
Los datos más recientes del Departamento de Estado, analizados por Travel & Tour World el 7 de diciembre, muestran que los tiempos de espera para entrevistas de visa turística B-1/B-2 en el Consulado de EE. UU. en Mumbai se han disparado a entre 9.5 y 11 meses, situando a India entre los mercados más afectados a nivel mundial, junto con Canadá, Emiratos Árabes Unidos y Nigeria. En contraste, la espera en Nueva Delhi ha bajado a 3.5 meses tras reasignar recursos a visas de estudiante y trabajo.
Esta disparidad obliga a los viajeros del oeste de India, incluidos ejecutivos corporativos, a volar hacia el norte para conseguir citas más rápidas o a pagar tarifas premium por facilidades. Los gestores de movilidad reportan que los retrasos en las visas estadounidenses son ahora una de las principales causas de postergación de viajes para los equipos de ventas y servicios indios. Algunas empresas están trasladando reuniones regionales a Singapur o Dubái para evitar incertidumbres.
Para quienes prefieren asistencia experta, la plataforma de VisaHQ en India (https://www.visahq.com/india/) ofrece seguimiento en tiempo real de citas, verificación de documentos y gestión de mensajería para visas B-1/B-2 de EE. UU., además de servicios para más de 200 destinos. Usar estas herramientas ayuda a aprovechar citas canceladas y evitar errores en la documentación, reduciendo el impacto de las largas filas en Mumbai.
El retraso se debe a una demanda récord (viajes post-pandemia y visitas familiares acumuladas), limitaciones de personal y la prioridad dada a casos de visas de inmigrante. Los consulados han ampliado las entrevistas los sábados e invitado a los solicitantes a acudir a sedes secundarias como Chennai e Hyderabad, pero la capacidad adicional se ve superada por la nueva demanda.
Consejos prácticos para viajeros: monitorear el portal CGI Federal para citas canceladas, presentar el formulario DS-160 con anticipación y aprovechar el programa de renovación sin entrevista cuando sea posible. Las empresas deben presupuestar al menos 12 meses para nuevas visas turísticas o combinadas B-1/B-2 desde Mumbai e incluir este retraso en la planificación de asignaciones.
Esta disparidad obliga a los viajeros del oeste de India, incluidos ejecutivos corporativos, a volar hacia el norte para conseguir citas más rápidas o a pagar tarifas premium por facilidades. Los gestores de movilidad reportan que los retrasos en las visas estadounidenses son ahora una de las principales causas de postergación de viajes para los equipos de ventas y servicios indios. Algunas empresas están trasladando reuniones regionales a Singapur o Dubái para evitar incertidumbres.
Para quienes prefieren asistencia experta, la plataforma de VisaHQ en India (https://www.visahq.com/india/) ofrece seguimiento en tiempo real de citas, verificación de documentos y gestión de mensajería para visas B-1/B-2 de EE. UU., además de servicios para más de 200 destinos. Usar estas herramientas ayuda a aprovechar citas canceladas y evitar errores en la documentación, reduciendo el impacto de las largas filas en Mumbai.
El retraso se debe a una demanda récord (viajes post-pandemia y visitas familiares acumuladas), limitaciones de personal y la prioridad dada a casos de visas de inmigrante. Los consulados han ampliado las entrevistas los sábados e invitado a los solicitantes a acudir a sedes secundarias como Chennai e Hyderabad, pero la capacidad adicional se ve superada por la nueva demanda.
Consejos prácticos para viajeros: monitorear el portal CGI Federal para citas canceladas, presentar el formulario DS-160 con anticipación y aprovechar el programa de renovación sin entrevista cuando sea posible. Las empresas deben presupuestar al menos 12 meses para nuevas visas turísticas o combinadas B-1/B-2 desde Mumbai e incluir este retraso en la planificación de asignaciones.










