
El tan esperado cambio de Reino Unido hacia un sistema de inmigración completamente digital está a punto de hacerse realidad. A partir del 25 de febrero de 2026, el Ministerio del Interior dejará de emitir pegatinas de viñetas, permisos biométricos de residencia (BRP), sellos de entrada en papel y otras pruebas físicas de estatus. En su lugar, cada solicitante exitoso de visa de visitante recibirá una visa electrónica (eVisa) vinculada directamente al pasaporte que utilice para viajar y almacenada en una cuenta en línea del UK Visas & Immigration (UKVI).
Este cambio es el paso más visible del programa fronterizo Border 2025, que busca crear una frontera “digital por defecto” similar a la de Australia. Los oficiales de la Fuerza Fronteriza leerán los pasaportes de los viajeros, consultarán el registro subyacente de eVisa o Autorización Electrónica de Viaje (ETA) en segundos y permitirán la entrada sin necesidad de sellos. El Ministerio del Interior asegura que el estatus digital reducirá costos administrativos, frenará el fraude documental y permitirá un control de seguridad más rápido basado en análisis.
Para empleadores y gestores de movilidad global, las implicaciones son inmediatas. Los titulares de visa deben asegurarse de que el pasaporte que presenten al registrarse coincida con el documento almacenado en su cuenta UKVI; si renuevan el pasaporte, deberán actualizar el registro de eVisa antes de viajar. Las aerolíneas realizarán controles automáticos de “permiso para viajar”: los pasajeros que no puedan presentar una eVisa o ETA válida recibirán un mensaje de “no embarque” similar al sistema ESTA de EE. UU. Por ello, las políticas de viaje deben instruir a los asignados y visitantes de negocios a ingresar al portal UKVI con suficiente antelación para confirmar que sus datos son correctos.
Para viajeros y organizaciones que necesiten ayuda experta para cumplir con estos nuevos requisitos digitales, el equipo de VisaHQ en Reino Unido ofrece asistencia integral, desde obtener la eVisa o ETA inicial hasta actualizar los datos del pasaporte en una cuenta UKVI existente. Su plataforma fácil de usar (https://www.visahq.com/united-kingdom/) agiliza las solicitudes, ofrece alertas de estado en tiempo real y permite a los equipos de movilidad supervisar a varios viajeros desde un solo panel, reduciendo el riesgo de sorpresas de último minuto con el “no embarque”.
Los titulares actuales de BRP y BRC serán migrados automáticamente durante 2026, pero los equipos de movilidad deben informar a los empleados que ya no recibirán tarjetas de reemplazo. Cuando se requieran documentos físicos para verificar el derecho a trabajar o alquilar, los empleadores deberán usar el servicio de verificación en línea del Ministerio del Interior.
En definitiva, la implementación de la eVisa completa el “trípode” digital fronterizo: Información Avanzada de Pasajeros enviada por las aerolíneas, la nueva ETA para nacionales exentos de visa y las eVisas para quienes requieren visa. Con estos tres elementos, Reino Unido busca eliminar los últimos vacíos en papel, reducir las filas en los e-gates y liberar a los oficiales para enfocarse en viajeros de alto riesgo.
Este cambio es el paso más visible del programa fronterizo Border 2025, que busca crear una frontera “digital por defecto” similar a la de Australia. Los oficiales de la Fuerza Fronteriza leerán los pasaportes de los viajeros, consultarán el registro subyacente de eVisa o Autorización Electrónica de Viaje (ETA) en segundos y permitirán la entrada sin necesidad de sellos. El Ministerio del Interior asegura que el estatus digital reducirá costos administrativos, frenará el fraude documental y permitirá un control de seguridad más rápido basado en análisis.
Para empleadores y gestores de movilidad global, las implicaciones son inmediatas. Los titulares de visa deben asegurarse de que el pasaporte que presenten al registrarse coincida con el documento almacenado en su cuenta UKVI; si renuevan el pasaporte, deberán actualizar el registro de eVisa antes de viajar. Las aerolíneas realizarán controles automáticos de “permiso para viajar”: los pasajeros que no puedan presentar una eVisa o ETA válida recibirán un mensaje de “no embarque” similar al sistema ESTA de EE. UU. Por ello, las políticas de viaje deben instruir a los asignados y visitantes de negocios a ingresar al portal UKVI con suficiente antelación para confirmar que sus datos son correctos.
Para viajeros y organizaciones que necesiten ayuda experta para cumplir con estos nuevos requisitos digitales, el equipo de VisaHQ en Reino Unido ofrece asistencia integral, desde obtener la eVisa o ETA inicial hasta actualizar los datos del pasaporte en una cuenta UKVI existente. Su plataforma fácil de usar (https://www.visahq.com/united-kingdom/) agiliza las solicitudes, ofrece alertas de estado en tiempo real y permite a los equipos de movilidad supervisar a varios viajeros desde un solo panel, reduciendo el riesgo de sorpresas de último minuto con el “no embarque”.
Los titulares actuales de BRP y BRC serán migrados automáticamente durante 2026, pero los equipos de movilidad deben informar a los empleados que ya no recibirán tarjetas de reemplazo. Cuando se requieran documentos físicos para verificar el derecho a trabajar o alquilar, los empleadores deberán usar el servicio de verificación en línea del Ministerio del Interior.
En definitiva, la implementación de la eVisa completa el “trípode” digital fronterizo: Información Avanzada de Pasajeros enviada por las aerolíneas, la nueva ETA para nacionales exentos de visa y las eVisas para quienes requieren visa. Con estos tres elementos, Reino Unido busca eliminar los últimos vacíos en papel, reducir las filas en los e-gates y liberar a los oficiales para enfocarse en viajeros de alto riesgo.





