
Aéroports de Paris (ADP), operador de París-Charles-de-Gaulle y París-Orly, ha solicitado a la Comisión Europea retrasar la implementación completa del nuevo Sistema Biométrico de Entrada/Salida (EES) de la UE hasta después del periodo de mayor afluencia en verano. Según los planes actuales de la UE, el sistema será obligatorio para todos los viajeros no pertenecientes a la UE a partir del 10 de abril de 2026. El EES reemplaza el sello en el pasaporte por quioscos que reconocen rostro y huellas dactilares, y está diseñado para registrar cada entrada y salida de nacionales de terceros países en el espacio Schengen.
Durante pruebas limitadas este invierno, ADP registró tiempos de procesamiento en control fronterizo hasta un 70 % más largos de lo habitual, con colas que en ocasiones se extendían hasta tres horas. Los responsables temen que los volúmenes de junio a agosto puedan hacer que los tiempos de espera sean “incontrolables”, poniendo en riesgo las conexiones ajustadas para viajeros de negocios y la reputación de Francia como puerta de entrada para el intenso calendario de conferencias y eventos deportivos de 2026. Ámsterdam, Frankfurt y Lisboa ya han suspendido o reducido el uso del EES tras problemas similares, lo que refuerza la petición de ADP.
Un aplazamiento temporal requeriría la aprobación de la Comisión, pero grupos del sector —como ACI Europe, Airlines for Europe e IATA— han apoyado la solicitud, advirtiendo sobre “escasez crónica de personal fronterizo” y “problemas tecnológicos sin resolver”. Argumentan que una suspensión durante el verano daría a los aeropuertos tiempo para añadir cabinas atendidas, mejorar la capacidad de red y completar la formación del personal sin la presión de las multitudes en temporada alta.
Mientras tanto, viajeros y gestores de viajes que buscan claridad sobre las nuevas normas de entrada a Schengen pueden consultar el portal dedicado a Francia de VisaHQ (https://www.visahq.com/france/) para obtener información actualizada sobre visados, guía para el registro biométrico y procesamiento con servicio de conserjería opcional. La plataforma consolida los requisitos para múltiples nacionalidades, ofrece alertas de recordatorio ante cambios en las políticas y ayuda a las organizaciones a agilizar la documentación para empleados e invitados antes de la activación del EES.
Para los gestores de movilidad, las implicaciones son importantes. Si el EES se implementa el 10 de abril, las políticas de viaje deberán contemplar tiempos adicionales para todos los asignados, clientes y visitantes no pertenecientes a la UE. Las aerolíneas podrían verse obligadas a reprogramar vuelos temprano en la mañana para evitar cuellos de botella en inmigración, y los itinerarios con conexiones cortas dentro de Schengen podrían volverse riesgosos. Por otro lado, un aplazamiento daría a las empresas entre tres y cuatro meses extra para informar a los viajeros, actualizar herramientas de reserva y negociar garantías de servicio con las agencias de viajes corporativas.
Independientemente de la decisión final de la UE, se recomienda a las empresas comenzar a emitir orientaciones previas al viaje: animar a los viajeros a registrar sus datos biométricos en horarios menos concurridos donde ya estén activos los quioscos, viajar con datos idénticos en pasaportes y reservas de aerolíneas y hoteles, y dejar al menos 90 minutos entre vuelos Schengen y no Schengen en los hubs de París.
Durante pruebas limitadas este invierno, ADP registró tiempos de procesamiento en control fronterizo hasta un 70 % más largos de lo habitual, con colas que en ocasiones se extendían hasta tres horas. Los responsables temen que los volúmenes de junio a agosto puedan hacer que los tiempos de espera sean “incontrolables”, poniendo en riesgo las conexiones ajustadas para viajeros de negocios y la reputación de Francia como puerta de entrada para el intenso calendario de conferencias y eventos deportivos de 2026. Ámsterdam, Frankfurt y Lisboa ya han suspendido o reducido el uso del EES tras problemas similares, lo que refuerza la petición de ADP.
Un aplazamiento temporal requeriría la aprobación de la Comisión, pero grupos del sector —como ACI Europe, Airlines for Europe e IATA— han apoyado la solicitud, advirtiendo sobre “escasez crónica de personal fronterizo” y “problemas tecnológicos sin resolver”. Argumentan que una suspensión durante el verano daría a los aeropuertos tiempo para añadir cabinas atendidas, mejorar la capacidad de red y completar la formación del personal sin la presión de las multitudes en temporada alta.
Mientras tanto, viajeros y gestores de viajes que buscan claridad sobre las nuevas normas de entrada a Schengen pueden consultar el portal dedicado a Francia de VisaHQ (https://www.visahq.com/france/) para obtener información actualizada sobre visados, guía para el registro biométrico y procesamiento con servicio de conserjería opcional. La plataforma consolida los requisitos para múltiples nacionalidades, ofrece alertas de recordatorio ante cambios en las políticas y ayuda a las organizaciones a agilizar la documentación para empleados e invitados antes de la activación del EES.
Para los gestores de movilidad, las implicaciones son importantes. Si el EES se implementa el 10 de abril, las políticas de viaje deberán contemplar tiempos adicionales para todos los asignados, clientes y visitantes no pertenecientes a la UE. Las aerolíneas podrían verse obligadas a reprogramar vuelos temprano en la mañana para evitar cuellos de botella en inmigración, y los itinerarios con conexiones cortas dentro de Schengen podrían volverse riesgosos. Por otro lado, un aplazamiento daría a las empresas entre tres y cuatro meses extra para informar a los viajeros, actualizar herramientas de reserva y negociar garantías de servicio con las agencias de viajes corporativas.
Independientemente de la decisión final de la UE, se recomienda a las empresas comenzar a emitir orientaciones previas al viaje: animar a los viajeros a registrar sus datos biométricos en horarios menos concurridos donde ya estén activos los quioscos, viajar con datos idénticos en pasaportes y reservas de aerolíneas y hoteles, y dejar al menos 90 minutos entre vuelos Schengen y no Schengen en los hubs de París.








