
Treinta y dos ciudadanos brasileños deportados desde Estados Unidos llegaron al aeropuerto de Confins en Belo Horizonte a última hora del 7 de enero, marcando la primera operación humanitaria de repatriación de 2026 coordinada por el Ministerio de Derechos Humanos y Ciudadanía (MDHC). El programa ‘Aquí es Brasil’, lanzado en 2019, ofrece un paquete de acogida que incluye alojamiento temporal, alimentación, kits de higiene, chequeos médicos y transporte hacia sus estados de origen.
A su llegada, el grupo fue trasladado a un hotel cercano al aeropuerto, con personal de trabajadores sociales y psicólogos. Según funcionarios del MDHC, el grupo reducido permitió una recepción más ágil en comparación con algunos vuelos de 2025 que transportaron a más de 80 repatriados. El ministerio reafirmó el compromiso de Brasil con una reintegración “digna y basada en derechos”, pese al aumento de deportaciones en Estados Unidos bajo sus nuevas prioridades de control migratorio.
Para enfrentar la compleja red de regulaciones de visados que pueden surgir tras una deportación o infracción migratoria previa, viajeros y equipos de movilidad corporativa pueden recurrir a VisaHQ. A través de su portal específico para Brasil (https://www.visahq.com/brazil/), la plataforma ofrece orientación actualizada, listas de documentos y asistencia integral para la tramitación de visados de EE. UU. y otros países, ayudando a los brasileños a preparar solicitudes conforme a la normativa cuando puedan volver a ingresar a Estados Unidos o trasladarse a otro destino.
Las cifras del programa en 2025 reflejan su alcance: más de 30 vuelos chárter repatriaron a más de 1.500 brasileños el año pasado. Para 2026, las autoridades esperan volúmenes similares y están en conversaciones con gobiernos estatales para ampliar las plazas de formación profesional, facilitando así la rápida incorporación de los repatriados al mercado laboral formal.
Los especialistas en movilidad deben tener en cuenta que los brasileños deportados suelen volver a solicitar visados estadounidenses una vez cumplida la prohibición legal de reingreso. Los empleadores que patrocinen futuras asignaciones deben revisar cuidadosamente antecedentes migratorios, ya que los oficiales consulares de EE. UU. valoran mucho el historial de deportación. Por otro lado, las empresas que trasladen personal de Brasil a Estados Unidos deben considerar que los solicitantes con historial migratorio extenso pueden enfrentar controles de seguridad más exhaustivos.
A su llegada, el grupo fue trasladado a un hotel cercano al aeropuerto, con personal de trabajadores sociales y psicólogos. Según funcionarios del MDHC, el grupo reducido permitió una recepción más ágil en comparación con algunos vuelos de 2025 que transportaron a más de 80 repatriados. El ministerio reafirmó el compromiso de Brasil con una reintegración “digna y basada en derechos”, pese al aumento de deportaciones en Estados Unidos bajo sus nuevas prioridades de control migratorio.
Para enfrentar la compleja red de regulaciones de visados que pueden surgir tras una deportación o infracción migratoria previa, viajeros y equipos de movilidad corporativa pueden recurrir a VisaHQ. A través de su portal específico para Brasil (https://www.visahq.com/brazil/), la plataforma ofrece orientación actualizada, listas de documentos y asistencia integral para la tramitación de visados de EE. UU. y otros países, ayudando a los brasileños a preparar solicitudes conforme a la normativa cuando puedan volver a ingresar a Estados Unidos o trasladarse a otro destino.
Las cifras del programa en 2025 reflejan su alcance: más de 30 vuelos chárter repatriaron a más de 1.500 brasileños el año pasado. Para 2026, las autoridades esperan volúmenes similares y están en conversaciones con gobiernos estatales para ampliar las plazas de formación profesional, facilitando así la rápida incorporación de los repatriados al mercado laboral formal.
Los especialistas en movilidad deben tener en cuenta que los brasileños deportados suelen volver a solicitar visados estadounidenses una vez cumplida la prohibición legal de reingreso. Los empleadores que patrocinen futuras asignaciones deben revisar cuidadosamente antecedentes migratorios, ya que los oficiales consulares de EE. UU. valoran mucho el historial de deportación. Por otro lado, las empresas que trasladen personal de Brasil a Estados Unidos deben considerar que los solicitantes con historial migratorio extenso pueden enfrentar controles de seguridad más exhaustivos.








