
Air China ha informado a sus agentes que sus vuelos diarios entre Tokio Narita y Chengdu (CA459/460) cesarán a partir del 26 de enero de 2026, apenas un mes después de que las frecuencias se redujeran de siete a cuatro por semana. La aerolínea nacional justifica esta decisión por una “optimización de la red” y “condiciones del mercado”, aunque los datos del sector apuntan a una caída en los ingresos por pasajero en las rutas hacia Japón, tras la cancelación colectiva de más de 2,000 vuelos China-Japón por parte de las aerolíneas chinas para la temporada de invierno de principios de 2026.
La retirada de Chengdu elimina el último enlace directo entre el mayor centro tecnológico del oeste de China y la capital japonesa, después de que Sichuan Airlines también redujera su programación a principios de mes. Para las empresas de semiconductores, farmacéuticas y videojuegos que trasladaban ingenieros entre ambas ciudades, las opciones ahora implican conexiones en Shanghái, Shenzhen o Seúl, sumando hasta cinco horas adicionales por trayecto. Los transitarios que dependen de la capacidad en bodega para electrónica de alto valor también sufrirán el impacto, ya que la carga se canalizará ahora a través de puertos costeros.
Los analistas atribuyen esta fuerte reducción a múltiples factores: la depreciación del yen ha disminuido la demanda de viajes desde Japón; el turismo chino se está orientando hacia el sudeste asiático sin necesidad de visado; y las estrictas cuotas bilaterales de vuelos mantienen altos los costos unitarios. Además, las nuevas normas de seguridad en los aeropuertos de Tokio han ralentizado los tiempos de rotación, dificultando la operatividad de vuelos de corta distancia.
En medio de estos cambios en las rutas aéreas, obtener la documentación adecuada se vuelve tan crucial como conseguir un asiento. La plataforma online de VisaHQ (https://www.visahq.com/china/) facilita la gestión de visados chinos, permisos de tránsito y cartas de invitación para viajeros corporativos e individuales, ofreciendo a los equipos de movilidad un panel único para seguir el estado y evitar contratiempos de última hora. Este servicio es especialmente útil para el personal que ahora debe hacer escala en varios hubs continentales o prolongar estancias debido a cambios en los horarios.
Los gestores de viajes buscan alternativas. Algunos están desviando equipos por Beijing Daxing o utilizando los vuelos en código compartido de ANA, socio de Star Alliance, entre Narita y Chengdu, aunque la disponibilidad de asientos es limitada. Otros aprovechan el tránsito sin visado de 144 horas en los principales hubs chinos para dividir los viajes y realizar reuniones en ruta. Aunque Air China ha señalado que la suspensión es “temporal”, los coordinadores de slots en Narita indican que la aerolínea devolvió los slots para el verano de 2026, lo que sugiere una pausa más prolongada.
Esta reducción refleja una reconsideración más amplia de la capacidad entre China y Japón que los planificadores de movilidad deben monitorear. Con más suspensiones previstas antes del pico del Año Nuevo Lunar en febrero, las empresas deberían revisar rutas alternativas, ampliar los plazos para emisión de billetes y añadir tiempo extra en las escalas para técnicos y ejecutivos que se desplacen entre estas dos potencias manufactureras.
La retirada de Chengdu elimina el último enlace directo entre el mayor centro tecnológico del oeste de China y la capital japonesa, después de que Sichuan Airlines también redujera su programación a principios de mes. Para las empresas de semiconductores, farmacéuticas y videojuegos que trasladaban ingenieros entre ambas ciudades, las opciones ahora implican conexiones en Shanghái, Shenzhen o Seúl, sumando hasta cinco horas adicionales por trayecto. Los transitarios que dependen de la capacidad en bodega para electrónica de alto valor también sufrirán el impacto, ya que la carga se canalizará ahora a través de puertos costeros.
Los analistas atribuyen esta fuerte reducción a múltiples factores: la depreciación del yen ha disminuido la demanda de viajes desde Japón; el turismo chino se está orientando hacia el sudeste asiático sin necesidad de visado; y las estrictas cuotas bilaterales de vuelos mantienen altos los costos unitarios. Además, las nuevas normas de seguridad en los aeropuertos de Tokio han ralentizado los tiempos de rotación, dificultando la operatividad de vuelos de corta distancia.
En medio de estos cambios en las rutas aéreas, obtener la documentación adecuada se vuelve tan crucial como conseguir un asiento. La plataforma online de VisaHQ (https://www.visahq.com/china/) facilita la gestión de visados chinos, permisos de tránsito y cartas de invitación para viajeros corporativos e individuales, ofreciendo a los equipos de movilidad un panel único para seguir el estado y evitar contratiempos de última hora. Este servicio es especialmente útil para el personal que ahora debe hacer escala en varios hubs continentales o prolongar estancias debido a cambios en los horarios.
Los gestores de viajes buscan alternativas. Algunos están desviando equipos por Beijing Daxing o utilizando los vuelos en código compartido de ANA, socio de Star Alliance, entre Narita y Chengdu, aunque la disponibilidad de asientos es limitada. Otros aprovechan el tránsito sin visado de 144 horas en los principales hubs chinos para dividir los viajes y realizar reuniones en ruta. Aunque Air China ha señalado que la suspensión es “temporal”, los coordinadores de slots en Narita indican que la aerolínea devolvió los slots para el verano de 2026, lo que sugiere una pausa más prolongada.
Esta reducción refleja una reconsideración más amplia de la capacidad entre China y Japón que los planificadores de movilidad deben monitorear. Con más suspensiones previstas antes del pico del Año Nuevo Lunar en febrero, las empresas deberían revisar rutas alternativas, ampliar los plazos para emisión de billetes y añadir tiempo extra en las escalas para técnicos y ejecutivos que se desplacen entre estas dos potencias manufactureras.










