
Turquía ha comenzado 2026 abriendo aún más sus puertas a los viajeros chinos. Un decreto presidencial publicado en el Diario Oficial del país el 1 de enero confirma que los titulares de pasaportes chinos ordinarios podrán entrar a Turquía sin visa por hasta 90 días dentro de un período de 180 días, vigente desde el 2 de enero. Esta medida aplica para viajes de turismo y tránsito, aunque las autoridades en Ankara esperan que también impulse el tráfico comercial bilateral.
Contexto: Turquía ya ofrecía procedimientos simplificados de e-visa para visitantes chinos, pero aún requería autorización previa. La nueva exención llega tras un año en el que las llegadas desde China aumentaron más del 60 % interanual en 2025, y sigue movimientos similares de China para extender estancias sin visa a varios países del Golfo y América Latina. El comercio bilateral superó los 38.000 millones de dólares en 2025, y las autoridades turcas de turismo han sostenido que la burocracia limitaba el crecimiento desde uno de los mayores mercados emisores del mundo.
Implicaciones prácticas:
• Las aerolíneas que operan las rutas Estambul-Pekín y Estambul-Shanghái esperan mayores ocupaciones durante el auge de viajes por el Festival de Primavera en febrero.
• Las empresas chinas con operaciones en las zonas francas de Estambul podrán rotar personal con poca antelación sin trámites consulares.
• Los proveedores de seguros de viaje deben actualizar sus pólizas para reflejar que los titulares de pasaportes chinos entrarán sin visa, pero aún necesitarán prueba de viaje de salida y alojamiento.
Para quienes requieran documentación adicional más allá de los 90 días sin visa —como permisos de trabajo, visas de estudio o extensiones— VisaHQ puede encargarse de los trámites. A través de su página dedicada a China (https://www.visahq.com/china/), ofrece verificaciones en tiempo real, herramientas digitales de solicitud y asistencia con mensajería, facilitando a los solicitantes chinos y socios turcos sortear la burocracia con mínimo esfuerzo.
Las empresas deben tener en cuenta que trabajos, estudios y asignaciones mediáticas aún requieren los permisos de residencia turcos correspondientes, y los ciudadanos chinos que planeen superar los 90 días deben solicitar visas de larga duración con anticipación. Las embajadas turcas en Pekín y Shanghái han recordado a los visitantes que deben registrar su dirección en un plazo de 30 días si permanecen más de un mes, conforme a la ley local.
La medida también busca aprovechar la demanda acumulada de viajes de larga distancia entre jóvenes chinos que disfrutan del prolongado feriado de Año Nuevo de tres días en China. Grandes agencias de viajes online, como Trip.com y Fliggy, reportaron un aumento inmediato del 400 % en búsquedas de vuelos a Turquía en las dos horas posteriores al anuncio. Los hoteles en Estambul ya registran reservas para el Año Nuevo chino con incrementos de dos dígitos respecto a 2025.
En conjunto, la decisión fortalece la posición de Turquía como un hub euroasiático y subraya una tendencia global hacia la liberalización selectiva de visas para captar turistas chinos de alto poder adquisitivo.
Contexto: Turquía ya ofrecía procedimientos simplificados de e-visa para visitantes chinos, pero aún requería autorización previa. La nueva exención llega tras un año en el que las llegadas desde China aumentaron más del 60 % interanual en 2025, y sigue movimientos similares de China para extender estancias sin visa a varios países del Golfo y América Latina. El comercio bilateral superó los 38.000 millones de dólares en 2025, y las autoridades turcas de turismo han sostenido que la burocracia limitaba el crecimiento desde uno de los mayores mercados emisores del mundo.
Implicaciones prácticas:
• Las aerolíneas que operan las rutas Estambul-Pekín y Estambul-Shanghái esperan mayores ocupaciones durante el auge de viajes por el Festival de Primavera en febrero.
• Las empresas chinas con operaciones en las zonas francas de Estambul podrán rotar personal con poca antelación sin trámites consulares.
• Los proveedores de seguros de viaje deben actualizar sus pólizas para reflejar que los titulares de pasaportes chinos entrarán sin visa, pero aún necesitarán prueba de viaje de salida y alojamiento.
Para quienes requieran documentación adicional más allá de los 90 días sin visa —como permisos de trabajo, visas de estudio o extensiones— VisaHQ puede encargarse de los trámites. A través de su página dedicada a China (https://www.visahq.com/china/), ofrece verificaciones en tiempo real, herramientas digitales de solicitud y asistencia con mensajería, facilitando a los solicitantes chinos y socios turcos sortear la burocracia con mínimo esfuerzo.
Las empresas deben tener en cuenta que trabajos, estudios y asignaciones mediáticas aún requieren los permisos de residencia turcos correspondientes, y los ciudadanos chinos que planeen superar los 90 días deben solicitar visas de larga duración con anticipación. Las embajadas turcas en Pekín y Shanghái han recordado a los visitantes que deben registrar su dirección en un plazo de 30 días si permanecen más de un mes, conforme a la ley local.
La medida también busca aprovechar la demanda acumulada de viajes de larga distancia entre jóvenes chinos que disfrutan del prolongado feriado de Año Nuevo de tres días en China. Grandes agencias de viajes online, como Trip.com y Fliggy, reportaron un aumento inmediato del 400 % en búsquedas de vuelos a Turquía en las dos horas posteriores al anuncio. Los hoteles en Estambul ya registran reservas para el Año Nuevo chino con incrementos de dos dígitos respecto a 2025.
En conjunto, la decisión fortalece la posición de Turquía como un hub euroasiático y subraya una tendencia global hacia la liberalización selectiva de visas para captar turistas chinos de alto poder adquisitivo.










