
Casi dos años después de que Irlanda cerrara su Programa de Inversores Inmigrantes (IIP), el Departamento de Justicia ha revelado que 1.400 solicitudes—con una inversión potencial estimada en 1.000 millones de euros—siguen en revisión. El programa, que otorgaba derechos de residencia a inversores fuera del EEE, se cerró abruptamente el 15 de febrero de 2023 debido a preocupaciones sobre la debida diligencia y la excesiva dependencia de solicitantes procedentes de China.
Hasta la fecha, se han procesado 1.164 expedientes en fase avanzada, canalizando 772 millones de euros hacia bonos de vivienda social, proyectos de residencias para mayores e instalaciones deportivas. Sin embargo, el aumento de solicitudes justo antes del cierre en 2023 podría casi duplicar los ingresos totales del programa si se aprueban todos los casos pendientes. Cada expediente debe ahora superar controles reforzados de “origen de fondos” implementados tras fallos de cumplimiento de alto perfil, como el caso de la remodelación del Hotel Nuremore.
Organizaciones e inversores individuales que busquen orientación sobre vías de residencia en Irlanda pueden agilizar trámites, seguir el estado de sus solicitudes y obtener visados necesarios a través del portal dedicado de VisaHQ para Irlanda (https://www.visahq.com/ireland/). Sus especialistas monitorean cambios regulatorios y ofrecen apoyo práctico, aliviando la carga administrativa mientras las solicitudes avanzan en el Departamento de Justicia.
Para las multinacionales, el retraso implica que altos ejecutivos que aplicaron bajo las reglas anteriores podrían no obtener el permiso de residencia Stamp 4—y el derecho a trabajar sin permiso—hasta finales de 2026. Por ello, se recomienda a los departamentos de Recursos Humanos prever presupuestos para solicitudes de permisos de trabajo alternativos y prepararse para posibles apelaciones en caso de rechazo, que deben presentarse en un plazo de 30 días.
Mientras tanto, el Gobierno está elaborando un nuevo producto de migración por inversión con objetivos más claros de desarrollo regional y un límite para evitar la dominancia de un solo país. Las consultas apuntan a un proceso de residencia en dos fases vinculado a métricas verificadas de creación de empleo, aunque aún no se ha fijado fecha de lanzamiento.
En resumen: los solicitantes pendientes del IIP deben mantener su documentación actualizada y responder con rapidez a solicitudes adicionales, mientras que las empresas deben evitar considerar la residencia pendiente del IIP como una solución garantizada para la fecha de inicio laboral.
Hasta la fecha, se han procesado 1.164 expedientes en fase avanzada, canalizando 772 millones de euros hacia bonos de vivienda social, proyectos de residencias para mayores e instalaciones deportivas. Sin embargo, el aumento de solicitudes justo antes del cierre en 2023 podría casi duplicar los ingresos totales del programa si se aprueban todos los casos pendientes. Cada expediente debe ahora superar controles reforzados de “origen de fondos” implementados tras fallos de cumplimiento de alto perfil, como el caso de la remodelación del Hotel Nuremore.
Organizaciones e inversores individuales que busquen orientación sobre vías de residencia en Irlanda pueden agilizar trámites, seguir el estado de sus solicitudes y obtener visados necesarios a través del portal dedicado de VisaHQ para Irlanda (https://www.visahq.com/ireland/). Sus especialistas monitorean cambios regulatorios y ofrecen apoyo práctico, aliviando la carga administrativa mientras las solicitudes avanzan en el Departamento de Justicia.
Para las multinacionales, el retraso implica que altos ejecutivos que aplicaron bajo las reglas anteriores podrían no obtener el permiso de residencia Stamp 4—y el derecho a trabajar sin permiso—hasta finales de 2026. Por ello, se recomienda a los departamentos de Recursos Humanos prever presupuestos para solicitudes de permisos de trabajo alternativos y prepararse para posibles apelaciones en caso de rechazo, que deben presentarse en un plazo de 30 días.
Mientras tanto, el Gobierno está elaborando un nuevo producto de migración por inversión con objetivos más claros de desarrollo regional y un límite para evitar la dominancia de un solo país. Las consultas apuntan a un proceso de residencia en dos fases vinculado a métricas verificadas de creación de empleo, aunque aún no se ha fijado fecha de lanzamiento.
En resumen: los solicitantes pendientes del IIP deben mantener su documentación actualizada y responder con rapidez a solicitudes adicionales, mientras que las empresas deben evitar considerar la residencia pendiente del IIP como una solución garantizada para la fecha de inicio laboral.











