
El 19 de enero de 2026, el portal especializado en inmigración LegalizacjaPolska recordó a empleadores y residentes extranjeros que todos los plazos legales para los casos de permisos de residencia y protección internacional en Polonia permanecen suspendidos hasta el 4 de marzo de 2026. Esta medida, establecida en el artículo 100da de la llamada Ley Especial Ucraniana, fue modificada por última vez en septiembre de 2025 y aún no ha sido levantada. En la práctica, esto significa que las oficinas voivodales y la Oficina para Extranjeros pueden tramitar las solicitudes a su propio ritmo sin riesgo de reclamaciones por “silencio administrativo”, mientras que los solicitantes deben seguir cumpliendo con todos los plazos que les correspondan.
La suspensión abarca decisiones sobre permisos de residencia temporales y permanentes, el estatus de residente de larga duración en la UE y sus modificaciones, así como determinaciones de refugiado o protección subsidiaria. No afecta los plazos impuestos al solicitante (por ejemplo, para entregar documentos faltantes) ni cubre procedimientos de expulsión, prohibición de entrada o multas.
Aunque los plazos legales están congelados, las empresas siguen necesitando visados para el personal entrante y asignaciones a corto plazo. VisaHQ, a través de su portal polaco (https://www.visahq.com/poland/), puede acelerar las solicitudes de visados de negocios, seguir los cambios en la documentación requerida y coordinar entregas por mensajería, ayudando a los responsables de movilidad a mantener los proyectos en marcha a pesar de la paralización de los permisos a largo plazo.
Por ello, los equipos de movilidad corporativa deben ajustar sus expectativas: incluso las solicitudes bien preparadas pueden permanecer en espera durante meses sin posibilidad legal de reclamar retrasos. La suspensión también complica los plazos en fusiones y desplazamientos, ya que la táctica habitual de presentar una queja por inacción administrativa no estará disponible hasta después del 4 de marzo de 2026, o una fecha posterior si el Parlamento decide extenderla nuevamente.
Los analistas legales advierten que esta medida protege desproporcionadamente a las autoridades, socavando el derecho a un recurso efectivo y desincentivando decisiones de inversión que dependen de tiempos de tramitación previsibles. El Defensor del Pueblo y varios tribunales provinciales han criticado este enfoque generalizado, pero por ahora sigue vigente. Se recomienda a las empresas llevar un registro meticuloso, comunicar ampliamente los tiempos estimados a las unidades de negocio y explorar desplazamientos alternativos dentro de la UE cuando sea posible.
El fin de la suspensión o su posible prórroga es políticamente incierto: cualquier cambio requeriría una enmienda legislativa completa. Los interesados deben seguir de cerca el calendario parlamentario en febrero, cuando se esperan debates sobre las medidas especiales relacionadas con la guerra.
La suspensión abarca decisiones sobre permisos de residencia temporales y permanentes, el estatus de residente de larga duración en la UE y sus modificaciones, así como determinaciones de refugiado o protección subsidiaria. No afecta los plazos impuestos al solicitante (por ejemplo, para entregar documentos faltantes) ni cubre procedimientos de expulsión, prohibición de entrada o multas.
Aunque los plazos legales están congelados, las empresas siguen necesitando visados para el personal entrante y asignaciones a corto plazo. VisaHQ, a través de su portal polaco (https://www.visahq.com/poland/), puede acelerar las solicitudes de visados de negocios, seguir los cambios en la documentación requerida y coordinar entregas por mensajería, ayudando a los responsables de movilidad a mantener los proyectos en marcha a pesar de la paralización de los permisos a largo plazo.
Por ello, los equipos de movilidad corporativa deben ajustar sus expectativas: incluso las solicitudes bien preparadas pueden permanecer en espera durante meses sin posibilidad legal de reclamar retrasos. La suspensión también complica los plazos en fusiones y desplazamientos, ya que la táctica habitual de presentar una queja por inacción administrativa no estará disponible hasta después del 4 de marzo de 2026, o una fecha posterior si el Parlamento decide extenderla nuevamente.
Los analistas legales advierten que esta medida protege desproporcionadamente a las autoridades, socavando el derecho a un recurso efectivo y desincentivando decisiones de inversión que dependen de tiempos de tramitación previsibles. El Defensor del Pueblo y varios tribunales provinciales han criticado este enfoque generalizado, pero por ahora sigue vigente. Se recomienda a las empresas llevar un registro meticuloso, comunicar ampliamente los tiempos estimados a las unidades de negocio y explorar desplazamientos alternativos dentro de la UE cuando sea posible.
El fin de la suspensión o su posible prórroga es políticamente incierto: cualquier cambio requeriría una enmienda legislativa completa. Los interesados deben seguir de cerca el calendario parlamentario en febrero, cuando se esperan debates sobre las medidas especiales relacionadas con la guerra.










