
La Oficina Nacional de Estadísticas de China (NBS) eligió el 28 de febrero para publicar su comunicado sobre el Desarrollo Económico y Social Nacional 2025, y la cifra principal para la comunidad global de movilidad saltó a la vista. Un récord de 30,08 millones de extranjeros ingresaron al territorio continental el año pasado a través de uno de los canales de exención de visa del país, un aumento del 49,5 % interanual. Este dato es la evidencia más clara hasta ahora de que el cambio de Pekín, tras la pandemia, de controles fronterizos estrictos a una facilitación proactiva de los viajes está dando frutos.
Detrás de este crecimiento hay un mosaico de iniciativas superpuestas. En 2024, China más que duplicó su lista unilateral de exención de visa de 30 días, comenzó a extenderlas hasta 2026 y amplió sus reglas de tránsito de 72/144 horas a 240 horas en 60 puertos. Los viajeros de negocios ahora planifican rutinariamente inspecciones de fábricas o visitas a ferias comerciales de una semana sin necesidad de solicitar visa, mientras que los turistas aprovechan la ventana de tránsito de seis días para combinar China con itinerarios regionales.
Para los casos en que aún se requiere visa, VisaHQ puede encargarse de la carga administrativa. El portal dedicado a China (https://www.visahq.com/china/) ofrece una guía paso a paso, revisión de documentos y actualizaciones en tiempo real, permitiendo a gestores de movilidad y viajeros individuales obtener visas Z, J, de estudiante o turista con mínima complicación.
Las autoridades migratorias de Shanghái, Pekín y Cantón informan que más del 70 % de los visitantes de corta estancia ahora pasan el control de pasaportes mediante puertas electrónicas con reconocimiento facial, implementadas junto con un sistema de tarjeta de llegada en línea. Los beneficios se sienten mucho más allá del turismo. Organizadores de eventos reportan un aumento del 32 % en inscripciones de delegados internacionales para conferencias del primer trimestre de 2026; universidades del Delta del Río Yangtsé indican que la matrícula de intercambios para el semestre de primavera es la más alta desde 2019. Las empresas también aprovechan este impulso: un proveedor europeo líder de autopartes dijo a People’s Daily que redujo el tiempo promedio de planificación de viajes de tres semanas a cinco días, permitiendo a ingenieros “llegar, resolver problemas y salir” bajo el esquema de tránsito.
El consejo práctico para gestores de movilidad es claro. Primero, confirmar si la nacionalidad del empleado está en la lista unilateral de 46 países o en la lista de tránsito de 55 países, ya que la duración permitida de la estancia y los billetes de continuación requeridos varían. Segundo, instruir a los viajeros a completar la tarjeta de llegada digital antes de partir y mantener a mano la prueba de alojamiento, ya que los controles aleatorios han aumentado con el volumen. Finalmente, recordar al personal que trabajos, periodismo y asignaciones a largo plazo aún requieren las visas Z, J o de estudio correspondientes.
Con los números de entrada superando ya la mayoría de los trimestres prepandemia, los analistas del sector esperan que China continúe liberalizando las visas antes de los Juegos Asiáticos 2026 en Shenzhen. El mensaje de Pekín el 28 de febrero fue claro: facilitar la movilidad es ahora un pilar de la estrategia económica del país, no un estímulo temporal.
Detrás de este crecimiento hay un mosaico de iniciativas superpuestas. En 2024, China más que duplicó su lista unilateral de exención de visa de 30 días, comenzó a extenderlas hasta 2026 y amplió sus reglas de tránsito de 72/144 horas a 240 horas en 60 puertos. Los viajeros de negocios ahora planifican rutinariamente inspecciones de fábricas o visitas a ferias comerciales de una semana sin necesidad de solicitar visa, mientras que los turistas aprovechan la ventana de tránsito de seis días para combinar China con itinerarios regionales.
Para los casos en que aún se requiere visa, VisaHQ puede encargarse de la carga administrativa. El portal dedicado a China (https://www.visahq.com/china/) ofrece una guía paso a paso, revisión de documentos y actualizaciones en tiempo real, permitiendo a gestores de movilidad y viajeros individuales obtener visas Z, J, de estudiante o turista con mínima complicación.
Las autoridades migratorias de Shanghái, Pekín y Cantón informan que más del 70 % de los visitantes de corta estancia ahora pasan el control de pasaportes mediante puertas electrónicas con reconocimiento facial, implementadas junto con un sistema de tarjeta de llegada en línea. Los beneficios se sienten mucho más allá del turismo. Organizadores de eventos reportan un aumento del 32 % en inscripciones de delegados internacionales para conferencias del primer trimestre de 2026; universidades del Delta del Río Yangtsé indican que la matrícula de intercambios para el semestre de primavera es la más alta desde 2019. Las empresas también aprovechan este impulso: un proveedor europeo líder de autopartes dijo a People’s Daily que redujo el tiempo promedio de planificación de viajes de tres semanas a cinco días, permitiendo a ingenieros “llegar, resolver problemas y salir” bajo el esquema de tránsito.
El consejo práctico para gestores de movilidad es claro. Primero, confirmar si la nacionalidad del empleado está en la lista unilateral de 46 países o en la lista de tránsito de 55 países, ya que la duración permitida de la estancia y los billetes de continuación requeridos varían. Segundo, instruir a los viajeros a completar la tarjeta de llegada digital antes de partir y mantener a mano la prueba de alojamiento, ya que los controles aleatorios han aumentado con el volumen. Finalmente, recordar al personal que trabajos, periodismo y asignaciones a largo plazo aún requieren las visas Z, J o de estudio correspondientes.
Con los números de entrada superando ya la mayoría de los trimestres prepandemia, los analistas del sector esperan que China continúe liberalizando las visas antes de los Juegos Asiáticos 2026 en Shenzhen. El mensaje de Pekín el 28 de febrero fue claro: facilitar la movilidad es ahora un pilar de la estrategia económica del país, no un estímulo temporal.