
Miles de australianos que también tienen ciudadanía británica o irlandesa descubrieron esta semana que podrían ser rechazados en el check-in si no presentan un pasaporte válido del Reino Unido o Irlanda a partir del 25 de febrero. Bajo el nuevo régimen del Ministerio del Interior, “sin permiso, no hay viaje” —un paso previo al sistema de Autorización Electrónica de Viaje (ETA) del Reino Unido—, los ciudadanos con doble nacionalidad ya no pueden usar su pasaporte australiano junto con un ETA. Las asociaciones del sector turístico califican el momento como muy complicado: las renovaciones estándar de pasaportes británicos desde Australia pueden tardar entre tres y seis semanas, y los Certificados de Derecho (una alternativa más económica) están demorando lo mismo. Las aerolíneas serán multadas si transportan pasajeros no elegibles, por lo que el personal de primera línea se prepara para negar el embarque, sin importar emergencias familiares o tours prepagados. Los responsables de viajes corporativos en Australia deben ahora hacer una verificación adicional de nacionalidad para el personal que viaje a Reino Unido: ¿el viajero califica como ciudadano británico por descendencia o nacimiento?
En esta etapa, muchas organizaciones recurren a ayuda especializada: el portal australiano de VisaHQ (https://www.visahq.com/australia/) permite a viajeros y equipos de movilidad verificar requisitos de pasaporte, monitorear tiempos de procesamiento e incluso gestionar documentos de emergencia, ofreciendo un respaldo útil ante cambios repentinos como la nueva política británica “sin permiso, no hay viaje”.
Si es así, un pasaporte británico (incluso un documento de emergencia) es obligatorio para ingresar. Los programas de movilidad también deben advertir a los asignados que el ETA *no* está disponible para nacionales británicos o irlandeses, sino solo para no ciudadanos. Este episodio es un adelanto del llamado “problema de desajuste de pasaportes” que, según los lobbyistas de aerolíneas, crecerá a medida que más países digitalicen los permisos fronterizos. Recursos Humanos debe anticipar reglas similares vinculadas a la nacionalidad en Canadá y en el próximo sistema ETIAS de la UE, y asegurarse de que los sistemas de datos de empleados registren el estatus de doble ciudadanía mucho antes de reservar los pasajes.
En esta etapa, muchas organizaciones recurren a ayuda especializada: el portal australiano de VisaHQ (https://www.visahq.com/australia/) permite a viajeros y equipos de movilidad verificar requisitos de pasaporte, monitorear tiempos de procesamiento e incluso gestionar documentos de emergencia, ofreciendo un respaldo útil ante cambios repentinos como la nueva política británica “sin permiso, no hay viaje”.
Si es así, un pasaporte británico (incluso un documento de emergencia) es obligatorio para ingresar. Los programas de movilidad también deben advertir a los asignados que el ETA *no* está disponible para nacionales británicos o irlandeses, sino solo para no ciudadanos. Este episodio es un adelanto del llamado “problema de desajuste de pasaportes” que, según los lobbyistas de aerolíneas, crecerá a medida que más países digitalicen los permisos fronterizos. Recursos Humanos debe anticipar reglas similares vinculadas a la nacionalidad en Canadá y en el próximo sistema ETIAS de la UE, y asegurarse de que los sistemas de datos de empleados registren el estatus de doble ciudadanía mucho antes de reservar los pasajes.
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