
Nuevas estadísticas publicadas por la Oficina Cantonal de Migración de Ginebra (OCPM) revelan que 345 de los 3,723 extranjeros que solicitaron la naturalización ordinaria en 2025 fueron rechazados, lo que representa una tasa de rechazo de poco más del 9%. El informe de The Local del 19 de febrero destaca que Ginebra sigue siendo el cantón con mayor número de concesiones de ciudadanía en Suiza, aunque mantiene estrictos requisitos de integración.
Los solicitantes deben contar con un permiso C, haber vivido en el país durante diez años (dos de ellos en el cantón), demostrar dominio del francés y aprobar un examen cívico en dos partes realizado en un iPad. La mayoría de los rechazos se debieron a condenas penales o a una residencia insuficiente; deficiencias en el idioma y multas impagas también fueron motivos de rechazo.
Antes de llegar siquiera a la etapa de solicitar la naturalización, muchos profesionales extranjeros recurren a agencias especializadas como VisaHQ para obtener los documentos de entrada y residencia adecuados. El portal suizo de VisaHQ (https://www.visahq.com/switzerland/) ofrece guías paso a paso para visas y permisos, listas de verificación de documentos y seguimiento en línea, facilitando los trámites para que los solicitantes puedan concentrarse en el estudio del idioma y en cumplir los hitos de integración exigidos por el cantón.
Para los responsables de recursos humanos y de reubicación, estas cifras recuerdan que el camino desde la residencia a largo plazo hasta la ciudadanía no es automático, especialmente para ejecutivos que buscan un pasaporte suizo para facilitar sus viajes por la UE o su movilidad profesional. Las empresas deben prever tiempo y recursos para formación lingüística y asesoría en integración si la naturalización forma parte de su estrategia para retener talento.
Estos datos también alimentan el debate nacional previo al referéndum sobre el límite de inmigración que se celebrará en junio, mostrando que los cantones ya ejercen un control significativo sobre quién puede convertirse en suizo.
Los solicitantes deben contar con un permiso C, haber vivido en el país durante diez años (dos de ellos en el cantón), demostrar dominio del francés y aprobar un examen cívico en dos partes realizado en un iPad. La mayoría de los rechazos se debieron a condenas penales o a una residencia insuficiente; deficiencias en el idioma y multas impagas también fueron motivos de rechazo.
Antes de llegar siquiera a la etapa de solicitar la naturalización, muchos profesionales extranjeros recurren a agencias especializadas como VisaHQ para obtener los documentos de entrada y residencia adecuados. El portal suizo de VisaHQ (https://www.visahq.com/switzerland/) ofrece guías paso a paso para visas y permisos, listas de verificación de documentos y seguimiento en línea, facilitando los trámites para que los solicitantes puedan concentrarse en el estudio del idioma y en cumplir los hitos de integración exigidos por el cantón.
Para los responsables de recursos humanos y de reubicación, estas cifras recuerdan que el camino desde la residencia a largo plazo hasta la ciudadanía no es automático, especialmente para ejecutivos que buscan un pasaporte suizo para facilitar sus viajes por la UE o su movilidad profesional. Las empresas deben prever tiempo y recursos para formación lingüística y asesoría en integración si la naturalización forma parte de su estrategia para retener talento.
Estos datos también alimentan el debate nacional previo al referéndum sobre el límite de inmigración que se celebrará en junio, mostrando que los cantones ya ejercen un control significativo sobre quién puede convertirse en suizo.






