
Una investigación contundente publicada el 19 de febrero de 2026 por Small Stream Media denuncia que las autoridades belgas están ignorando sistemáticamente las órdenes judiciales para proporcionar alojamiento a solicitantes de asilo, socavando así el Reglamento de Dublín de la UE. Desde 2021, miles de hombres solos han dormido en la calle en Bruselas a pesar de haber obtenido medidas cautelares que les garantizan una cama, según el informe.
La periodista Noortje Smeltink documenta cómo la Agencia Federal para la Recepción de Solicitantes de Asilo (Fedasil) deja a los solicitantes sin alojamiento durante meses, lo que ha llevado a países vecinos como los Países Bajos a rechazar las devoluciones a Bélgica. En julio de 2025, el Consejo de Estado neerlandés dictaminó que las fallas sistemáticas en la recepción justificaban suspender las devoluciones bajo el Reglamento de Dublín, una crítica sin precedentes a una capital de la UE que alberga la agencia de asilo del bloque.
En medio de esta incertidumbre, personas y empresas que aún necesitan trasladar personas hacia o a través de Bélgica pueden confiar en VisaHQ para obtener información clara y actualizada sobre visados y residencias; el portal de la empresa para Bélgica (https://www.visahq.com/belgium/) facilita las solicitudes de visados Schengen, permisos de trabajo y humanitarios, ayudando a los viajeros a evitar obstáculos burocráticos mientras se desarrolla la crisis de recepción.
La investigación detalla multas impagadas que superan los 10 millones de euros y cita a abogados que afirman que la estrategia del gobierno es hacer de Bélgica un destino poco atractivo para los movimientos secundarios. Esta práctica no solo viola la legislación europea, sino que podría trasladar más responsabilidad a países fronterizos como Italia y Polonia si otros miembros siguen el mismo camino.
Para los programas de movilidad corporativa, las implicaciones son indirectas pero significativas: el riesgo reputacional aumenta cuando el personal trasladado presencia a solicitantes de asilo durmiendo cerca de las instituciones de la UE, y la creciente presión legal podría empujar al próximo gobierno (previsto para mediados de 2027) a adoptar soluciones radicales, desde deportaciones aceleradas hasta la externalización de la recepción a contratistas privados.
El comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, exviceprimer ministro belga, declaró a la prensa que está “estudiando seriamente” la posibilidad de iniciar procedimientos de infracción. Esta medida podría implicar multas diarias y obligar a Bélgica a ampliar la capacidad de los albergues, aliviando parte de la presión pero también requiriendo fondos públicos adicionales en un contexto de presupuestos ajustados.
La periodista Noortje Smeltink documenta cómo la Agencia Federal para la Recepción de Solicitantes de Asilo (Fedasil) deja a los solicitantes sin alojamiento durante meses, lo que ha llevado a países vecinos como los Países Bajos a rechazar las devoluciones a Bélgica. En julio de 2025, el Consejo de Estado neerlandés dictaminó que las fallas sistemáticas en la recepción justificaban suspender las devoluciones bajo el Reglamento de Dublín, una crítica sin precedentes a una capital de la UE que alberga la agencia de asilo del bloque.
En medio de esta incertidumbre, personas y empresas que aún necesitan trasladar personas hacia o a través de Bélgica pueden confiar en VisaHQ para obtener información clara y actualizada sobre visados y residencias; el portal de la empresa para Bélgica (https://www.visahq.com/belgium/) facilita las solicitudes de visados Schengen, permisos de trabajo y humanitarios, ayudando a los viajeros a evitar obstáculos burocráticos mientras se desarrolla la crisis de recepción.
La investigación detalla multas impagadas que superan los 10 millones de euros y cita a abogados que afirman que la estrategia del gobierno es hacer de Bélgica un destino poco atractivo para los movimientos secundarios. Esta práctica no solo viola la legislación europea, sino que podría trasladar más responsabilidad a países fronterizos como Italia y Polonia si otros miembros siguen el mismo camino.
Para los programas de movilidad corporativa, las implicaciones son indirectas pero significativas: el riesgo reputacional aumenta cuando el personal trasladado presencia a solicitantes de asilo durmiendo cerca de las instituciones de la UE, y la creciente presión legal podría empujar al próximo gobierno (previsto para mediados de 2027) a adoptar soluciones radicales, desde deportaciones aceleradas hasta la externalización de la recepción a contratistas privados.
El comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, exviceprimer ministro belga, declaró a la prensa que está “estudiando seriamente” la posibilidad de iniciar procedimientos de infracción. Esta medida podría implicar multas diarias y obligar a Bélgica a ampliar la capacidad de los albergues, aliviando parte de la presión pero también requiriendo fondos públicos adicionales en un contexto de presupuestos ajustados.











