
Varias provincias chinas han ampliado discretamente una política que antes se aplicaba solo a los funcionarios públicos: la obligación de entregar el pasaporte personal, extendiéndola a sectores más amplios de la población, según informes recopilados el 22 de enero de 2026 por el medio independiente Kan Zhongguo. Residentes de partes de Gansu, Guizhou y Yunnan aseguran que la policía o los comités vecinales les han pedido entregar sus pasaportes y obtener una autorización por escrito antes de reservar vuelos internacionales. Se reporta que quienes tienen boletos de salida han recibido llamadas de seguimiento para indagar sobre el destino, el motivo del viaje y la duración prevista de la estancia.
Un sistema de permisos de salida ya se aplica a funcionarios del partido, gerentes de empresas estatales y docentes, pero extenderlo a ciudadanos comunes representa un endurecimiento significativo del régimen de movilidad internacional de China. Abogados entrevistados advierten que, sin una ley nacional o una orden del Consejo de Estado, la confiscación generalizada de pasaportes viola la Ley de Administración de Entrada y Salida de China, que limita estas acciones a investigaciones criminales o casos de seguridad nacional.
Para residentes y empresas que ahora enfrentan este entorno incierto, VisaHQ puede ser un recurso práctico. El portal de la compañía en China (https://www.visahq.com/china/) monitorea en tiempo real los cambios regulatorios y ofrece asesoría personalizada sobre documentación alternativa para viajes, opciones de visas de emergencia y estrategias de cumplimiento, ayudando a los viajeros a determinar si sus planes siguen siendo viables y qué trámites adicionales podrían necesitar.
El impacto en los negocios podría ser inmediato. Empleados del sector privado cuyas empresas dependen de reuniones regionales de ventas o auditorías en fábricas en el extranjero podrían enfrentar ciclos de aprobación que duren semanas, debilitando la capacidad de las empresas chinas para competir. Los gerentes de recursos humanos de multinacionales también temen que el personal contratado localmente pierda oportunidades de capacitación en el extranjero o ventanas para expatriación, complicando la planificación de sucesiones.
La expansión de la política parece desigual y poco transparente. En ciudades de primer nivel como Shanghái y Shenzhen, las agencias consulares aseguran que aún no han recibido instrucciones para retener pasaportes al público general. Sin embargo, algunas empresas estatales en provincias costeras han comenzado a centralizar el almacenamiento de documentos “por conveniencia”. Sin una aclaración oficial, los consultores de viajes aconsejan a las empresas preparar planes de contingencia, como realizar reuniones clave de forma virtual y solicitar con anticipación pasaportes de negocios urgentes si están disponibles.
Los analistas vinculan esta escalada con preocupaciones sobre la salida de capitales y el deseo de frenar la migración no documentada a través de terceros países. Si Pekín formaliza esta práctica o la limita, será un indicio de cómo equilibra la apertura económica con los riesgos de seguridad percibidos en un contexto de desaceleración del crecimiento.
Un sistema de permisos de salida ya se aplica a funcionarios del partido, gerentes de empresas estatales y docentes, pero extenderlo a ciudadanos comunes representa un endurecimiento significativo del régimen de movilidad internacional de China. Abogados entrevistados advierten que, sin una ley nacional o una orden del Consejo de Estado, la confiscación generalizada de pasaportes viola la Ley de Administración de Entrada y Salida de China, que limita estas acciones a investigaciones criminales o casos de seguridad nacional.
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La expansión de la política parece desigual y poco transparente. En ciudades de primer nivel como Shanghái y Shenzhen, las agencias consulares aseguran que aún no han recibido instrucciones para retener pasaportes al público general. Sin embargo, algunas empresas estatales en provincias costeras han comenzado a centralizar el almacenamiento de documentos “por conveniencia”. Sin una aclaración oficial, los consultores de viajes aconsejan a las empresas preparar planes de contingencia, como realizar reuniones clave de forma virtual y solicitar con anticipación pasaportes de negocios urgentes si están disponibles.
Los analistas vinculan esta escalada con preocupaciones sobre la salida de capitales y el deseo de frenar la migración no documentada a través de terceros países. Si Pekín formaliza esta práctica o la limita, será un indicio de cómo equilibra la apertura económica con los riesgos de seguridad percibidos en un contexto de desaceleración del crecimiento.









