
Los viajeros indios que planean disfrutar de los cerezos en flor o asistir a reuniones de negocios en Tokio pronto deberán añadir un paso extra a su planificación: reservar una cita en línea antes de poder acudir a un centro de visas. VFS Global ha confirmado que, a partir del 2 de marzo de 2026, sus Centros de Solicitud de Visa para Japón en Chennai, Hyderabad, Kochi y Puducherry dejarán de aceptar solicitudes sin cita previa. Los solicitantes deberán reservar un horario a través del portal de VFS y presentarse con toda la documentación completa.
¿Por qué este cambio? Según VFS y funcionarios consulares japoneses, la demanda desde India ha aumentado considerablemente en los últimos tres años, impulsada por nuevos vuelos directos, la depreciación del yen frente a la rupia y un incremento en los intercambios corporativos en sectores como la electrónica y las tecnologías limpias. Durante las temporadas altas, las filas en los centros de Chennai y Hyderabad se extendían hasta la acera, generando preocupaciones por el manejo de multitudes y presión por parte de las autoridades locales.
Este nuevo sistema sigue la línea de cambios adoptados por varios países del espacio Schengen y, más recientemente, Francia, reflejando una tendencia hacia plataformas digitales que filtran a los solicitantes antes de que lleguen al mostrador. Los viajeros que se presenten sin cita serán rechazados, una norma que podría complicar itinerarios de última hora relacionados con conferencias o inspecciones en fábricas. Los responsables de viajes corporativos ya advierten a sus empleados que consideren un margen adicional de una a dos semanas para asegurar una cita, especialmente en marzo y abril, cuando el turismo de los cerezos en flor coincide con el cierre del año fiscal en India.
Si gestionar portales de citas parece complicado, VisaHQ puede facilitar gran parte del proceso. A través de su página para India (https://www.visahq.com/india/), el servicio permite a los viajeros revisar listas personalizadas de documentos, estimar tiempos de procesamiento e incluso reservar citas en los centros de visa en su nombre, ideal para quienes manejan múltiples plazos o coordinan viajes en grupo.
En la práctica, la mayor ventaja para los solicitantes es la transparencia: el calendario de citas muestra la disponibilidad en tiempo real, permitiendo comparar centros y reprogramar en línea. Sin embargo, existe una curva de aprendizaje. El sistema se cierra tras 30 minutos de inactividad y la presentación incompleta de documentos obliga a reprogramar, lo que puede retrasar el proceso varios días. VFS recomienda subir copias escaneadas del pasaporte, billetes de avión de ida y vuelta, estados bancarios y un itinerario detallado día a día antes de acudir al centro.
Para las empresas, la conclusión es clara: integrar la reserva de citas para visa en las políticas y presupuestos de viaje. Los reclutadores que envíen ingenieros a clientes japoneses deben iniciar la reserva tan pronto se emita la carta de asignación, mientras que los operadores turísticos deben asegurar las citas antes de promocionar paquetes con fechas fijas. Se espera escasez de citas a finales de junio (vacaciones escolares) y finales de noviembre (temporada de follaje otoñal). La ventaja será filas más cortas, procesos más predecibles y, según las autoridades, una mejor primera impresión para los indios que viajan a Japón.
¿Por qué este cambio? Según VFS y funcionarios consulares japoneses, la demanda desde India ha aumentado considerablemente en los últimos tres años, impulsada por nuevos vuelos directos, la depreciación del yen frente a la rupia y un incremento en los intercambios corporativos en sectores como la electrónica y las tecnologías limpias. Durante las temporadas altas, las filas en los centros de Chennai y Hyderabad se extendían hasta la acera, generando preocupaciones por el manejo de multitudes y presión por parte de las autoridades locales.
Este nuevo sistema sigue la línea de cambios adoptados por varios países del espacio Schengen y, más recientemente, Francia, reflejando una tendencia hacia plataformas digitales que filtran a los solicitantes antes de que lleguen al mostrador. Los viajeros que se presenten sin cita serán rechazados, una norma que podría complicar itinerarios de última hora relacionados con conferencias o inspecciones en fábricas. Los responsables de viajes corporativos ya advierten a sus empleados que consideren un margen adicional de una a dos semanas para asegurar una cita, especialmente en marzo y abril, cuando el turismo de los cerezos en flor coincide con el cierre del año fiscal en India.
Si gestionar portales de citas parece complicado, VisaHQ puede facilitar gran parte del proceso. A través de su página para India (https://www.visahq.com/india/), el servicio permite a los viajeros revisar listas personalizadas de documentos, estimar tiempos de procesamiento e incluso reservar citas en los centros de visa en su nombre, ideal para quienes manejan múltiples plazos o coordinan viajes en grupo.
En la práctica, la mayor ventaja para los solicitantes es la transparencia: el calendario de citas muestra la disponibilidad en tiempo real, permitiendo comparar centros y reprogramar en línea. Sin embargo, existe una curva de aprendizaje. El sistema se cierra tras 30 minutos de inactividad y la presentación incompleta de documentos obliga a reprogramar, lo que puede retrasar el proceso varios días. VFS recomienda subir copias escaneadas del pasaporte, billetes de avión de ida y vuelta, estados bancarios y un itinerario detallado día a día antes de acudir al centro.
Para las empresas, la conclusión es clara: integrar la reserva de citas para visa en las políticas y presupuestos de viaje. Los reclutadores que envíen ingenieros a clientes japoneses deben iniciar la reserva tan pronto se emita la carta de asignación, mientras que los operadores turísticos deben asegurar las citas antes de promocionar paquetes con fechas fijas. Se espera escasez de citas a finales de junio (vacaciones escolares) y finales de noviembre (temporada de follaje otoñal). La ventaja será filas más cortas, procesos más predecibles y, según las autoridades, una mejor primera impresión para los indios que viajan a Japón.








