
El cantón de habla italiana de Ticino, que alberga a más de 70,000 trabajadores transfronterizos diarios procedentes de Italia, celebrará un referéndum el 8 de marzo sobre la iniciativa popular “Respeto a los derechos de los trabajadores – Lucha contra el dumping salarial y social”. La propuesta, impulsada por el Movimiento por el Socialismo (MPS) de izquierda, exige una ampliación drástica de las inspecciones laborales: un inspector laboral por cada 5,000 empleados, además de una unidad dedicada a supervisar la igualdad salarial de género.
Los partidarios argumentan que una aplicación rigurosa es la única forma de frenar el pago sistemático por debajo del salario a trabajadores extranjeros, especialmente a los transfronterizos empleados en construcción, hostelería y logística, quienes, según ellos, presionan a la baja los salarios locales. Ticino ya registra el salario medio más bajo de Suiza y tiene la tasa de inspección más alta del país (entre el 25 y el 30 % de las empresas son inspeccionadas anualmente). Aun así, los defensores insisten en que se necesitan controles más profundos para disuadir a los empleadores que evaden los salarios mínimos establecidos en los convenios colectivos o abusan de las normas de desplazamiento.
En este contexto regulatorio cambiante, las empresas y profesionales pueden simplificar sus trámites transfronterizos recurriendo a VisaHQ. El portal de Suiza (https://www.visahq.com/switzerland/) ofrece información actualizada sobre permisos de trabajo, títulos de residencia y certificados A1, ayudando a los equipos de recursos humanos y a los trabajadores a cumplir con la normativa al mover talento entre Ticino e Italia.
El gobierno cantonal recomienda votar “No”, advirtiendo que multiplicar las inspecciones costaría millones de francos sin garantizar salarios más altos. Las autoridades también temen que una mayor carga de cumplimiento pueda empujar a las pequeñas empresas a trasladarse justo al otro lado de la frontera, perjudicando la competitividad de Ticino. Las asociaciones empresariales comparten estas preocupaciones, subrayando que la ley de salario mínimo de 2021 y los comités conjuntos existentes ya ofrecen suficientes garantías.
Para las multinacionales y sedes suizas que dependen del talento italiano, esta votación va más allá de un conflicto local. Un resultado “Sí” obligaría a los departamentos de recursos humanos a prepararse para auditorías sorpresa, reglas más estrictas de conservación de documentos y posibles retrasos en la incorporación de trabajadores desplazados bajo el acuerdo de libre circulación entre la UE y Suiza. Los responsables de movilidad podrían tener que revisar la comparación salarial, asegurarse de que los certificados A1 de seguridad social estén siempre disponibles y presupuestar recursos adicionales para representación legal durante las inspecciones.
Sea cual sea el resultado del referéndum, el debate refleja una creciente sensibilidad pública ante la presión salarial en las regiones fronterizas, un factor que probablemente influirá en las próximas negociaciones federales con la UE sobre un nuevo acuerdo marco que incluirá medidas complementarias actualizadas contra el dumping social.
Los partidarios argumentan que una aplicación rigurosa es la única forma de frenar el pago sistemático por debajo del salario a trabajadores extranjeros, especialmente a los transfronterizos empleados en construcción, hostelería y logística, quienes, según ellos, presionan a la baja los salarios locales. Ticino ya registra el salario medio más bajo de Suiza y tiene la tasa de inspección más alta del país (entre el 25 y el 30 % de las empresas son inspeccionadas anualmente). Aun así, los defensores insisten en que se necesitan controles más profundos para disuadir a los empleadores que evaden los salarios mínimos establecidos en los convenios colectivos o abusan de las normas de desplazamiento.
En este contexto regulatorio cambiante, las empresas y profesionales pueden simplificar sus trámites transfronterizos recurriendo a VisaHQ. El portal de Suiza (https://www.visahq.com/switzerland/) ofrece información actualizada sobre permisos de trabajo, títulos de residencia y certificados A1, ayudando a los equipos de recursos humanos y a los trabajadores a cumplir con la normativa al mover talento entre Ticino e Italia.
El gobierno cantonal recomienda votar “No”, advirtiendo que multiplicar las inspecciones costaría millones de francos sin garantizar salarios más altos. Las autoridades también temen que una mayor carga de cumplimiento pueda empujar a las pequeñas empresas a trasladarse justo al otro lado de la frontera, perjudicando la competitividad de Ticino. Las asociaciones empresariales comparten estas preocupaciones, subrayando que la ley de salario mínimo de 2021 y los comités conjuntos existentes ya ofrecen suficientes garantías.
Para las multinacionales y sedes suizas que dependen del talento italiano, esta votación va más allá de un conflicto local. Un resultado “Sí” obligaría a los departamentos de recursos humanos a prepararse para auditorías sorpresa, reglas más estrictas de conservación de documentos y posibles retrasos en la incorporación de trabajadores desplazados bajo el acuerdo de libre circulación entre la UE y Suiza. Los responsables de movilidad podrían tener que revisar la comparación salarial, asegurarse de que los certificados A1 de seguridad social estén siempre disponibles y presupuestar recursos adicionales para representación legal durante las inspecciones.
Sea cual sea el resultado del referéndum, el debate refleja una creciente sensibilidad pública ante la presión salarial en las regiones fronterizas, un factor que probablemente influirá en las próximas negociaciones federales con la UE sobre un nuevo acuerdo marco que incluirá medidas complementarias actualizadas contra el dumping social.








