
El debate sobre la migración en Australia alcanzó un nuevo punto crítico durante la noche, tras revelarse datos oficiales que muestran que, en octubre de 2025, 2,9 millones de personas vivían en el país con visas temporales, lo que representa alrededor del 10% de la población nacional. Esta cifra es un 70% superior a la de 2019 y supera el récord previo a la pandemia. Los estudiantes internacionales (638,000) y los ciudadanos neozelandeses con visas de Categoría Especial (731,000) constituyen los grupos más numerosos, pero también se observa un aumento significativo en las categorías de Graduados Temporales, Vacaciones-Trabajo y visas puente.
Expertos en migración advierten que el sistema, diseñado para estancias transitorias, se está convirtiendo en la vía predeterminada para la residencia a largo plazo. Más de 402,000 personas están ahora con visas puente, documentos que originalmente se pensaron para unos pocos miles de solicitantes en espera de una decisión sobre su estatus, lo que genera un caos administrativo en el Tribunal de Revisión Administrativa (ART). Este tribunal enfrenta un retraso récord de 124,000 casos, en su mayoría apelaciones de visas estudiantiles y de protección.
El exsubsecretario de inmigración, Dr. Abul Rizvi, sostiene que este aumento demuestra que “el sistema ha cambiado de una permanencia planificada a una temporalidad descontrolada”. Insta al gobierno a aumentar el límite de migración permanente en 50,000 plazas anuales durante los próximos tres años y a simplificar los procesos de apelación, advirtiendo que, de lo contrario, Australia “caminará dormida hacia una sociedad de dos niveles, con residentes permanentes y temporales perpetuos”.
En este contexto, tanto migrantes como empleadores que intentan adaptarse a los cambios en los requisitos de visas pueden recurrir a VisaHQ para obtener ayuda práctica. A través de su portal enfocado en Australia (https://www.visahq.com/australia/), VisaHQ ofrece actualizaciones de políticas en tiempo real, listas de documentos personalizadas y gestión integral de solicitudes, facilitando la presentación, seguimiento y administración de todo tipo de visas, desde estudiantiles hasta permisos patrocinados por empleadores.
Los grupos empresariales también están preocupados, aunque por motivos distintos. Las universidades dependen de estudiantes internacionales que pagan matrícula, y sectores como la hostelería, la agricultura y el cuidado de personas mayores requieren mano de obra temporal para cubrir la escasez crónica de habilidades. Sin embargo, los empleadores denuncian que los retrasos en los trámites, los cambios normativos improvisados y la aplicación inconsistente dificultan la planificación laboral. La Cámara de Comercio e Industria de Australia pide un portal único y digitalizado que permita seguir a un solicitante desde la presentación inicial hasta la resolución final, mientras que los sindicatos insisten en que la solución real pasa por mejorar el cumplimiento para erradicar el robo de salarios y la explotación.
En el plano político, estas cifras dan munición a ambos lados del parlamento. La Coalición acusa al Laborismo de dejar que la migración “se descontrole”, mientras el gobierno afirma haber heredado un sistema roto y está endureciendo las reglas de idioma inglés, los controles de integridad de visas estudiantiles y las vías de patrocinio por empleadores. Con unas elecciones federales previstas para el próximo año y la asequibilidad de la vivienda como principal preocupación pública, el aumento en las visas asegura que la política migratoria estará entre los temas centrales de la campaña de 2026.
Expertos en migración advierten que el sistema, diseñado para estancias transitorias, se está convirtiendo en la vía predeterminada para la residencia a largo plazo. Más de 402,000 personas están ahora con visas puente, documentos que originalmente se pensaron para unos pocos miles de solicitantes en espera de una decisión sobre su estatus, lo que genera un caos administrativo en el Tribunal de Revisión Administrativa (ART). Este tribunal enfrenta un retraso récord de 124,000 casos, en su mayoría apelaciones de visas estudiantiles y de protección.
El exsubsecretario de inmigración, Dr. Abul Rizvi, sostiene que este aumento demuestra que “el sistema ha cambiado de una permanencia planificada a una temporalidad descontrolada”. Insta al gobierno a aumentar el límite de migración permanente en 50,000 plazas anuales durante los próximos tres años y a simplificar los procesos de apelación, advirtiendo que, de lo contrario, Australia “caminará dormida hacia una sociedad de dos niveles, con residentes permanentes y temporales perpetuos”.
En este contexto, tanto migrantes como empleadores que intentan adaptarse a los cambios en los requisitos de visas pueden recurrir a VisaHQ para obtener ayuda práctica. A través de su portal enfocado en Australia (https://www.visahq.com/australia/), VisaHQ ofrece actualizaciones de políticas en tiempo real, listas de documentos personalizadas y gestión integral de solicitudes, facilitando la presentación, seguimiento y administración de todo tipo de visas, desde estudiantiles hasta permisos patrocinados por empleadores.
Los grupos empresariales también están preocupados, aunque por motivos distintos. Las universidades dependen de estudiantes internacionales que pagan matrícula, y sectores como la hostelería, la agricultura y el cuidado de personas mayores requieren mano de obra temporal para cubrir la escasez crónica de habilidades. Sin embargo, los empleadores denuncian que los retrasos en los trámites, los cambios normativos improvisados y la aplicación inconsistente dificultan la planificación laboral. La Cámara de Comercio e Industria de Australia pide un portal único y digitalizado que permita seguir a un solicitante desde la presentación inicial hasta la resolución final, mientras que los sindicatos insisten en que la solución real pasa por mejorar el cumplimiento para erradicar el robo de salarios y la explotación.
En el plano político, estas cifras dan munición a ambos lados del parlamento. La Coalición acusa al Laborismo de dejar que la migración “se descontrole”, mientras el gobierno afirma haber heredado un sistema roto y está endureciendo las reglas de idioma inglés, los controles de integridad de visas estudiantiles y las vías de patrocinio por empleadores. Con unas elecciones federales previstas para el próximo año y la asequibilidad de la vivienda como principal preocupación pública, el aumento en las visas asegura que la política migratoria estará entre los temas centrales de la campaña de 2026.








