
Una potente tormenta Nor’easter que dejó más de 40 cm de nieve en Boston y Nueva York obligó a Swiss International Air Lines (SWISS) a cancelar nueve vuelos transatlánticos entre el 23 y 24 de febrero de 2026. Las cancelaciones afectaron las rutas Zúrich–JFK/EWR/BOS y Ginebra–JFK durante dos días consecutivos.
Aunque los aeropuertos de Zúrich y Ginebra permanecieron operativos, aviones y tripulaciones quedaron varados en Estados Unidos, rompiendo el esquema de conexiones de la aerolínea. Alrededor de 2,700 pasajeros fueron reubicados en vuelos posteriores o redirigidos vía Frankfurt, Londres y Montreal; la alta demanda en clase premium presionó al alza las tarifas durante los siguientes cinco días.
Para los viajeros que tuvieron que cambiar su ruta por centros de tránsito en terceros países, VisaHQ facilita los trámites adicionales. Ya sea que necesiten una visa de tránsito rápida para Reino Unido en Londres o una eTA para conexión en Montreal, el portal de Suiza (https://www.visahq.com/switzerland/) permite verificar requisitos y presentar solicitudes en línea, aportando seguridad en medio del caos climático.
Los responsables de viajes corporativos deben revisar si los empleados afectados pueden reclamar compensaciones bajo la normativa EU261: dado que los vuelos partían de EE.UU. y la causa fue meteorológica, es poco probable que haya indemnizaciones, aunque SWISS ofreció vales para hotel y comidas conforme a la legislación suiza. Los transportistas de carga enfrentaron una reducción temporal del 15 % en capacidad en la ruta Zúrich–EE.UU., lo que llevó a algunos agentes a trasladar perecederos a vuelos de Emirates vía Dubái.
SWISS informó que las operaciones normales se reanudaron el 25 de febrero, pero advirtió que las turbulencias invernales podrían seguir provocando cambios imprevistos en los horarios. Este episodio resalta la importancia de contar con herramientas ágiles de reprogramación en programas de movilidad multinacionales, especialmente durante la temporada alta de viajes a estaciones de esquí.
Aunque los aeropuertos de Zúrich y Ginebra permanecieron operativos, aviones y tripulaciones quedaron varados en Estados Unidos, rompiendo el esquema de conexiones de la aerolínea. Alrededor de 2,700 pasajeros fueron reubicados en vuelos posteriores o redirigidos vía Frankfurt, Londres y Montreal; la alta demanda en clase premium presionó al alza las tarifas durante los siguientes cinco días.
Para los viajeros que tuvieron que cambiar su ruta por centros de tránsito en terceros países, VisaHQ facilita los trámites adicionales. Ya sea que necesiten una visa de tránsito rápida para Reino Unido en Londres o una eTA para conexión en Montreal, el portal de Suiza (https://www.visahq.com/switzerland/) permite verificar requisitos y presentar solicitudes en línea, aportando seguridad en medio del caos climático.
Los responsables de viajes corporativos deben revisar si los empleados afectados pueden reclamar compensaciones bajo la normativa EU261: dado que los vuelos partían de EE.UU. y la causa fue meteorológica, es poco probable que haya indemnizaciones, aunque SWISS ofreció vales para hotel y comidas conforme a la legislación suiza. Los transportistas de carga enfrentaron una reducción temporal del 15 % en capacidad en la ruta Zúrich–EE.UU., lo que llevó a algunos agentes a trasladar perecederos a vuelos de Emirates vía Dubái.
SWISS informó que las operaciones normales se reanudaron el 25 de febrero, pero advirtió que las turbulencias invernales podrían seguir provocando cambios imprevistos en los horarios. Este episodio resalta la importancia de contar con herramientas ágiles de reprogramación en programas de movilidad multinacionales, especialmente durante la temporada alta de viajes a estaciones de esquí.









