
Bélgica ha decidido pausar una de las actualizaciones tecnológicas más destacadas en sus fronteras exteriores: el Sistema de Entrada/Salida de la UE (EES). Los ministros del Interior, Bernard Quintin, y de Asilo y Migración, Anneleen Van Bossuyt, confirmaron a última hora del 30 de marzo que la inscripción obligatoria de huellas dactilares y reconocimiento facial para viajeros no comunitarios no se implementará esta semana en el Aeropuerto de Bruselas, como estaba previsto inicialmente. Los ministros señalaron que las colas inaceptables durante las pruebas en vivo recientes evidencian que la infraestructura “aún no está preparada para procesar el volumen de pasajeros en el pico de Semana Santa sin generar tiempos de espera excesivos”.
El EES, que ya se encuentra en fase de prueba en otras zonas del espacio Schengen, pretende sustituir el sellado manual de pasaportes por un registro biométrico automatizado y detectar automáticamente a quienes excedan su estancia permitida. Aerolíneas y operadores aeroportuarios recibieron con alivio la suspensión en Bélgica; la empresa gestora del Aeropuerto de Bruselas advirtió que, en su configuración actual, los nuevos quioscos reducen la capacidad de procesamiento por hora en más de un 30% durante las pruebas de estrés, poniendo en riesgo la integridad de los vuelos y los tiempos mínimos de conexión para pasajeros en tránsito.
Para viajeros y empresas que buscan anticiparse a estos cambios en los controles fronterizos, VisaHQ ofrece apoyo mediante el seguimiento de las normativas, la preevaluación de documentos y la gestión de visados exprés cuando sea necesario. Visite https://www.visahq.com/belgium/ para conocer cómo esta plataforma facilita el cumplimiento de los requisitos para pasajeros con destino a Bélgica y el espacio Schengen en general.
Desde la perspectiva de la movilidad empresarial, el aplazamiento tiene tres implicaciones clave. Primero, evita un aumento inmediato de conexiones perdidas para las aerolíneas hub como Brussels Airlines, Singapore Airlines y United, que dependen de tiempos de conexión muy ajustados.
Segundo, las empresas que rotan habitualmente a empleados no comunitarios en Bélgica para asignaciones de corta duración disponen de un respiro administrativo temporal: los viajeros podrán seguir utilizando los e-gates o los mostradores manuales sin necesidad de preregistro.
Por último, la demora aumenta la presión sobre las instituciones de la UE con sede en Bruselas para coordinar un calendario más realista de cara al plazo Schengen del 10 de abril; Bélgica es el tercer país miembro, tras Francia y Países Bajos, que solicita una prórroga. Los responsables de viajes corporativos deben informar a sus empleados que el requisito biométrico llegará más adelante esta primavera; se recomienda llegar con antelación al aeropuerto y utilizar productos como Registered Traveller o Fast Track hasta que el sistema se estabilice.
El EES, que ya se encuentra en fase de prueba en otras zonas del espacio Schengen, pretende sustituir el sellado manual de pasaportes por un registro biométrico automatizado y detectar automáticamente a quienes excedan su estancia permitida. Aerolíneas y operadores aeroportuarios recibieron con alivio la suspensión en Bélgica; la empresa gestora del Aeropuerto de Bruselas advirtió que, en su configuración actual, los nuevos quioscos reducen la capacidad de procesamiento por hora en más de un 30% durante las pruebas de estrés, poniendo en riesgo la integridad de los vuelos y los tiempos mínimos de conexión para pasajeros en tránsito.
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Desde la perspectiva de la movilidad empresarial, el aplazamiento tiene tres implicaciones clave. Primero, evita un aumento inmediato de conexiones perdidas para las aerolíneas hub como Brussels Airlines, Singapore Airlines y United, que dependen de tiempos de conexión muy ajustados.
Segundo, las empresas que rotan habitualmente a empleados no comunitarios en Bélgica para asignaciones de corta duración disponen de un respiro administrativo temporal: los viajeros podrán seguir utilizando los e-gates o los mostradores manuales sin necesidad de preregistro.
Por último, la demora aumenta la presión sobre las instituciones de la UE con sede en Bruselas para coordinar un calendario más realista de cara al plazo Schengen del 10 de abril; Bélgica es el tercer país miembro, tras Francia y Países Bajos, que solicita una prórroga. Los responsables de viajes corporativos deben informar a sus empleados que el requisito biométrico llegará más adelante esta primavera; se recomienda llegar con antelación al aeropuerto y utilizar productos como Registered Traveller o Fast Track hasta que el sistema se estabilice.
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