un portal bilingüe en línea (https://www.visahq.com/spain/). Su equipo puede actuar como intermediario con las oficinas provinciales, reduciendo el riesgo de rechazos costosos y liberando a los equipos de recursos humanos para que se concentren en sus tareas principales.
El gobierno ha prometido duplicar el personal en las 52 Oficinas de Extranjería provinciales, abrir centros temporales en Madrid y Barcelona, y lanzar un rastreador en línea para que los solicitantes puedan seguir el estado de su expediente en tiempo real. Los observadores estarán atentos al ritmo de tramitación: en la última regularización masiva en 2005, la media para recibir una resolución fue de nueve meses, lo que generó un mercado negro de “cita previa”. Esta vez, el Ministerio del Interior asegura que un nuevo sistema de gestión de casos en la nube mantendrá los tiempos de procesamiento por debajo de 90 días. Para los responsables de movilidad internacional, el consejo es claro: auditen rápidamente su plantilla en España, reserven presupuesto para ajustes en la seguridad social y comuniquen el estrecho plazo de elegibilidad —las solicitudes cierran el 30 de junio de 2026. Perder esta fecha límite podría dejar a trabajadores valiosos sin estatus legal durante años, con consecuencias para la entrega de proyectos y el cumplimiento de la normativa de trabajadores desplazados en toda la UE.
Más de España
Ver todo
Estafadores Aprovechan el Nuevo Programa de Regularización en España, Cobrándole a Migrantes Desesperados por Ayuda Falsa
Aumenta el ‘mercado negro’ de citas para residencia mientras extranjeros compiten por plazas en oficinas de inmigración españolas