
Las empresas irlandesas con frecuentes vínculos con el Reino Unido han entrado en cuenta regresiva tras la confirmación del Ministerio del Interior británico de que **la aplicación completa y sin concesiones del nuevo sistema de Autorización Electrónica de Viaje (ETA) comenzará el 25 de febrero de 2026**.
Bajo el Área Común de Viaje, los ciudadanos irlandeses siguen exentos del ETA, pero el cambio en la normativa afecta directamente a los responsables de movilidad irlandeses por tres motivos.
Primero, **los ciudadanos con doble nacionalidad irlandesa-británica que hayan dejado expirar su pasaporte británico ya no podrán entrar con otro pasaporte extranjero**. A partir de la próxima semana, deberán presentar un pasaporte irlandés o británico vigente, o pagar £589 para obtener (y viajar con) un Certificado de Derecho de Residencia, difícil de conseguir. Los empleadores con empleados que suelen usar otros pasaportes de la UE para viajar al Reino Unido se han apresurado esta semana a identificar a los afectados y acelerar las renovaciones.
Segundo, el Reino Unido ha dejado claro que **las aerolíneas, operadores de ferry y Eurostar serán multados si embarcan pasajeros sin un ETA válido o los documentos de exención correctos**. Se espera que las compañías refuercen la revisión de documentos en las salidas de Dublín, Cork y Shannon, aumentando el riesgo de perder vuelos si los viajeros asumen que siguen vigentes las prácticas anteriores. Por ello, los equipos de viajes corporativos están enviando recordatorios previos al viaje y actualizando las herramientas de reserva online para que los viajeros confirmen la posesión del ETA antes de emitir el billete.
Para facilitar estos nuevos controles administrativos, las empresas irlandesas pueden apoyarse en el portal dedicado de VisaHQ (https://www.visahq.com/ireland/). La plataforma permite a los gestores de viajes presentar solicitudes de ETA en grupo, controlar fechas de vencimiento de pasaportes y recibir alertas en tiempo real, asegurando que ningún empleado se quede sin la autorización necesaria en la puerta de embarque.
Por último, dado que el ETA está vinculado electrónicamente a un único número de pasaporte, **los nacionales de terceros países residentes en Irlanda—como asignados de EE. UU., Australia o Japón—deben viajar con el documento usado para la solicitud del ETA**. Los asesores de movilidad señalan que muchos asignados a corto plazo tienen varios pasaportes y necesitarán una orientación cuidadosa para evitar discrepancias en la frontera.
A largo plazo, los ministros británicos han indicado que la base de datos del ETA se cruzará con registros fiscales, penales e inmigratorios en ambos países. Esto plantea interrogantes sobre cómo se integrará el intercambio de datos con el régimen de privacidad irlandés y podría influir en la verificación policial (Garda) para titulares de permisos de trabajo entrantes. Por ahora, la prioridad inmediata para las empresas es la comunicación: asegurarse de que cada viajero que cruce al Reino Unido desde el 25 de febrero entienda que "Sin ETA = No embarque" significa exactamente eso.
Bajo el Área Común de Viaje, los ciudadanos irlandeses siguen exentos del ETA, pero el cambio en la normativa afecta directamente a los responsables de movilidad irlandeses por tres motivos.
Primero, **los ciudadanos con doble nacionalidad irlandesa-británica que hayan dejado expirar su pasaporte británico ya no podrán entrar con otro pasaporte extranjero**. A partir de la próxima semana, deberán presentar un pasaporte irlandés o británico vigente, o pagar £589 para obtener (y viajar con) un Certificado de Derecho de Residencia, difícil de conseguir. Los empleadores con empleados que suelen usar otros pasaportes de la UE para viajar al Reino Unido se han apresurado esta semana a identificar a los afectados y acelerar las renovaciones.
Segundo, el Reino Unido ha dejado claro que **las aerolíneas, operadores de ferry y Eurostar serán multados si embarcan pasajeros sin un ETA válido o los documentos de exención correctos**. Se espera que las compañías refuercen la revisión de documentos en las salidas de Dublín, Cork y Shannon, aumentando el riesgo de perder vuelos si los viajeros asumen que siguen vigentes las prácticas anteriores. Por ello, los equipos de viajes corporativos están enviando recordatorios previos al viaje y actualizando las herramientas de reserva online para que los viajeros confirmen la posesión del ETA antes de emitir el billete.
Para facilitar estos nuevos controles administrativos, las empresas irlandesas pueden apoyarse en el portal dedicado de VisaHQ (https://www.visahq.com/ireland/). La plataforma permite a los gestores de viajes presentar solicitudes de ETA en grupo, controlar fechas de vencimiento de pasaportes y recibir alertas en tiempo real, asegurando que ningún empleado se quede sin la autorización necesaria en la puerta de embarque.
Por último, dado que el ETA está vinculado electrónicamente a un único número de pasaporte, **los nacionales de terceros países residentes en Irlanda—como asignados de EE. UU., Australia o Japón—deben viajar con el documento usado para la solicitud del ETA**. Los asesores de movilidad señalan que muchos asignados a corto plazo tienen varios pasaportes y necesitarán una orientación cuidadosa para evitar discrepancias en la frontera.
A largo plazo, los ministros británicos han indicado que la base de datos del ETA se cruzará con registros fiscales, penales e inmigratorios en ambos países. Esto plantea interrogantes sobre cómo se integrará el intercambio de datos con el régimen de privacidad irlandés y podría influir en la verificación policial (Garda) para titulares de permisos de trabajo entrantes. Por ahora, la prioridad inmediata para las empresas es la comunicación: asegurarse de que cada viajero que cruce al Reino Unido desde el 25 de febrero entienda que "Sin ETA = No embarque" significa exactamente eso.









