
TriesteAllNews informa que el Consejo de Ministros de Italia ha aprobado formalmente el tan esperado decreto de cuotas de inmigración (“Decreto Flussi”), que autoriza la entrada de casi medio millón de trabajadores no comunitarios durante el trienio 2026-2028. Solo para 2026, estarán disponibles 164,850 permisos, distribuidos entre los sectores de agricultura estacional, manufactura, logística y cuidado doméstico.
La cuota da prioridad a nacionales de 14 países con los que Italia tiene acuerdos bilaterales de readmisión o laborales, incluyendo Pakistán, Bangladesh, Albania, Egipto y Marruecos. Los empleadores deben presentar solicitudes en el “click-day” a través del portal online ALI; se espera que la demanda supere la oferta en minutos, como ocurrió con la cuota de construcción de enero, que se cerró en 15 minutos.
Los críticos cuestionan el momento, señalando que 1.8 millones de italianos reciben ayudas sociales, de los cuales 700,000 son considerados empleables. El gobierno responde que las vacantes para trabajos poco cualificados siguen sin cubrirse y que el decreto incluye 60 millones de euros para la formación profesional de los beneficiarios.
Para los equipos de movilidad global y recursos humanos, el decreto ofrece un flujo predecible de permisos de entrada, pero el éxito depende de una preparación meticulosa: contratos traducidos, comprobantes de alojamiento adecuado y reservas de vuelo deben subirse antes de la apertura del portal. Las empresas que pierdan la oportunidad deberán esperar las cuotas de 2027 o explorar transferencias intraempresariales bajo el Artículo 27 del código de inmigración.
En esta etapa, contar con un especialista como VisaHQ puede agilizar el proceso: a través de su plataforma enfocada en Italia (https://www.visahq.com/italy/), la empresa ofrece revisión previa de documentos, traducciones certificadas y monitoreo en tiempo real de las aperturas del “click-day”, brindando a empleadores y asignados mejores posibilidades de obtener uno de los codiciados permisos antes del cierre del sistema.
Los expertos también señalan que las tarjetas azules de la UE siguen sin límite y están infrautilizadas; por lo tanto, el nuevo decreto amplía, en lugar de reemplazar, los canales existentes para la migración cualificada. El Parlamento tiene 60 días para convertir la medida en ley, aunque los expertos del sector esperan solo modificaciones menores.
La cuota da prioridad a nacionales de 14 países con los que Italia tiene acuerdos bilaterales de readmisión o laborales, incluyendo Pakistán, Bangladesh, Albania, Egipto y Marruecos. Los empleadores deben presentar solicitudes en el “click-day” a través del portal online ALI; se espera que la demanda supere la oferta en minutos, como ocurrió con la cuota de construcción de enero, que se cerró en 15 minutos.
Los críticos cuestionan el momento, señalando que 1.8 millones de italianos reciben ayudas sociales, de los cuales 700,000 son considerados empleables. El gobierno responde que las vacantes para trabajos poco cualificados siguen sin cubrirse y que el decreto incluye 60 millones de euros para la formación profesional de los beneficiarios.
Para los equipos de movilidad global y recursos humanos, el decreto ofrece un flujo predecible de permisos de entrada, pero el éxito depende de una preparación meticulosa: contratos traducidos, comprobantes de alojamiento adecuado y reservas de vuelo deben subirse antes de la apertura del portal. Las empresas que pierdan la oportunidad deberán esperar las cuotas de 2027 o explorar transferencias intraempresariales bajo el Artículo 27 del código de inmigración.
En esta etapa, contar con un especialista como VisaHQ puede agilizar el proceso: a través de su plataforma enfocada en Italia (https://www.visahq.com/italy/), la empresa ofrece revisión previa de documentos, traducciones certificadas y monitoreo en tiempo real de las aperturas del “click-day”, brindando a empleadores y asignados mejores posibilidades de obtener uno de los codiciados permisos antes del cierre del sistema.
Los expertos también señalan que las tarjetas azules de la UE siguen sin límite y están infrautilizadas; por lo tanto, el nuevo decreto amplía, en lugar de reemplazar, los canales existentes para la migración cualificada. El Parlamento tiene 60 días para convertir la medida en ley, aunque los expertos del sector esperan solo modificaciones menores.









