
Tarde del 21 de enero de 2026, el Parlamento Europeo votó 334 a 324 para remitir el recién firmado acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para un examen de legalidad. La moción fue redactada por un grupo transversal de 144 legisladores liderados por Krzysztof Hetman (Partido Popular Polaco) y Beata Mazurek (Ley y Justicia). Hasta que el Tribunal emita su opinión —probablemente en 2028— el pacto no podrá ser ratificado, retrasando la reducción de aranceles que habría beneficiado a los exportadores polacos de maquinaria agrícola y a los proveedores logísticos que gestionan carga con destino a Sudamérica a través del Puerto de Gdynia.
Hetman argumentó que el acuerdo, concluido apenas doce días antes, podría socavar los estándares ambientales y de protección al consumidor de la UE y entrar en aplicación provisional sin la supervisión democrática adecuada. Los opositores, entre ellos el grupo polaco de armadores ZPPM y la unión nacional de exportadores KIG, advirtieron que esta parálisis perjudica los planes de internacionalización de las pymes y debilita la posición geopolítica del bloque.
Para los profesionales de la movilidad, la demora es significativa porque decenas de multinacionales utilizan centros de servicios compartidos y hubs de ingeniería en Polonia para apoyar operaciones en Latinoamérica. Sin certeza arancelaria, las empresas podrían posponer asignaciones a corto plazo en São Paulo y Buenos Aires, mientras que los especialistas polacos destacados bajo las normas de transferencia interna de la UE podrían enfrentar una planificación aduanera y fiscal más compleja. Los equipos de RRHH deberían revisar los presupuestos de asignaciones, modelar cadenas de suministro alternativas y estar atentos a acuerdos bilaterales provisionales que algunos estados miembros —España y Portugal ya están explorando— podrían firmar con países de Mercosur.
En este contexto, las empresas y profesionales polacos que planean viajar a Argentina, Brasil u otros estados de Mercosur aún pueden actuar de forma proactiva. El portal de VisaHQ con base en Varsovia (https://www.visahq.com/poland/) permite verificar los requisitos de visa más recientes, completar solicitudes en línea y gestionar envíos por mensajería sin salir de la oficina. Las alertas automáticas notifican a los responsables de RRHH sobre cambios en las normativas, ayudando a mantener los proyectos transfronterizos en marcha incluso mientras el acuerdo comercial sigue en suspenso.
Este episodio también pone de relieve la creciente influencia de los eurodiputados polacos en la gobernanza comercial. Los analistas esperan que Varsovia aproveche ese poder en las próximas negociaciones sobre el TLC UE-Indonesia y en el endurecimiento de las cláusulas de sostenibilidad en el acuerdo UE-Chile. Un alto funcionario del Ministerio de Desarrollo de Polonia declaró a la prensa que “si Mercosur se estanca indefinidamente, presionaremos a Bruselas para que compense a los exportadores en primera línea mediante fondos ampliados de acceso a mercados”.
El TJUE debe decidir primero si tiene jurisdicción; de ser así, un fallo completo sobre el cumplimiento del tratado suele tardar entre 18 y 24 meses, lo que significa que las empresas enfrentarán incertidumbre prolongada hasta bien entrado 2028.
Hetman argumentó que el acuerdo, concluido apenas doce días antes, podría socavar los estándares ambientales y de protección al consumidor de la UE y entrar en aplicación provisional sin la supervisión democrática adecuada. Los opositores, entre ellos el grupo polaco de armadores ZPPM y la unión nacional de exportadores KIG, advirtieron que esta parálisis perjudica los planes de internacionalización de las pymes y debilita la posición geopolítica del bloque.
Para los profesionales de la movilidad, la demora es significativa porque decenas de multinacionales utilizan centros de servicios compartidos y hubs de ingeniería en Polonia para apoyar operaciones en Latinoamérica. Sin certeza arancelaria, las empresas podrían posponer asignaciones a corto plazo en São Paulo y Buenos Aires, mientras que los especialistas polacos destacados bajo las normas de transferencia interna de la UE podrían enfrentar una planificación aduanera y fiscal más compleja. Los equipos de RRHH deberían revisar los presupuestos de asignaciones, modelar cadenas de suministro alternativas y estar atentos a acuerdos bilaterales provisionales que algunos estados miembros —España y Portugal ya están explorando— podrían firmar con países de Mercosur.
En este contexto, las empresas y profesionales polacos que planean viajar a Argentina, Brasil u otros estados de Mercosur aún pueden actuar de forma proactiva. El portal de VisaHQ con base en Varsovia (https://www.visahq.com/poland/) permite verificar los requisitos de visa más recientes, completar solicitudes en línea y gestionar envíos por mensajería sin salir de la oficina. Las alertas automáticas notifican a los responsables de RRHH sobre cambios en las normativas, ayudando a mantener los proyectos transfronterizos en marcha incluso mientras el acuerdo comercial sigue en suspenso.
Este episodio también pone de relieve la creciente influencia de los eurodiputados polacos en la gobernanza comercial. Los analistas esperan que Varsovia aproveche ese poder en las próximas negociaciones sobre el TLC UE-Indonesia y en el endurecimiento de las cláusulas de sostenibilidad en el acuerdo UE-Chile. Un alto funcionario del Ministerio de Desarrollo de Polonia declaró a la prensa que “si Mercosur se estanca indefinidamente, presionaremos a Bruselas para que compense a los exportadores en primera línea mediante fondos ampliados de acceso a mercados”.
El TJUE debe decidir primero si tiene jurisdicción; de ser así, un fallo completo sobre el cumplimiento del tratado suele tardar entre 18 y 24 meses, lo que significa que las empresas enfrentarán incertidumbre prolongada hasta bien entrado 2028.





