
La red aérea de España enfrentó una nueva prueba de estrés el 20 de febrero, cuando los aeropuertos Adolfo Suárez Madrid-Barajas, Barcelona El Prat, Málaga–Costa del Sol y Palma de Mallorca registraron un total combinado de 460 salidas y llegadas retrasadas, además de 15 cancelaciones, según datos citados por el portal especializado Travel & Tour World. Madrid fue el más afectado, con 208 retrasos y 13 cancelaciones, mientras que Barcelona sumó 125 retrasos. Málaga (81 retrasos) y Palma (46 retrasos) completaron el cuadro de la interrupción.
El operador aeroportuario AENA y el proveedor de navegación aérea ENAIRE atribuyeron la situación a una tormenta perfecta: condiciones invernales adversas, déficit crónico de personal en control de tráfico aéreo y limitaciones de capacidad provocadas por el aumento de la demanda tanto de ocio como de negocios. Estos embotellamientos evidencian un desajuste en los tiempos: el volumen de pasajeros ya supera los niveles prepandemia, pero la dotación de personal (seguridad, manejo en pista y control aéreo) y la disponibilidad de aeronaves no han seguido el ritmo.
En medio de esta incertidumbre, VisaHQ (https://www.visahq.com/spain/) puede aliviar la carga administrativa asegurando los documentos de viaje necesarios para España o destinos posteriores, haciendo seguimiento en tiempo real del estado de las solicitudes y enviando alertas proactivas, servicios que resultan esenciales cuando cambios de última hora en el itinerario obligan a los viajeros a reorganizar conexiones o a redirigirse por otros hubs del espacio Schengen.
Para los responsables de movilidad corporativa, el caos operativo tiene consecuencias inmediatas. El Ministerio de Transportes de España confirmó que las normas de compensación bajo el reglamento EU261 siguen vigentes, pero advirtió que los efectos secundarios podrían prolongarse varios días mientras se reajustan las rotaciones de aeronaves y tripulaciones. Se instó a las multinacionales con centros en la península ibérica a activar planes de teletrabajo y revisar las aprobaciones de “viajes críticos” para evitar costosas estancias nocturnas.
A largo plazo, estos cuellos de botella alimentan un debate más amplio sobre el plan de AENA para aumentar las tasas aeroportuarias a partir de 2027, con el fin de financiar un programa de ampliación valorado en 13.000 millones de euros. Las aerolíneas exigen que estas subidas se traduzcan en mejoras tangibles en el servicio, incluyendo modelos de personal más resilientes y una comunicación en tiempo real más eficaz para los viajeros.
Mientras tanto, se recomienda a los pasajeros que incorporen tiempo extra en sus itinerarios, utilicen las aplicaciones de las aerolíneas para opciones de reprogramación en vivo y mantengan a mano sus tarjetas de embarque ante posibles cambios de puerta, un pequeño pero práctico gesto para mitigar el último episodio de congestión aeroportuaria en España.
El operador aeroportuario AENA y el proveedor de navegación aérea ENAIRE atribuyeron la situación a una tormenta perfecta: condiciones invernales adversas, déficit crónico de personal en control de tráfico aéreo y limitaciones de capacidad provocadas por el aumento de la demanda tanto de ocio como de negocios. Estos embotellamientos evidencian un desajuste en los tiempos: el volumen de pasajeros ya supera los niveles prepandemia, pero la dotación de personal (seguridad, manejo en pista y control aéreo) y la disponibilidad de aeronaves no han seguido el ritmo.
En medio de esta incertidumbre, VisaHQ (https://www.visahq.com/spain/) puede aliviar la carga administrativa asegurando los documentos de viaje necesarios para España o destinos posteriores, haciendo seguimiento en tiempo real del estado de las solicitudes y enviando alertas proactivas, servicios que resultan esenciales cuando cambios de última hora en el itinerario obligan a los viajeros a reorganizar conexiones o a redirigirse por otros hubs del espacio Schengen.
Para los responsables de movilidad corporativa, el caos operativo tiene consecuencias inmediatas. El Ministerio de Transportes de España confirmó que las normas de compensación bajo el reglamento EU261 siguen vigentes, pero advirtió que los efectos secundarios podrían prolongarse varios días mientras se reajustan las rotaciones de aeronaves y tripulaciones. Se instó a las multinacionales con centros en la península ibérica a activar planes de teletrabajo y revisar las aprobaciones de “viajes críticos” para evitar costosas estancias nocturnas.
A largo plazo, estos cuellos de botella alimentan un debate más amplio sobre el plan de AENA para aumentar las tasas aeroportuarias a partir de 2027, con el fin de financiar un programa de ampliación valorado en 13.000 millones de euros. Las aerolíneas exigen que estas subidas se traduzcan en mejoras tangibles en el servicio, incluyendo modelos de personal más resilientes y una comunicación en tiempo real más eficaz para los viajeros.
Mientras tanto, se recomienda a los pasajeros que incorporen tiempo extra en sus itinerarios, utilicen las aplicaciones de las aerolíneas para opciones de reprogramación en vivo y mantengan a mano sus tarjetas de embarque ante posibles cambios de puerta, un pequeño pero práctico gesto para mitigar el último episodio de congestión aeroportuaria en España.









