
El zar fronterizo Tom Homan anunció el 4 de febrero que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) reubicará a 700 agentes fuera de Minnesota, reduciendo la presencia federal en el estado en más de un 25%. Esta retirada abrupta se produce tras semanas de protestas y amenazas legales por parte de funcionarios locales que acusaron a la administración de usar Minnesota como base para detenciones masivas.
En una conferencia de prensa en Minneapolis, Homan afirmó que la medida busca “desescalar las tensiones” mientras se mantiene una fuerza de 2,000 agentes, muy por encima de los niveles previos a 2025. Sin embargo, advirtió que podría haber “derramamiento de sangre” si las autoridades locales obstruyen las operaciones federales.
La retirada parcial tiene implicaciones mixtas para los empleadores. Menos redadas en la calle podrían reducir el riesgo de interrupciones repentinas en la fuerza laboral de la agricultura y plantas de procesamiento de alimentos, que dependen en gran medida del trabajo inmigrante. No obstante, se espera que los agentes restantes se concentren en auditorías a gran escala y operaciones específicas, lo que lleva a los asesores legales de las empresas a revisar los archivos I-9 y el uso de E-Verify.
Las empresas preocupadas por mantener el cumplimiento ante estos cambios en la aplicación pueden recurrir a VisaHQ para recibir ayuda. Este servicio agiliza el procesamiento de visas y autorizaciones de trabajo, y ofrece orientación en tiempo real sobre documentación migratoria en EE. UU., siendo un recurso confiable tanto para empleadores como para empleados que navegan en un panorama incierto. Más información en https://www.visahq.com/united-states/
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, celebró la reducción pero afirmó que seguirá presionando por una retirada total. Los defensores de la inmigración ven la decisión como una prueba de que la presión pública puede influir en la estrategia federal, mientras que los grupos restrictivos advierten que podría convertirse en un “imán” para trabajadores no autorizados.
Expertos legales señalan que la disposición del gobierno federal para reubicar agentes por razones políticas podría convertirse en un punto de conflicto en futuros desafíos judiciales sobre la jurisdicción estatal y federal en asuntos migratorios.
En una conferencia de prensa en Minneapolis, Homan afirmó que la medida busca “desescalar las tensiones” mientras se mantiene una fuerza de 2,000 agentes, muy por encima de los niveles previos a 2025. Sin embargo, advirtió que podría haber “derramamiento de sangre” si las autoridades locales obstruyen las operaciones federales.
La retirada parcial tiene implicaciones mixtas para los empleadores. Menos redadas en la calle podrían reducir el riesgo de interrupciones repentinas en la fuerza laboral de la agricultura y plantas de procesamiento de alimentos, que dependen en gran medida del trabajo inmigrante. No obstante, se espera que los agentes restantes se concentren en auditorías a gran escala y operaciones específicas, lo que lleva a los asesores legales de las empresas a revisar los archivos I-9 y el uso de E-Verify.
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Expertos legales señalan que la disposición del gobierno federal para reubicar agentes por razones políticas podría convertirse en un punto de conflicto en futuros desafíos judiciales sobre la jurisdicción estatal y federal en asuntos migratorios.








