
Los ciudadanos canadienses y británicos pueden ahora entrar a China sin necesidad de visa por un período de hasta 30 días, tras la activación de esta política el 17 de febrero y una rueda de prensa oficial el 22 de febrero. Esta exención eleva a 50 el número total de países con acceso sin visa por 30 días, y a 79 si se incluyen los esquemas de estancias más cortas y exenciones mutuas. (straitstimes.com)
Beijing presenta esta medida como parte de una estrategia de “acercamiento a potencias medianas” destinada a reparar relaciones deterioradas por disputas comerciales y de seguridad. Analistas señalan que tanto Ottawa como Londres han moderado recientemente su retórica sobre la desvinculación tecnológica y las sanciones por derechos humanos, abriendo espacio para un mayor intercambio entre personas.
Desde el punto de vista comercial, la política reduce considerablemente la burocracia para dos de las principales fuentes de inversión extranjera directa en China. Las empresas británicas operan más de 700 entidades en el país, mientras que las compañías canadienses de agrotecnología y minería mantienen amplias empresas conjuntas en provincias del norte. La eliminación de trámites de visa se espera que acelere las visitas ejecutivas, inspecciones de sitios y auditorías a proveedores.
Para viajeros y empresas que aún requieran permisos especializados o simplemente quieran asegurarse de cumplir con los requisitos más recientes, VisaHQ ofrece un recurso integral y sencillo. Su portal para China (https://www.visahq.com/china/) actualiza en tiempo real las políticas de entrada, proporciona listas de verificación paso a paso para cada tipo de visa y ofrece soporte personalizado que puede ayudar a cambiar de visitas sin visa a visas de trabajo o estudio cuando sea necesario.
Los datos de la industria turística muestran un aumento inmediato en la demanda: Ctrip reportó un incremento del 260% en búsquedas de vuelos de Londres a Shanghái semana a semana tras el anuncio. Las aerolíneas ya están evaluando aumentar la capacidad para el calendario de verano 2026.
Los responsables de movilidad global deben actualizar las matrices de inmigración y los manuales de empleados para reflejar esta exención, pero recordar al personal que la exención no autoriza a trabajar; las visas Z o R siguen siendo obligatorias para actividades remuneradas.
Beijing presenta esta medida como parte de una estrategia de “acercamiento a potencias medianas” destinada a reparar relaciones deterioradas por disputas comerciales y de seguridad. Analistas señalan que tanto Ottawa como Londres han moderado recientemente su retórica sobre la desvinculación tecnológica y las sanciones por derechos humanos, abriendo espacio para un mayor intercambio entre personas.
Desde el punto de vista comercial, la política reduce considerablemente la burocracia para dos de las principales fuentes de inversión extranjera directa en China. Las empresas británicas operan más de 700 entidades en el país, mientras que las compañías canadienses de agrotecnología y minería mantienen amplias empresas conjuntas en provincias del norte. La eliminación de trámites de visa se espera que acelere las visitas ejecutivas, inspecciones de sitios y auditorías a proveedores.
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Los responsables de movilidad global deben actualizar las matrices de inmigración y los manuales de empleados para reflejar esta exención, pero recordar al personal que la exención no autoriza a trabajar; las visas Z o R siguen siendo obligatorias para actividades remuneradas.











