
El Departamento de Tierras de Dubái (DLD) ha confirmado que, a partir del 20 de febrero de 2026, los propietarios de activos inmobiliarios tokenizados podrán revender sus participaciones digitales en un mercado secundario regulado. La normativa, publicada ayer, abarca aproximadamente 7,8 millones de tokens fraccionados que representan derechos legales sobre apartamentos y villas en todo el emirato. Esta es la segunda fase del programa más amplio de tokenización inmobiliaria de Dubái y busca aportar liquidez a un mercado tradicionalmente dominado por transacciones con títulos completos.
Para los profesionales expatriados en misión, muchos de los cuales enfrentan dificultades para comprometerse con grandes pagos iniciales o plazos hipotecarios largos, este cambio podría ser revolucionario. En lugar de destinar sus ahorros al alquiler o inmovilizar capital en una única compra, los residentes podrán adquirir y negociar pequeñas porciones de bienes raíces, de manera similar a las acciones, construyendo así una cartera flexible y fácil de liquidar al finalizar su asignación en el extranjero. Los gestores de movilidad corporativa destacan que las inversiones inmobiliarias asequibles y flexibles son una prioridad creciente para el personal global que busca aprovechar el auge inmobiliario de Dubái sin ataduras a largo plazo.
Antes de aprovechar estas oportunidades de inversión, los expatriados deben asegurarse de contar con el estatus migratorio adecuado. El portal de VisaHQ para los EAU (https://www.visahq.com/united-arab-emirates/) facilita el proceso para obtener visas de trabajo, inversionista o residencia, permitiendo a los profesionales centrarse en construir su cartera inmobiliaria tokenizada sin complicaciones burocráticas.
El DLD indica que todas las transacciones se registrarán en un libro contable basado en blockchain, supervisado conjuntamente por la Autoridad Reguladora de Activos Virtuales (VARA). Cada token está respaldado por una inscripción real en el título de propiedad, y las operaciones estarán sujetas a controles estándar de transferencia, verificaciones contra el lavado de dinero y una tarifa de transferencia moderada. Los analistas del mercado prevén que las aplicaciones de corretaje y las plataformas de banca privada integrarán unidades tokenizadas junto con ETFs y Sukuk, difuminando aún más la línea entre productos inmobiliarios y de mercado de capitales.
Entre las implicaciones prácticas para los empleadores está la necesidad de actualizar los manuales de reubicación: las asignaciones para vivienda podrían pronto cubrir la compra de tokens, y los equipos de nómina podrían tener que gestionar los ingresos por ventas de empleados que se marchan. Los asesores legales advierten que el tratamiento fiscal en el país de origen del empleado puede variar, por lo que los asignados deben buscar asesoría local antes de operar. Aun así, esta normativa refuerza la posición de Dubái como un centro tecnológico avanzado que ofrece vías innovadoras para la creación de riqueza a su población expatriada de 9 millones de personas.
Para los profesionales expatriados en misión, muchos de los cuales enfrentan dificultades para comprometerse con grandes pagos iniciales o plazos hipotecarios largos, este cambio podría ser revolucionario. En lugar de destinar sus ahorros al alquiler o inmovilizar capital en una única compra, los residentes podrán adquirir y negociar pequeñas porciones de bienes raíces, de manera similar a las acciones, construyendo así una cartera flexible y fácil de liquidar al finalizar su asignación en el extranjero. Los gestores de movilidad corporativa destacan que las inversiones inmobiliarias asequibles y flexibles son una prioridad creciente para el personal global que busca aprovechar el auge inmobiliario de Dubái sin ataduras a largo plazo.
Antes de aprovechar estas oportunidades de inversión, los expatriados deben asegurarse de contar con el estatus migratorio adecuado. El portal de VisaHQ para los EAU (https://www.visahq.com/united-arab-emirates/) facilita el proceso para obtener visas de trabajo, inversionista o residencia, permitiendo a los profesionales centrarse en construir su cartera inmobiliaria tokenizada sin complicaciones burocráticas.
El DLD indica que todas las transacciones se registrarán en un libro contable basado en blockchain, supervisado conjuntamente por la Autoridad Reguladora de Activos Virtuales (VARA). Cada token está respaldado por una inscripción real en el título de propiedad, y las operaciones estarán sujetas a controles estándar de transferencia, verificaciones contra el lavado de dinero y una tarifa de transferencia moderada. Los analistas del mercado prevén que las aplicaciones de corretaje y las plataformas de banca privada integrarán unidades tokenizadas junto con ETFs y Sukuk, difuminando aún más la línea entre productos inmobiliarios y de mercado de capitales.
Entre las implicaciones prácticas para los empleadores está la necesidad de actualizar los manuales de reubicación: las asignaciones para vivienda podrían pronto cubrir la compra de tokens, y los equipos de nómina podrían tener que gestionar los ingresos por ventas de empleados que se marchan. Los asesores legales advierten que el tratamiento fiscal en el país de origen del empleado puede variar, por lo que los asignados deben buscar asesoría local antes de operar. Aun así, esta normativa refuerza la posición de Dubái como un centro tecnológico avanzado que ofrece vías innovadoras para la creación de riqueza a su población expatriada de 9 millones de personas.









