
En una nueva señal de la reapertura de China tras la pandemia, el Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó que los viajeros con pasaportes ordinarios del Reino Unido y Canadá pueden ahora ingresar a China sin necesidad de visa por estancias de hasta 30 días. Esta medida, que entró en vigor el 17 de febrero pero se hizo pública oficialmente el 23 de febrero, amplía el régimen unilateral de exención de visa que ya cubre a la mayoría de Europa, gran parte de América Latina y todos los países miembros de la ASEAN.
Según las autoridades, la exención aplica para turismo, reuniones de negocios, visitas familiares, intercambios culturales y escalas en tránsito. Se permiten entradas múltiples durante el período piloto (programado hasta el 31 de diciembre de 2026), siempre que cada estancia no supere los 30 días. Los viajeros deben contar con pasaportes válidos por al menos seis meses y presentar boletos confirmados de continuación o regreso cuando se les solicite.
Para quienes prefieran asistencia experta con las reglas de entrada a China, que están en constante evolución, VisaHQ ofrece ayuda. Su portal dedicado a China (https://www.visahq.com/china/) brinda orientación en tiempo real, puede gestionar visas tradicionales para viajes de más de 30 días y maneja servicios adicionales como la tramitación de permisos de trabajo, facilitando el cumplimiento incluso bajo un régimen sin visa.
Para las multinacionales, este cambio elimina un obstáculo administrativo importante. El Reino Unido sigue siendo el mayor inversor europeo en el sector servicios de China, mientras que Canadá alberga una de las comunidades empresariales chinas en el extranjero más grandes del mundo. Los equipos de recursos humanos y movilidad global podrán asignar personal a China con poca antelación, sin esperar aprobaciones de cartas de invitación o citas en embajadas, procesos que suelen tardar entre dos y cuatro semanas. Las aerolíneas también están ajustando sus horarios: British Airways planea restablecer un segundo vuelo diario Londres-Shanghai a partir de abril, y Air Canada evalúa una rotación adicional Vancouver-Pekín durante el verano.
En la práctica, las empresas deben seguir teniendo en cuenta aspectos básicos de cumplimiento. Las declaraciones de impuestos sobre la nómina se activan desde el primer día por trabajo realizado en China, incluso con entrada sin visa, y las exenciones de seguridad social deben estar debidamente documentadas. Los viajeros frecuentes también deben controlar los días acumulados en el país: una vez que un asignado pasa 183 días en China en cualquier período de 12 meses, se activa la residencia fiscal individual completa. Por último, la exención no sustituye el permiso de trabajo; quien firme un contrato local debe obtener una visa tipo Z y un Permiso de Trabajo para Extranjeros antes de comenzar a trabajar.
Según las autoridades, la exención aplica para turismo, reuniones de negocios, visitas familiares, intercambios culturales y escalas en tránsito. Se permiten entradas múltiples durante el período piloto (programado hasta el 31 de diciembre de 2026), siempre que cada estancia no supere los 30 días. Los viajeros deben contar con pasaportes válidos por al menos seis meses y presentar boletos confirmados de continuación o regreso cuando se les solicite.
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Para las multinacionales, este cambio elimina un obstáculo administrativo importante. El Reino Unido sigue siendo el mayor inversor europeo en el sector servicios de China, mientras que Canadá alberga una de las comunidades empresariales chinas en el extranjero más grandes del mundo. Los equipos de recursos humanos y movilidad global podrán asignar personal a China con poca antelación, sin esperar aprobaciones de cartas de invitación o citas en embajadas, procesos que suelen tardar entre dos y cuatro semanas. Las aerolíneas también están ajustando sus horarios: British Airways planea restablecer un segundo vuelo diario Londres-Shanghai a partir de abril, y Air Canada evalúa una rotación adicional Vancouver-Pekín durante el verano.
En la práctica, las empresas deben seguir teniendo en cuenta aspectos básicos de cumplimiento. Las declaraciones de impuestos sobre la nómina se activan desde el primer día por trabajo realizado en China, incluso con entrada sin visa, y las exenciones de seguridad social deben estar debidamente documentadas. Los viajeros frecuentes también deben controlar los días acumulados en el país: una vez que un asignado pasa 183 días en China en cualquier período de 12 meses, se activa la residencia fiscal individual completa. Por último, la exención no sustituye el permiso de trabajo; quien firme un contrato local debe obtener una visa tipo Z y un Permiso de Trabajo para Extranjeros antes de comenzar a trabajar.











