
La aerolínea más grande de India, IndiGo, vivió su sexto día consecutivo de caos operativo el 7 de diciembre, tras la implementación de nuevas normas sobre el tiempo de servicio de la tripulación que dejaron a la compañía crónicamente con falta de personal. Solo el domingo canceló más de 400 vuelos, sumándose a las 2,100 cancelaciones de días anteriores, dejando varados a decenas de miles de pasajeros en Delhi, Mumbai, Hyderabad, Kolkata y otros centros neurálgicos.
La causa inmediata es la Fase 2 del régimen de Limitación del Tiempo de Servicio de Vuelo (FDTL) en India, que aumenta el descanso obligatorio para los pilotos. IndiGo reconoció que sus modelos de programación no estaban preparados cuando las reglas entraron en vigor el 1 de diciembre. Con una cuota del 60 % del mercado doméstico, cualquier interrupción en IndiGo repercute en todo el ecosistema de viajes: empresarios pierden reuniones con clientes, se retrasan los plazos de reubicación corporativa y los equipos de proyectos internacionales enfrentan cambios en reservas de hotel y fechas de visado.
Para los viajeros que deben reorganizar sus vuelos de forma inesperada, la validez del visado puede convertirse en un problema adicional. La plataforma dedicada de VisaHQ para India (https://www.visahq.com/india/) permite a pasajeros y coordinadores de movilidad solicitar, modificar o extender visados en línea, incluso en situaciones de urgencia, para que los cambios de itinerario de último momento no afecten el cumplimiento ni los planes de viaje. Además, el servicio monitorea los tiempos de respuesta consulares y los requisitos documentales, reduciendo una variable más de preocupación durante las interrupciones aéreas.
El Ministerio de Aviación Civil intervino el 6 de diciembre, estableciendo un tope para las tarifas de clase económica en vuelos de ida entre ₹7,500 y ₹18,000, y ordenó a la aerolínea procesar todos los reembolsos pendientes antes de las 8 p.m. del 7 de diciembre. La Dirección General de Aviación Civil (DGCA) emitió además un aviso de 24 horas al CEO y al gerente responsable de IndiGo por supuestas fallas en la planificación, y amenazó con acciones legales bajo las Reglas de Aeronaves de 1937.
Para los gestores de movilidad, este incidente es un recordatorio contundente de que el mercado aéreo en auge de India aún carece de redundancia. Las empresas con viajes frecuentes dentro del país están revisando sus políticas de uso de múltiples aerolíneas, optando por tarifas totalmente flexibles a pesar de su mayor costo, y evaluando qué rutas podrían necesitar respaldo en tren o vuelos chárter hasta que la red de IndiGo se estabilice, algo que la aerolínea estima para “el 10 de diciembre o antes”.
A largo plazo, este episodio acelerará la presión sobre las aerolíneas para invertir en software de planificación de tripulación y sobre los reguladores para implementar futuros cambios en los tiempos de servicio con calendarios de transición más claros. Mientras tanto, los viajeros de negocios deben prepararse para vuelos llenos, volatilidad en las tarifas una vez que se levanten los topes, y escasez de slots en las principales ciudades con capacidad limitada.
La causa inmediata es la Fase 2 del régimen de Limitación del Tiempo de Servicio de Vuelo (FDTL) en India, que aumenta el descanso obligatorio para los pilotos. IndiGo reconoció que sus modelos de programación no estaban preparados cuando las reglas entraron en vigor el 1 de diciembre. Con una cuota del 60 % del mercado doméstico, cualquier interrupción en IndiGo repercute en todo el ecosistema de viajes: empresarios pierden reuniones con clientes, se retrasan los plazos de reubicación corporativa y los equipos de proyectos internacionales enfrentan cambios en reservas de hotel y fechas de visado.
Para los viajeros que deben reorganizar sus vuelos de forma inesperada, la validez del visado puede convertirse en un problema adicional. La plataforma dedicada de VisaHQ para India (https://www.visahq.com/india/) permite a pasajeros y coordinadores de movilidad solicitar, modificar o extender visados en línea, incluso en situaciones de urgencia, para que los cambios de itinerario de último momento no afecten el cumplimiento ni los planes de viaje. Además, el servicio monitorea los tiempos de respuesta consulares y los requisitos documentales, reduciendo una variable más de preocupación durante las interrupciones aéreas.
El Ministerio de Aviación Civil intervino el 6 de diciembre, estableciendo un tope para las tarifas de clase económica en vuelos de ida entre ₹7,500 y ₹18,000, y ordenó a la aerolínea procesar todos los reembolsos pendientes antes de las 8 p.m. del 7 de diciembre. La Dirección General de Aviación Civil (DGCA) emitió además un aviso de 24 horas al CEO y al gerente responsable de IndiGo por supuestas fallas en la planificación, y amenazó con acciones legales bajo las Reglas de Aeronaves de 1937.
Para los gestores de movilidad, este incidente es un recordatorio contundente de que el mercado aéreo en auge de India aún carece de redundancia. Las empresas con viajes frecuentes dentro del país están revisando sus políticas de uso de múltiples aerolíneas, optando por tarifas totalmente flexibles a pesar de su mayor costo, y evaluando qué rutas podrían necesitar respaldo en tren o vuelos chárter hasta que la red de IndiGo se estabilice, algo que la aerolínea estima para “el 10 de diciembre o antes”.
A largo plazo, este episodio acelerará la presión sobre las aerolíneas para invertir en software de planificación de tripulación y sobre los reguladores para implementar futuros cambios en los tiempos de servicio con calendarios de transición más claros. Mientras tanto, los viajeros de negocios deben prepararse para vuelos llenos, volatilidad en las tarifas una vez que se levanten los topes, y escasez de slots en las principales ciudades con capacidad limitada.











