
Un artículo de opinión impactante publicado en The Irish Times el 17 de febrero detalla la difícil situación de Seamus Culleton, un carpintero de Glenmore, condado de Kilkenny, que está detenido en un centro de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en El Paso tras haber excedido la estancia permitida por una visa de 90 días hace más de una década. Según el columnista Niall O’Dowd, su caso expone el costo del fracaso de Irlanda para asegurar cuotas de visa dedicadas en Estados Unidos, similares al programa E-3 de Australia.
Líderes de la comunidad irlandesa en Estados Unidos informan que al menos 99 ciudadanos irlandeses fueron deportados en los primeros nueve meses de 2025 y advierten que la cifra sigue en aumento, mientras la administración Trump intensifica la aplicación de las leyes migratorias de cara a las elecciones de medio término. La detención de Culleton se ha convertido en un punto de movilización, con grupos de presión que critican la insistencia “woke” de Dublín en soluciones universales, en lugar de excepciones exclusivas para Irlanda, lo que, según ellos, desperdició una oportunidad ofrecida por senadores pro-irlandeses hace dos décadas.
Para quienes enfrentan este panorama migratorio más restrictivo, VisaHQ ofrece ayuda práctica guiando a los solicitantes a través del complejo proceso de requisitos migratorios en EE.UU., desde la elección de la categoría adecuada hasta la recopilación de la documentación necesaria. Personas y empresas irlandesas pueden iniciar el trámite en el portal dedicado https://www.visahq.com/ireland/ donde el seguimiento en tiempo real y el soporte experto minimizan el riesgo de rechazo y las graves consecuencias que esto puede acarrear.
Para los responsables de movilidad global, esta historia es un recordatorio de lo limitadas que siguen siendo las opciones de visa para traslados a Estados Unidos. Con las cuotas H-1B siempre saturadas y el acceso al E-3 restringido a australianos, los empleadores irlandeses dependen en gran medida de la visa L-1 para transferencias internas y de un conjunto de alternativas como las O-1 y TN. Los vientos políticos adversos descritos en el artículo sugieren que un acuerdo de visa exclusivo para Irlanda es poco probable en el corto plazo.
Se recomienda a las empresas que envían personal a EE.UU. que sigan de cerca la retórica política, planifiquen con mayor anticipación y aseguren el cumplimiento total al llegar: las estancias prolongadas, incluso las antiguas, se están convirtiendo en una vía rápida hacia la detención por ICE. Mientras tanto, el Departamento de Asuntos Exteriores de Irlanda enfrenta una renovada presión para reconsiderar una propuesta similar al programa E-3 antes de que más carreras y familias se vean afectadas.
Líderes de la comunidad irlandesa en Estados Unidos informan que al menos 99 ciudadanos irlandeses fueron deportados en los primeros nueve meses de 2025 y advierten que la cifra sigue en aumento, mientras la administración Trump intensifica la aplicación de las leyes migratorias de cara a las elecciones de medio término. La detención de Culleton se ha convertido en un punto de movilización, con grupos de presión que critican la insistencia “woke” de Dublín en soluciones universales, en lugar de excepciones exclusivas para Irlanda, lo que, según ellos, desperdició una oportunidad ofrecida por senadores pro-irlandeses hace dos décadas.
Para quienes enfrentan este panorama migratorio más restrictivo, VisaHQ ofrece ayuda práctica guiando a los solicitantes a través del complejo proceso de requisitos migratorios en EE.UU., desde la elección de la categoría adecuada hasta la recopilación de la documentación necesaria. Personas y empresas irlandesas pueden iniciar el trámite en el portal dedicado https://www.visahq.com/ireland/ donde el seguimiento en tiempo real y el soporte experto minimizan el riesgo de rechazo y las graves consecuencias que esto puede acarrear.
Para los responsables de movilidad global, esta historia es un recordatorio de lo limitadas que siguen siendo las opciones de visa para traslados a Estados Unidos. Con las cuotas H-1B siempre saturadas y el acceso al E-3 restringido a australianos, los empleadores irlandeses dependen en gran medida de la visa L-1 para transferencias internas y de un conjunto de alternativas como las O-1 y TN. Los vientos políticos adversos descritos en el artículo sugieren que un acuerdo de visa exclusivo para Irlanda es poco probable en el corto plazo.
Se recomienda a las empresas que envían personal a EE.UU. que sigan de cerca la retórica política, planifiquen con mayor anticipación y aseguren el cumplimiento total al llegar: las estancias prolongadas, incluso las antiguas, se están convirtiendo en una vía rápida hacia la detención por ICE. Mientras tanto, el Departamento de Asuntos Exteriores de Irlanda enfrenta una renovada presión para reconsiderar una propuesta similar al programa E-3 antes de que más carreras y familias se vean afectadas.








