
Las autoridades de turismo de Brasil se preparan para un año histórico. En declaraciones a Reuters el 13 de febrero, Marcelo Freixo, presidente de Embratur, afirmó que el país espera recibir “más de 10 millones” de visitantes internacionales en 2026, superando el récord histórico de 9,3 millones en 2025. Si se cumple esta previsión, Brasil habrá duplicado el tamaño de su mercado de llegadas internacionales en apenas cuatro años.
Freixo atribuye este crecimiento a tres factores principales. Primero, la fuerte recuperación tras la pandemia y la demanda acumulada a nivel global por viajes de larga distancia de ocio, reflejada en un aumento del 37 % en llegadas internacionales el año pasado. Segundo, una agenda agresiva de conectividad aérea, bajo la cual el Ministerio de Turismo y las aerolíneas asociadas añadieron más de 60 nuevas frecuencias internacionales semanales en los últimos 12 meses. Tercero, una estrategia de marketing que posiciona los grandes eventos culturales de Brasil —Carnaval, São João y Año Nuevo en el Nordeste— como atractivos permanentes para el turismo durante todo el año, en lugar de picos aislados.
La agencia está redirigiendo su presupuesto, dejando atrás campañas genéricas de playas para enfocarse en promociones segmentadas en mercados clave. En Argentina, por ejemplo, Embratur realizará su primera gira dedicada al festival de São João, apostando a que los viajeros regionales de corta distancia llenarán los vuelos durante la temporada baja invernal en Brasil. Freixo también confirmó que están en conversaciones con los Ministerios de Justicia y Relaciones Exteriores para agilizar las visas para eventos de negocios y ampliar los carriles rápidos en los aeropuertos de RioGaleão y São Paulo-Guarulhos, medidas destinadas a captar más tráfico MICE (reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones).
Los viajeros que enfrentan las reglas de entrada cambiantes en Brasil no están solos. La plataforma en línea VisaHQ (https://www.visahq.com/brazil/) ofrece orientación actualizada sobre la elegibilidad para e-Visa, listas de documentos y servicios de procesamiento personalizado, ayudando a turistas, delegados de negocios y organizadores MICE a obtener la documentación correcta rápidamente, para que puedan concentrarse en vuelos, sedes e itinerarios.
Para las multinacionales, la perspectiva de 10 millones de visitantes tiene implicaciones prácticas. Los empleados extranjeros en etapas iniciales pueden esperar una mayor competencia por viviendas en Río y São Paulo, mientras que los gestores de viajes corporativos deben prever tarifas aéreas más altas debido al aumento de capacidad en los picos turísticos. Las empresas que planifiquen viajes de incentivos o conferencias regionales en 2026 están siendo aconsejadas a reservar bloques de hoteles con anticipación, especialmente durante las semanas cercanas al Carnaval. Por su parte, los proveedores logísticos anticipan una mayor demanda de personal multilingüe para atención en tierra y servicios de importación temporal para equipos de eventos.
Los analistas del sector señalan que mantener esta curva de crecimiento requerirá políticas complementarias, sobre todo la finalización de los tan esperados acuerdos de reciprocidad de e-Visa con Estados Unidos, Canadá y Australia, y la ampliación de los puestos de inmigración en Brasil antes de la cumbre climática COP30 en Belém en 2027. Si se resuelven estos cuellos de botella, Brasil podría alcanzar los 12 millones de visitantes extranjeros para 2027, concluyó Freixo.
Freixo atribuye este crecimiento a tres factores principales. Primero, la fuerte recuperación tras la pandemia y la demanda acumulada a nivel global por viajes de larga distancia de ocio, reflejada en un aumento del 37 % en llegadas internacionales el año pasado. Segundo, una agenda agresiva de conectividad aérea, bajo la cual el Ministerio de Turismo y las aerolíneas asociadas añadieron más de 60 nuevas frecuencias internacionales semanales en los últimos 12 meses. Tercero, una estrategia de marketing que posiciona los grandes eventos culturales de Brasil —Carnaval, São João y Año Nuevo en el Nordeste— como atractivos permanentes para el turismo durante todo el año, en lugar de picos aislados.
La agencia está redirigiendo su presupuesto, dejando atrás campañas genéricas de playas para enfocarse en promociones segmentadas en mercados clave. En Argentina, por ejemplo, Embratur realizará su primera gira dedicada al festival de São João, apostando a que los viajeros regionales de corta distancia llenarán los vuelos durante la temporada baja invernal en Brasil. Freixo también confirmó que están en conversaciones con los Ministerios de Justicia y Relaciones Exteriores para agilizar las visas para eventos de negocios y ampliar los carriles rápidos en los aeropuertos de RioGaleão y São Paulo-Guarulhos, medidas destinadas a captar más tráfico MICE (reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones).
Los viajeros que enfrentan las reglas de entrada cambiantes en Brasil no están solos. La plataforma en línea VisaHQ (https://www.visahq.com/brazil/) ofrece orientación actualizada sobre la elegibilidad para e-Visa, listas de documentos y servicios de procesamiento personalizado, ayudando a turistas, delegados de negocios y organizadores MICE a obtener la documentación correcta rápidamente, para que puedan concentrarse en vuelos, sedes e itinerarios.
Para las multinacionales, la perspectiva de 10 millones de visitantes tiene implicaciones prácticas. Los empleados extranjeros en etapas iniciales pueden esperar una mayor competencia por viviendas en Río y São Paulo, mientras que los gestores de viajes corporativos deben prever tarifas aéreas más altas debido al aumento de capacidad en los picos turísticos. Las empresas que planifiquen viajes de incentivos o conferencias regionales en 2026 están siendo aconsejadas a reservar bloques de hoteles con anticipación, especialmente durante las semanas cercanas al Carnaval. Por su parte, los proveedores logísticos anticipan una mayor demanda de personal multilingüe para atención en tierra y servicios de importación temporal para equipos de eventos.
Los analistas del sector señalan que mantener esta curva de crecimiento requerirá políticas complementarias, sobre todo la finalización de los tan esperados acuerdos de reciprocidad de e-Visa con Estados Unidos, Canadá y Australia, y la ampliación de los puestos de inmigración en Brasil antes de la cumbre climática COP30 en Belém en 2027. Si se resuelven estos cuellos de botella, Brasil podría alcanzar los 12 millones de visitantes extranjeros para 2027, concluyó Freixo.











