
Los turistas y viajeros de negocios brasileños que se dirijan a México pronto dejarán de acudir en persona a los consulados. Un aviso oficial publicado el 2 de febrero de 2026 confirma que, a partir del jueves 5 de febrero, México aceptará exclusivamente visas electrónicas (e-Visas) para los titulares de pasaportes brasileños que ingresen por turismo, negocios o tránsito. La visa física en forma de adhesivo —reintroducida en 2022 debido a preocupaciones sobre la migración irregular— será eliminada gradualmente, aunque los documentos ya emitidos seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento impresa.
Con el nuevo procedimiento, los solicitantes completan un formulario en línea, suben escaneos del pasaporte y reciben una aprobación con código QR por correo electrónico, eliminando la necesidad de viajar a São Paulo, Río de Janeiro o Brasilia para entrevistas. Las aerolíneas ya informan a los pasajeros que deben mostrar la prueba de la e-Visa (digital o impresa) al momento del check-in. El gobierno mexicano aún no ha publicado el portal dedicado para la solicitud, pero los funcionarios consulares aseguran que la interfaz será similar al sistema de autorización electrónica anterior, que se discontinuó hace cuatro años.
Para quienes prefieran una guía en los nuevos requisitos en línea, el portal de VisaHQ en Brasil (https://www.visahq.com/brazil/) ofrece herramientas paso a paso, listas de documentos y atención al cliente en portugués. La plataforma estará lista para procesar la próxima e-Visa de México tan pronto como se lance, mantendrá a los solicitantes informados sobre cambios en el estado y podrá gestionar visas adicionales —como para Estados Unidos, Canadá o el Espacio Schengen— desde un mismo panel.
El momento es estratégico. México será coanfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2026 junto con Estados Unidos y Canadá, y las autoridades de turismo esperan un aumento de aficionados brasileños. Simplificar la entrada también se considera una respuesta competitiva frente a países vecinos como Colombia y Perú, que ya operan plataformas digitales de visa simplificadas. Según el Banco Central de Brasil, el gasto con tarjetas brasileñas en México superó los 820 millones de dólares en 2025; los operadores prevén un crecimiento de dos dígitos una vez que la e-Visa entre en vigor.
Desde la perspectiva de la movilidad corporativa, el cambio reduce los tiempos de espera y costos adicionales —sin tarifas de mensajería, sin traducción de estados bancarios y sin necesidad de presentarse en el consulado. Empresas brasileñas con proyectos manufactureros o energéticos en Monterrey y Querétaro reportan que las aprobaciones de viaje, que antes tardaban diez días hábiles, ahora pueden completarse en 48 horas. Sin embargo, los equipos de gestión de riesgos de viaje advierten que los oficiales de inmigración aún pueden solicitar pruebas de viaje de regreso, alojamiento y medios económicos en la frontera.
La política mantiene las exenciones vigentes: los brasileños que posean visas válidas o residencia permanente en Estados Unidos, Canadá, Japón, Reino Unido o el Espacio Schengen siguen exentos de visa para México. Las asociaciones industriales de ambos países celebran la medida, señalando que se alinea con una tendencia regional hacia trámites de entrada sin papel y que debería apoyar la recuperación del turismo postpandemia.
Con el nuevo procedimiento, los solicitantes completan un formulario en línea, suben escaneos del pasaporte y reciben una aprobación con código QR por correo electrónico, eliminando la necesidad de viajar a São Paulo, Río de Janeiro o Brasilia para entrevistas. Las aerolíneas ya informan a los pasajeros que deben mostrar la prueba de la e-Visa (digital o impresa) al momento del check-in. El gobierno mexicano aún no ha publicado el portal dedicado para la solicitud, pero los funcionarios consulares aseguran que la interfaz será similar al sistema de autorización electrónica anterior, que se discontinuó hace cuatro años.
Para quienes prefieran una guía en los nuevos requisitos en línea, el portal de VisaHQ en Brasil (https://www.visahq.com/brazil/) ofrece herramientas paso a paso, listas de documentos y atención al cliente en portugués. La plataforma estará lista para procesar la próxima e-Visa de México tan pronto como se lance, mantendrá a los solicitantes informados sobre cambios en el estado y podrá gestionar visas adicionales —como para Estados Unidos, Canadá o el Espacio Schengen— desde un mismo panel.
El momento es estratégico. México será coanfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2026 junto con Estados Unidos y Canadá, y las autoridades de turismo esperan un aumento de aficionados brasileños. Simplificar la entrada también se considera una respuesta competitiva frente a países vecinos como Colombia y Perú, que ya operan plataformas digitales de visa simplificadas. Según el Banco Central de Brasil, el gasto con tarjetas brasileñas en México superó los 820 millones de dólares en 2025; los operadores prevén un crecimiento de dos dígitos una vez que la e-Visa entre en vigor.
Desde la perspectiva de la movilidad corporativa, el cambio reduce los tiempos de espera y costos adicionales —sin tarifas de mensajería, sin traducción de estados bancarios y sin necesidad de presentarse en el consulado. Empresas brasileñas con proyectos manufactureros o energéticos en Monterrey y Querétaro reportan que las aprobaciones de viaje, que antes tardaban diez días hábiles, ahora pueden completarse en 48 horas. Sin embargo, los equipos de gestión de riesgos de viaje advierten que los oficiales de inmigración aún pueden solicitar pruebas de viaje de regreso, alojamiento y medios económicos en la frontera.
La política mantiene las exenciones vigentes: los brasileños que posean visas válidas o residencia permanente en Estados Unidos, Canadá, Japón, Reino Unido o el Espacio Schengen siguen exentos de visa para México. Las asociaciones industriales de ambos países celebran la medida, señalando que se alinea con una tendencia regional hacia trámites de entrada sin papel y que debería apoyar la recuperación del turismo postpandemia.









