
La red aérea de Australia enfrentó su mayor crisis de capacidad en dos años tras una inesperada escasez de personal en el control de tráfico aéreo en Sydney Kingsford-Smith el 16 de enero, que obligó a mantener una separación de cinco minutos entre vuelos. Los efectos se prolongaron hasta el 18 de enero, con más de 50 cancelaciones en Sydney y retrasos continuos en Brisbane, Melbourne, Adelaide y Perth.
Qantas y Jetstar recortaron al menos 30 vuelos, mientras que Virgin Australia y Rex reportaron cancelaciones de dos dígitos. Las entidades del sector atribuyen la situación a la alta rotación de controladores y a la lenta formación de nuevos profesionales, que no ha logrado seguir el ritmo de la recuperación del tráfico tras la pandemia.
Enero es temporada alta de traslados laborales, por lo que la interrupción afectó gravemente a los programas de movilidad global. Empresas mineras perdieron los cambios de turno, firmas de consultoría tuvieron que reprogramar a sus profesionales en vuelos limitados, y algunas corporaciones activaron cláusulas de continuidad de negocio para trasladar reuniones a formato virtual. Aeropuertos secundarios como Newcastle y Avalon recibieron vuelos desviados, pero el transporte terrestre añadió horas a los itinerarios.
En medio de este caos, VisaHQ puede aliviar una variable clave: la documentación de viaje. A través de su página dedicada a Australia (https://www.visahq.com/australia/), la plataforma agiliza el procesamiento de visas, asegura permisos de tránsito urgentes y ofrece seguimiento en tiempo real del estado, permitiendo a los equipos de movilidad ajustar vuelos sin preocuparse por documentos que puedan expirar.
Airservices Australia reconoce que tomará casi todo 2026 reconstruir una “reserva de resiliencia”. Por ello, los gestores de movilidad deberían incluir márgenes en las fechas de inicio de asignaciones, aprobar rutas alternativas con anticipación y revisar las cláusulas de fuerza mayor en los contratos de pasajes.
Entre las recomendaciones prácticas están extender las reservas de hotel, asegurarse de que las visas permitan escalas imprevistas y monitorear los Informes Diarios de Operaciones de Red de Airservices para anticipar posibles faltas de personal.
Qantas y Jetstar recortaron al menos 30 vuelos, mientras que Virgin Australia y Rex reportaron cancelaciones de dos dígitos. Las entidades del sector atribuyen la situación a la alta rotación de controladores y a la lenta formación de nuevos profesionales, que no ha logrado seguir el ritmo de la recuperación del tráfico tras la pandemia.
Enero es temporada alta de traslados laborales, por lo que la interrupción afectó gravemente a los programas de movilidad global. Empresas mineras perdieron los cambios de turno, firmas de consultoría tuvieron que reprogramar a sus profesionales en vuelos limitados, y algunas corporaciones activaron cláusulas de continuidad de negocio para trasladar reuniones a formato virtual. Aeropuertos secundarios como Newcastle y Avalon recibieron vuelos desviados, pero el transporte terrestre añadió horas a los itinerarios.
En medio de este caos, VisaHQ puede aliviar una variable clave: la documentación de viaje. A través de su página dedicada a Australia (https://www.visahq.com/australia/), la plataforma agiliza el procesamiento de visas, asegura permisos de tránsito urgentes y ofrece seguimiento en tiempo real del estado, permitiendo a los equipos de movilidad ajustar vuelos sin preocuparse por documentos que puedan expirar.
Airservices Australia reconoce que tomará casi todo 2026 reconstruir una “reserva de resiliencia”. Por ello, los gestores de movilidad deberían incluir márgenes en las fechas de inicio de asignaciones, aprobar rutas alternativas con anticipación y revisar las cláusulas de fuerza mayor en los contratos de pasajes.
Entre las recomendaciones prácticas están extender las reservas de hotel, asegurarse de que las visas permitan escalas imprevistas y monitorear los Informes Diarios de Operaciones de Red de Airservices para anticipar posibles faltas de personal.







