
El aeropuerto de Londres Heathrow se ha convertido en el más grande del mundo en eliminar el famoso límite de 100 mililitros para líquidos en seguridad, tras completar una inversión de 1.000 millones de libras en la instalación de escáneres de tomografía computarizada 3D en todas sus terminales. A partir del viernes 23 de enero de 2026, los pasajeros podrán llevar líquidos de hasta dos litros, así como sus portátiles, en el equipaje de mano.
Este cambio permitirá un proceso de seguridad más rápido y eliminará el uso de bolsas de plástico de un solo uso para los 78 millones de viajeros anuales del aeropuerto. Para los australianos que transiten por Heathrow, la mejora promete conexiones más cortas y menos extracciones de portátiles, aunque las normas solo aplican en salidas desde Heathrow; en las llegadas a otros aeropuertos aún podrían mantener el límite de 100 ml.
Para evitar sorpresas de último momento, los viajeros pueden consultar el portal australiano de VisaHQ (https://www.visahq.com/australia/) para verificar requisitos de visa, declaraciones de salud y documentos necesarios en cada tramo del viaje, un complemento útil para entender las distintas normas de seguridad aeroportuaria.
Los gestores de viajes corporativos deben actualizar las instrucciones previas al viaje para reflejar la diversidad de normas globales: la mayoría de los aeropuertos europeos y muchos en Asia-Pacífico, incluyendo Sydney y Melbourne, aún exigen el límite de 100 ml. Por ello, los viajeros que salgan de Australia deben planificar estratégicamente el equipaje con líquidos para la ida, mientras que al regresar vía Heathrow tendrán mayor flexibilidad.
Las aerolíneas celebran la mejora, anticipando un flujo más ágil en los carriles premium y menos inspecciones secundarias. Thomas Woldbye, CEO de Heathrow, afirmó que el aeropuerto es ahora “el mayor centro del mundo equipado con tomografía computarizada”, adelantándose al plazo de 2027 impuesto por la Unión Europea para la adopción de estos escáneres.
Para las multinacionales con base en Australia, el mensaje es mixto: las molestias de seguridad disminuirán en el Reino Unido, pero persistirán hasta que los aeropuertos australianos instalen escáneres similares, lo que se espera no antes de 2027. Los equipos de movilidad deben incorporar guías específicas de seguridad por ruta en las aplicaciones de seguimiento de viajeros para evitar confusiones en los controles.
Este cambio permitirá un proceso de seguridad más rápido y eliminará el uso de bolsas de plástico de un solo uso para los 78 millones de viajeros anuales del aeropuerto. Para los australianos que transiten por Heathrow, la mejora promete conexiones más cortas y menos extracciones de portátiles, aunque las normas solo aplican en salidas desde Heathrow; en las llegadas a otros aeropuertos aún podrían mantener el límite de 100 ml.
Para evitar sorpresas de último momento, los viajeros pueden consultar el portal australiano de VisaHQ (https://www.visahq.com/australia/) para verificar requisitos de visa, declaraciones de salud y documentos necesarios en cada tramo del viaje, un complemento útil para entender las distintas normas de seguridad aeroportuaria.
Los gestores de viajes corporativos deben actualizar las instrucciones previas al viaje para reflejar la diversidad de normas globales: la mayoría de los aeropuertos europeos y muchos en Asia-Pacífico, incluyendo Sydney y Melbourne, aún exigen el límite de 100 ml. Por ello, los viajeros que salgan de Australia deben planificar estratégicamente el equipaje con líquidos para la ida, mientras que al regresar vía Heathrow tendrán mayor flexibilidad.
Las aerolíneas celebran la mejora, anticipando un flujo más ágil en los carriles premium y menos inspecciones secundarias. Thomas Woldbye, CEO de Heathrow, afirmó que el aeropuerto es ahora “el mayor centro del mundo equipado con tomografía computarizada”, adelantándose al plazo de 2027 impuesto por la Unión Europea para la adopción de estos escáneres.
Para las multinacionales con base en Australia, el mensaje es mixto: las molestias de seguridad disminuirán en el Reino Unido, pero persistirán hasta que los aeropuertos australianos instalen escáneres similares, lo que se espera no antes de 2027. Los equipos de movilidad deben incorporar guías específicas de seguridad por ruta en las aplicaciones de seguimiento de viajeros para evitar confusiones en los controles.







