
Tailandia ha activado discretamente su tan esperado Visado Destino Tailandia (DTV) y, a partir del 23 de enero de 2026, los titulares de pasaportes irlandeses pueden comenzar el proceso de solicitud en línea o a través de la embajada tailandesa en Dublín. El visado de entradas múltiples cuesta 350 € y tiene una validez de cinco años, permitiendo estancias de hasta 180 días por entrada, con la opción de una extensión por el mismo período. Los solicitantes deben demostrar un ahorro mínimo de 500,000 THB (unos 13,700 €) durante los tres meses previos y presentar pruebas de empleo remoto, contratos freelance o participación en actividades aprobadas de “soft power” tailandés, como entrenamientos de Muay Thai o cursos culinarios.
A diferencia del anterior Smart Visa de Tailandia, dirigido a start-ups y especialistas con ingresos más altos, el DTV está pensado para trabajadores remotos en mitad de su carrera que desean establecerse en el sudeste asiático. Además, permite explícitamente modalidades de “workcation”, lo que lo hace atractivo para profesionales tecnológicos irlandeses cuyos empleadores ya aplican modelos híbridos de trabajo. Los familiares pueden acogerse al estatus del solicitante principal, aunque la educación y la atención sanitaria local deben ser costeadas de forma privada, por lo que es obligatorio contar con un seguro privado completo.
Para los viajeros irlandeses que buscan una experiencia de solicitud sin complicaciones, VisaHQ puede actuar como intermediario con el consulado tailandés, preseleccionando documentos, gestionando envíos por mensajería y haciendo seguimiento hasta la emisión del visado. Su portal con sede en Dublín (https://www.visahq.com/ireland/) ofrece guía paso a paso, tarifas transparentes y soporte en chat en vivo, evitando múltiples visitas a la embajada.
Para las empresas irlandesas, el DTV abre una vía legal para que el personal trabaje temporalmente desde Tailandia sin infringir las leyes laborales locales. Sin embargo, los departamentos de nóminas deben recordar que el visado no implica exención fiscal en Tailandia; estancias superiores a 180 días en un año fiscal pueden generar residencia fiscal. Las empresas deberían revisar sus políticas de “trabajo desde cualquier lugar” para gestionar riesgos de establecimiento permanente y seguridad social.
En cuanto a viajes, las autoridades tailandesas confirman que los titulares del DTV pueden entrar por cualquier aeropuerto internacional, pero deben registrar sus datos biométricos en la primera llegada. Los ciudadanos irlandeses siguen disfrutando de 30 días de entrada sin visado para turismo, pero no se permite cambiar al DTV estando ya en el país; las solicitudes deben hacerse antes del viaje. Los tiempos de procesamiento actuales son de 10 a 15 días laborables, aunque los primeros solicitantes reportan aprobaciones en menos de una semana.
Este lanzamiento impulsa la tendencia global hacia visados para nómadas digitales y sigue los pasos de Portugal, España y Grecia, donde muchos profesionales irlandeses ya aprovechan esquemas similares. Se espera que otros países de la ASEAN sigan esta línea mientras la región compite por atraer talento móvil y de alto poder adquisitivo.
A diferencia del anterior Smart Visa de Tailandia, dirigido a start-ups y especialistas con ingresos más altos, el DTV está pensado para trabajadores remotos en mitad de su carrera que desean establecerse en el sudeste asiático. Además, permite explícitamente modalidades de “workcation”, lo que lo hace atractivo para profesionales tecnológicos irlandeses cuyos empleadores ya aplican modelos híbridos de trabajo. Los familiares pueden acogerse al estatus del solicitante principal, aunque la educación y la atención sanitaria local deben ser costeadas de forma privada, por lo que es obligatorio contar con un seguro privado completo.
Para los viajeros irlandeses que buscan una experiencia de solicitud sin complicaciones, VisaHQ puede actuar como intermediario con el consulado tailandés, preseleccionando documentos, gestionando envíos por mensajería y haciendo seguimiento hasta la emisión del visado. Su portal con sede en Dublín (https://www.visahq.com/ireland/) ofrece guía paso a paso, tarifas transparentes y soporte en chat en vivo, evitando múltiples visitas a la embajada.
Para las empresas irlandesas, el DTV abre una vía legal para que el personal trabaje temporalmente desde Tailandia sin infringir las leyes laborales locales. Sin embargo, los departamentos de nóminas deben recordar que el visado no implica exención fiscal en Tailandia; estancias superiores a 180 días en un año fiscal pueden generar residencia fiscal. Las empresas deberían revisar sus políticas de “trabajo desde cualquier lugar” para gestionar riesgos de establecimiento permanente y seguridad social.
En cuanto a viajes, las autoridades tailandesas confirman que los titulares del DTV pueden entrar por cualquier aeropuerto internacional, pero deben registrar sus datos biométricos en la primera llegada. Los ciudadanos irlandeses siguen disfrutando de 30 días de entrada sin visado para turismo, pero no se permite cambiar al DTV estando ya en el país; las solicitudes deben hacerse antes del viaje. Los tiempos de procesamiento actuales son de 10 a 15 días laborables, aunque los primeros solicitantes reportan aprobaciones en menos de una semana.
Este lanzamiento impulsa la tendencia global hacia visados para nómadas digitales y sigue los pasos de Portugal, España y Grecia, donde muchos profesionales irlandeses ya aprovechan esquemas similares. Se espera que otros países de la ASEAN sigan esta línea mientras la región compite por atraer talento móvil y de alto poder adquisitivo.










