
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva inició el sábado una visita de estado de cuatro días a India, acompañado por la mayor delegación extranjera de su mandato actual: más de 120 ejecutivos de sectores como aviación, minería, servicios de TI y empresas de hidrógeno verde, además de cinco ministros. El gobierno espera que este viaje abra nuevos corredores para la movilidad de trabajadores calificados y la transferencia tecnológica, al tiempo que fortalezca la cooperación Sur-Sur en cadenas de suministro estratégicas.
El anuncio principal llegó incluso antes de la cumbre bilateral: Embraer firmó un memorando con Tata Advanced Systems de India para ensamblar los E-Jets en Nagpur, creando lo que los socios llaman un “puente de movilidad bidireccional” que permitirá la rotación de ingenieros brasileños y técnicos indios bajo cuotas aceleradas de visas de trabajo. Por su parte, el Ministerio de Salud de Brasil, que acompaña a Lula, confirmó que importará componentes de IA fabricados en India para la red federal Tele-Saúde y enviará investigadores biomédicos brasileños a Bengaluru para estancias de hasta 18 meses.
Para los equipos de movilidad global, la visita indica un panorama más favorable en materia de visas para ambos países. Fuentes diplomáticas señalan que las negociaciones incluyen ampliar el programa bilateral de vacaciones-trabajo de 2016 —que actualmente otorga 1,500 visas anuales— a una categoría “Jóvenes Innovadores” con 5,000 plazas, que permitiría a graduados de hasta 35 años vivir y trabajar en el país contrario por dos años. Además, se espera que India reduzca el tiempo de procesamiento de la visa electrónica de negocios para brasileños de tres días a 24 horas, al migrar las solicitudes a su plataforma más moderna ICEGATE.
En este contexto, VisaHQ puede ser un aliado útil para departamentos de RR.HH. y profesionales viajeros. Su portal para Brasil (https://www.visahq.com/brazil/) recopila los requisitos actualizados para visas electrónicas hacia India y, de forma recíproca, ofrece opciones para indios que viajan a Brasil, brindando soporte paso a paso que agiliza los trámites y reduce el riesgo de rechazo.
La magnitud de la delegación refleja la prioridad política que Lula otorga a diversificar socios comerciales en medio de la incertidumbre persistente sobre la política arancelaria de EE.UU. Con visitas previstas a Genome Valley en Hyderabad y al nuevo corredor de semiconductores cerca de Delhi, funcionarios indican que el presidente busca atraer a empresas indias para que desplieguen especialistas en Brasil bajo el régimen Tech Visa, introducido discretamente en diciembre de 2025 pero aún no divulgado públicamente.
Analistas destacan que la movilidad facilitada es clave para el acuerdo con Embraer: los kits iniciales de ensamblaje se enviarán desde São José dos Campos, pero la segunda fase contempla hasta un 50 % de localización, lo que requerirá que cientos de ingenieros aeronáuticos brasileños realicen estancias en India para capacitar al personal local. Por ello, multinacionales con sede en Brasil están pendientes de si ambos países firman un acuerdo de totalización de seguridad social para evitar contribuciones dobles de los asignados, negociaciones que, según fuentes, están “avanzadas pero aún no cerradas.”
El anuncio principal llegó incluso antes de la cumbre bilateral: Embraer firmó un memorando con Tata Advanced Systems de India para ensamblar los E-Jets en Nagpur, creando lo que los socios llaman un “puente de movilidad bidireccional” que permitirá la rotación de ingenieros brasileños y técnicos indios bajo cuotas aceleradas de visas de trabajo. Por su parte, el Ministerio de Salud de Brasil, que acompaña a Lula, confirmó que importará componentes de IA fabricados en India para la red federal Tele-Saúde y enviará investigadores biomédicos brasileños a Bengaluru para estancias de hasta 18 meses.
Para los equipos de movilidad global, la visita indica un panorama más favorable en materia de visas para ambos países. Fuentes diplomáticas señalan que las negociaciones incluyen ampliar el programa bilateral de vacaciones-trabajo de 2016 —que actualmente otorga 1,500 visas anuales— a una categoría “Jóvenes Innovadores” con 5,000 plazas, que permitiría a graduados de hasta 35 años vivir y trabajar en el país contrario por dos años. Además, se espera que India reduzca el tiempo de procesamiento de la visa electrónica de negocios para brasileños de tres días a 24 horas, al migrar las solicitudes a su plataforma más moderna ICEGATE.
En este contexto, VisaHQ puede ser un aliado útil para departamentos de RR.HH. y profesionales viajeros. Su portal para Brasil (https://www.visahq.com/brazil/) recopila los requisitos actualizados para visas electrónicas hacia India y, de forma recíproca, ofrece opciones para indios que viajan a Brasil, brindando soporte paso a paso que agiliza los trámites y reduce el riesgo de rechazo.
La magnitud de la delegación refleja la prioridad política que Lula otorga a diversificar socios comerciales en medio de la incertidumbre persistente sobre la política arancelaria de EE.UU. Con visitas previstas a Genome Valley en Hyderabad y al nuevo corredor de semiconductores cerca de Delhi, funcionarios indican que el presidente busca atraer a empresas indias para que desplieguen especialistas en Brasil bajo el régimen Tech Visa, introducido discretamente en diciembre de 2025 pero aún no divulgado públicamente.
Analistas destacan que la movilidad facilitada es clave para el acuerdo con Embraer: los kits iniciales de ensamblaje se enviarán desde São José dos Campos, pero la segunda fase contempla hasta un 50 % de localización, lo que requerirá que cientos de ingenieros aeronáuticos brasileños realicen estancias en India para capacitar al personal local. Por ello, multinacionales con sede en Brasil están pendientes de si ambos países firman un acuerdo de totalización de seguridad social para evitar contribuciones dobles de los asignados, negociaciones que, según fuentes, están “avanzadas pero aún no cerradas.”







