
La oficina federal de estadística de Suiza ha confirmado que la inmigración neta a la población extranjera residente permanente cayó un 10,5 % en 2025, marcando la segunda caída anual consecutiva. Un total de 165.386 extranjeros se trasladaron a Suiza el año pasado, 5.221 menos que en 2024, mientras que 82.659 personas abandonaron el país, un aumento del 4,8 % interanual.
Aunque el país aún registró un saldo migratorio positivo de 74.675 personas, los responsables políticos interpretan esta desaceleración como una señal de que la demanda laboral se está enfriando y que la estabilidad reciente de las cuotas para nacionales de terceros países es suficiente por ahora. Casi tres cuartas partes de los recién llegados tenían pasaportes de la UE/AELC y más de la mitad señalaron el empleo a largo plazo como motivo principal de su migración. Los italianos siguieron siendo la comunidad extranjera más numerosa (unos 351.000), seguidos por alemanes, portugueses y franceses.
Para todos, desde equipos de recursos humanos hasta contratistas individuales que necesitan adaptarse a las normas de entrada en evolución en Suiza, VisaHQ ofrece un portal integral con orientación en tiempo real sobre visados, herramientas digitales para solicitudes y alertas sobre aperturas de cuotas (https://www.visahq.com/switzerland/). Este servicio puede simplificar el proceso para obtener permisos B y L o autorizaciones de trabajo a corto plazo, reduciendo la burocracia en un entorno cada vez más competitivo.
Los economistas laborales señalan que la caída coincide con un crecimiento más lento del PIB (1,3 % en 2025 frente al 2,1 % en 2024) y con la persistente escasez de vivienda, que ha comenzado a frenar la contratación por parte de los empleadores. No obstante, las autoridades subrayan que “la inmigración sigue satisfaciendo las necesidades de habilidades de Suiza”, destacando que la mano de obra extranjera representa aún más de un tercio de todos los empleados en sectores clave como la salud, la hostelería y la manufactura avanzada.
Para los responsables de movilidad corporativa, los datos refuerzan la importancia de la planificación anticipada. Con el Consejo Federal manteniendo sin cambios las cuotas de permisos de trabajo para 2026 —4.500 permisos B y 4.000 permisos L para talento de terceros países—, la competencia por las plazas se intensifica. Se recomienda a los empleadores presentar solicitudes tempranas, considerar las vías de transferencia intraempresarial (ICT) y maximizar el uso de la exención de 90 días para proveedores de servicios en proyectos urgentes.
A largo plazo, estas cifras podrían influir en el debate político previo al referéndum nacional de junio, que busca limitar la población de Suiza a diez millones. Los defensores de un tope estricto afirman que los datos recientes demuestran que límites más severos son viables sin perjudicar el crecimiento; mientras que las federaciones empresariales advierten que cualquier límite artificial agravaría la escasez de talento y pondría en riesgo los acuerdos bilaterales con la UE.
Aunque el país aún registró un saldo migratorio positivo de 74.675 personas, los responsables políticos interpretan esta desaceleración como una señal de que la demanda laboral se está enfriando y que la estabilidad reciente de las cuotas para nacionales de terceros países es suficiente por ahora. Casi tres cuartas partes de los recién llegados tenían pasaportes de la UE/AELC y más de la mitad señalaron el empleo a largo plazo como motivo principal de su migración. Los italianos siguieron siendo la comunidad extranjera más numerosa (unos 351.000), seguidos por alemanes, portugueses y franceses.
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Para los responsables de movilidad corporativa, los datos refuerzan la importancia de la planificación anticipada. Con el Consejo Federal manteniendo sin cambios las cuotas de permisos de trabajo para 2026 —4.500 permisos B y 4.000 permisos L para talento de terceros países—, la competencia por las plazas se intensifica. Se recomienda a los empleadores presentar solicitudes tempranas, considerar las vías de transferencia intraempresarial (ICT) y maximizar el uso de la exención de 90 días para proveedores de servicios en proyectos urgentes.
A largo plazo, estas cifras podrían influir en el debate político previo al referéndum nacional de junio, que busca limitar la población de Suiza a diez millones. Los defensores de un tope estricto afirman que los datos recientes demuestran que límites más severos son viables sin perjudicar el crecimiento; mientras que las federaciones empresariales advierten que cualquier límite artificial agravaría la escasez de talento y pondría en riesgo los acuerdos bilaterales con la UE.








