
El 29 de enero, la Comisión de Transporte (TRAN) del Parlamento Europeo aprobó un reglamento provisional que obliga a los gestores nacionales de infraestructuras a planificar y asignar conjuntamente la capacidad ferroviaria en los corredores internacionales. Aunque es una medida técnica, podría suponer un cambio radical para los exportadores franceses que dependen de flujos de mercancías sensibles al tiempo a través de Luxemburgo, Alemania, Italia y España.
Según el acuerdo, los gestores de infraestructuras como SNCF Réseau deberán publicar “catálogos” estandarizados de capacidad con 18 meses de antelación a cada calendario, coordinar las ventanas de mantenimiento y crear interfaces de reserva únicas para los trayectos ferroviarios que crucen al menos una frontera. Actualmente, los operadores suelen enfrentarse a un mosaico de normativas nacionales, lo que provoca cancelaciones de última hora o cuellos de botella en puntos de transferencia como Modane y Hendaya.
El gobierno francés impulsó con fuerza esta reforma tras una serie de retrasos en trabajos de ingeniería durante fines de semana en la línea Lyon-Turín, que dejaron componentes automotrices varados rumbo a plantas de ensamblaje en 2025. El grupo industrial TLF estima que contar con trayectos de mercancías predecibles podría ahorrar a los exportadores franceses hasta 13 millones de euros anuales en costes de almacenamiento de contingencia, además de ayudar a París a cumplir sus objetivos de cambio modal antes del hito climático de 2030.
Para los actores que también deben gestionar el movimiento transfronterizo de personal —ya sean conductores, técnicos o auditores—, VisaHQ puede eliminar gran parte de la fricción administrativa. El centro de la plataforma en Francia (https://www.visahq.com/france/) consolida los requisitos de visado actualizados constantemente y ofrece tramitación acelerada para documentos Schengen y de terceros países, permitiendo a los equipos logísticos alinear la documentación de viaje con los nuevos horarios ferroviarios más predecibles.
Para los profesionales de la movilidad que supervisan asignaciones de expatriados vinculadas a las cadenas de producción paneuropeas, el acuerdo es relevante en dos aspectos. Primero, un transporte ferroviario de mercancías más fiable reduce la presión sobre el transporte por carretera justo a tiempo, disminuyendo potencialmente la necesidad de despliegues de conductores de emergencia y gestiones de visados Schengen de última hora para técnicos no comunitarios. Segundo, el reglamento coincide con la prevista extensión de los controles fronterizos internos en Francia, recordando que el ferrocarril se está convirtiendo en una palanca estratégica tanto en política de seguridad como de descarbonización.
El texto aún debe superar una votación en el pleno y obtener la aprobación del Consejo, pero los legisladores esperan su adopción formal antes del receso veraniego, con una implementación gradual a partir de 2028. Las empresas deberían mapear sus dependencias actuales del transporte ferroviario de mercancías, colaborar con transitarios para definir trayectos preferentes y seguir de cerca cómo SNCF Réseau integra las nuevas normas en su sistema digital de solicitud de trayectos.
Según el acuerdo, los gestores de infraestructuras como SNCF Réseau deberán publicar “catálogos” estandarizados de capacidad con 18 meses de antelación a cada calendario, coordinar las ventanas de mantenimiento y crear interfaces de reserva únicas para los trayectos ferroviarios que crucen al menos una frontera. Actualmente, los operadores suelen enfrentarse a un mosaico de normativas nacionales, lo que provoca cancelaciones de última hora o cuellos de botella en puntos de transferencia como Modane y Hendaya.
El gobierno francés impulsó con fuerza esta reforma tras una serie de retrasos en trabajos de ingeniería durante fines de semana en la línea Lyon-Turín, que dejaron componentes automotrices varados rumbo a plantas de ensamblaje en 2025. El grupo industrial TLF estima que contar con trayectos de mercancías predecibles podría ahorrar a los exportadores franceses hasta 13 millones de euros anuales en costes de almacenamiento de contingencia, además de ayudar a París a cumplir sus objetivos de cambio modal antes del hito climático de 2030.
Para los actores que también deben gestionar el movimiento transfronterizo de personal —ya sean conductores, técnicos o auditores—, VisaHQ puede eliminar gran parte de la fricción administrativa. El centro de la plataforma en Francia (https://www.visahq.com/france/) consolida los requisitos de visado actualizados constantemente y ofrece tramitación acelerada para documentos Schengen y de terceros países, permitiendo a los equipos logísticos alinear la documentación de viaje con los nuevos horarios ferroviarios más predecibles.
Para los profesionales de la movilidad que supervisan asignaciones de expatriados vinculadas a las cadenas de producción paneuropeas, el acuerdo es relevante en dos aspectos. Primero, un transporte ferroviario de mercancías más fiable reduce la presión sobre el transporte por carretera justo a tiempo, disminuyendo potencialmente la necesidad de despliegues de conductores de emergencia y gestiones de visados Schengen de última hora para técnicos no comunitarios. Segundo, el reglamento coincide con la prevista extensión de los controles fronterizos internos en Francia, recordando que el ferrocarril se está convirtiendo en una palanca estratégica tanto en política de seguridad como de descarbonización.
El texto aún debe superar una votación en el pleno y obtener la aprobación del Consejo, pero los legisladores esperan su adopción formal antes del receso veraniego, con una implementación gradual a partir de 2028. Las empresas deberían mapear sus dependencias actuales del transporte ferroviario de mercancías, colaborar con transitarios para definir trayectos preferentes y seguir de cerca cómo SNCF Réseau integra las nuevas normas en su sistema digital de solicitud de trayectos.









