
El Grupo Qantas ha anunciado su mayor aumento de capacidad trans-Tasmania en una década, revelando el 14 de enero de 2026 que desplegará su nuevo Airbus A220 en los vuelos Brisbane–Wellington a partir de febrero de 2026 y lanzará una ruta operada por Jetstar entre Brisbane y Queenstown en junio de 2026. Junto con frecuencias adicionales en Sydney–Auckland y Melbourne–Christchurch, esta expansión sumará casi 210,000 asientos entre Australia y Nueva Zelanda en el año fiscal 2026.
El A220, con 137 asientos, es un 25 % más eficiente en combustible que los aviones E190 y 737-800 que reemplaza, reduciendo las emisiones por asiento y los costos operativos en este trayecto de tres horas. Los viajeros en clase ejecutiva disfrutarán de asientos reclinables y Wi-Fi rápido y gratuito, mientras que los pasajeros de clase económica contarán con ventanas más grandes y puertos USB-C en cada asiento. La mayor autonomía del avión también posiciona a Brisbane como un futuro centro para servicios hacia las islas del Pacífico, un aspecto clave de cara a los Juegos Olímpicos de 2032.
Los nuevos vuelos de Jetstar entre Brisbane y Queenstown operarán tres veces por semana durante la temporada de esquí de junio a octubre, con tarifas de lanzamiento de ida desde 249 dólares australianos. Tourism Research Australia estima que cada rotación estacional podría inyectar 5 millones de dólares australianos en la economía turística de Queensland y generar 50 empleos en el sector de la hostelería. Los gestores de viajes corporativos valoran esta ruta por su potencial para reducir los tiempos de viaje puerta a puerta para los ingenieros FIFO que trabajan en proyectos de construcción en Nueva Zelanda.
El CEO de Qantas International, Cam Wallace, calificó el anuncio como “un hito significativo” que consolida la recuperación del grupo tras la pandemia. La aerolínea ofrecerá casi 800,000 asientos trans-Tasmania más en el año fiscal 2026 que en el anterior, aprovechando una demanda que ya supera en un 12 % los niveles previos a la Covid. Se espera que esta mayor capacidad modere la inflación de tarifas, que en clase ejecutiva en la ruta Sydney–Auckland ha rondado los 1,800 dólares australianos en períodos pico.
Ya sea que viajes por negocios o para un fin de semana de esquí al otro lado del Tasman, necesitarás la documentación adecuada. VisaHQ facilita confirmar si requieres una ETA australiana, una NZeTA neozelandesa u otra autorización de viaje, y puede procesar las solicitudes en línea con solo unos clics, ahorrándote tiempo en el aeropuerto. Consulta las opciones en https://www.visahq.com/australia/.
Para los programas de movilidad, el mensaje es claro: más asientos, mejores aviones y mayor flexibilidad en los horarios reducen el riesgo de agotarse en el último momento en los vuelos entre Australia y Nueva Zelanda. Las empresas deberían revisar sus acuerdos con aerolíneas preferidas y actualizar los inventarios de sus herramientas de reserva online para aprovechar los nuevos vuelos. La menor huella de carbono del A220 también puede ayudar a las organizaciones a cumplir con los objetivos de reducción de emisiones del Alcance 3 sin necesidad de comprar tantos créditos de compensación.
El A220, con 137 asientos, es un 25 % más eficiente en combustible que los aviones E190 y 737-800 que reemplaza, reduciendo las emisiones por asiento y los costos operativos en este trayecto de tres horas. Los viajeros en clase ejecutiva disfrutarán de asientos reclinables y Wi-Fi rápido y gratuito, mientras que los pasajeros de clase económica contarán con ventanas más grandes y puertos USB-C en cada asiento. La mayor autonomía del avión también posiciona a Brisbane como un futuro centro para servicios hacia las islas del Pacífico, un aspecto clave de cara a los Juegos Olímpicos de 2032.
Los nuevos vuelos de Jetstar entre Brisbane y Queenstown operarán tres veces por semana durante la temporada de esquí de junio a octubre, con tarifas de lanzamiento de ida desde 249 dólares australianos. Tourism Research Australia estima que cada rotación estacional podría inyectar 5 millones de dólares australianos en la economía turística de Queensland y generar 50 empleos en el sector de la hostelería. Los gestores de viajes corporativos valoran esta ruta por su potencial para reducir los tiempos de viaje puerta a puerta para los ingenieros FIFO que trabajan en proyectos de construcción en Nueva Zelanda.
El CEO de Qantas International, Cam Wallace, calificó el anuncio como “un hito significativo” que consolida la recuperación del grupo tras la pandemia. La aerolínea ofrecerá casi 800,000 asientos trans-Tasmania más en el año fiscal 2026 que en el anterior, aprovechando una demanda que ya supera en un 12 % los niveles previos a la Covid. Se espera que esta mayor capacidad modere la inflación de tarifas, que en clase ejecutiva en la ruta Sydney–Auckland ha rondado los 1,800 dólares australianos en períodos pico.
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