
Una fuerte caída de las temperaturas en Europa Central paralizó las operaciones aéreas en Polonia el 7 de febrero, con los aeropuertos de Varsovia-Chopin, Cracovia-Balice, Gdańsk, Katowice y Poznań registrando en conjunto 339 retrasos y cuatro cancelaciones antes del mediodía. La aerolínea nacional LOT acumuló 140 salidas tardías, mientras que las compañías de bajo costo Wizz Air, Ryanair y Buzz también sufrieron retrasos significativos en cadena.
Aunque la interrupción es modesta en comparación con los cierres totales de invierno vistos en otros lugares, la magnitud afecta a los viajeros de negocios: Varsovia-Chopin es el principal centro de conexiones de Polonia, y las conexiones perdidas se traducen en reuniones canceladas y costos adicionales por reprogramaciones. Consultores en gestión de riesgos de viaje señalan que el pico estacional de febrero —cuando los programas corporativos de movilidad equilibran a los turistas de temporada de esquí y la primera ola de lanzamientos de proyectos primaverales— hace que la planificación de la resiliencia sea esencial. Las empresas con itinerarios ajustados para visitas de altos ejecutivos o incorporación de expatriados deberían contemplar un margen de 24 horas y activar alertas en las apps de las aerolíneas para cambios de puerta en tiempo real.
Al revisar sus horarios, los viajeros también deben verificar que sus documentos de viaje estén en regla. La plataforma en línea VisaHQ (https://www.visahq.com/poland/) ofrece verificaciones rápidas de visados, procesamiento acelerado y actualizaciones en tiempo real para Polonia y destinos posteriores, y puede intervenir cuando las reprogramaciones por tormentas requieren permisos de entrada diferentes.
Según el Reglamento de la UE 261/2004, los pasajeros con retrasos de tres horas o más pueden reclamar atención —comidas, hotel si es necesario— y, en circunstancias limitadas, compensación. Sin embargo, el mal tiempo suele considerarse una “circunstancia extraordinaria”, por lo que es poco probable que se otorguen indemnizaciones económicas. Por ello, los gestores de movilidad deben centrarse en la reprogramación proactiva más que en reclamaciones posteriores.
Las autoridades aeroportuarias indicaron que los equipos de asistencia en tierra estaban al máximo de su capacidad deshelando aviones y pistas, y recomendaron a los viajeros llegar con anticipación y llevar equipaje de mano mínimo para agilizar los controles de seguridad. Con más lloviznas heladas previstas durante la noche, las aerolíneas han comenzado a reducir preventivamente sus horarios para el 8 de febrero, especialmente en rutas regionales con turbohélices.
Por ahora, los empleadores con personal en tránsito por Polonia deben revisar los protocolos de cuidado, reconfirmar reservas de hotel y animar al personal a conservar todos los recibos. En un invierno donde el clima extremo es cada vez más habitual, una respuesta rápida puede marcar la diferencia entre un retraso menor y un desvío grave en una misión importante.
Aunque la interrupción es modesta en comparación con los cierres totales de invierno vistos en otros lugares, la magnitud afecta a los viajeros de negocios: Varsovia-Chopin es el principal centro de conexiones de Polonia, y las conexiones perdidas se traducen en reuniones canceladas y costos adicionales por reprogramaciones. Consultores en gestión de riesgos de viaje señalan que el pico estacional de febrero —cuando los programas corporativos de movilidad equilibran a los turistas de temporada de esquí y la primera ola de lanzamientos de proyectos primaverales— hace que la planificación de la resiliencia sea esencial. Las empresas con itinerarios ajustados para visitas de altos ejecutivos o incorporación de expatriados deberían contemplar un margen de 24 horas y activar alertas en las apps de las aerolíneas para cambios de puerta en tiempo real.
Al revisar sus horarios, los viajeros también deben verificar que sus documentos de viaje estén en regla. La plataforma en línea VisaHQ (https://www.visahq.com/poland/) ofrece verificaciones rápidas de visados, procesamiento acelerado y actualizaciones en tiempo real para Polonia y destinos posteriores, y puede intervenir cuando las reprogramaciones por tormentas requieren permisos de entrada diferentes.
Según el Reglamento de la UE 261/2004, los pasajeros con retrasos de tres horas o más pueden reclamar atención —comidas, hotel si es necesario— y, en circunstancias limitadas, compensación. Sin embargo, el mal tiempo suele considerarse una “circunstancia extraordinaria”, por lo que es poco probable que se otorguen indemnizaciones económicas. Por ello, los gestores de movilidad deben centrarse en la reprogramación proactiva más que en reclamaciones posteriores.
Las autoridades aeroportuarias indicaron que los equipos de asistencia en tierra estaban al máximo de su capacidad deshelando aviones y pistas, y recomendaron a los viajeros llegar con anticipación y llevar equipaje de mano mínimo para agilizar los controles de seguridad. Con más lloviznas heladas previstas durante la noche, las aerolíneas han comenzado a reducir preventivamente sus horarios para el 8 de febrero, especialmente en rutas regionales con turbohélices.
Por ahora, los empleadores con personal en tránsito por Polonia deben revisar los protocolos de cuidado, reconfirmar reservas de hotel y animar al personal a conservar todos los recibos. En un invierno donde el clima extremo es cada vez más habitual, una respuesta rápida puede marcar la diferencia entre un retraso menor y un desvío grave en una misión importante.








