
Dos de las principales aerolíneas de Canadá están reduciendo drásticamente sus vuelos a Estados Unidos debido a la caída en la demanda y al aumento de las tensiones políticas. Business Insider informa que Air Transat, especializada en viajes de ocio, dejará de volar a EE. UU. después de junio de 2026, reduciendo su red de nueve rutas a solo tres este invierno antes de cerrar por completo. Por su parte, WestJet suspenderá 16 rutas, aproximadamente el 10 % de su capacidad transfronteriza, incluyendo Vancouver-Boston y Toronto-Los Ángeles.
Los directivos señalan una caída del 10 % interanual en la demanda total de asientos entre Canadá y EE. UU., y una sorprendente reducción del 24 % en los viajes de regreso de canadienses en enero. Los analistas atribuyen esta caída a la retórica de guerra comercial de la administración Trump: aranceles del 25 % a productos canadienses, amenazas de bloquear infraestructuras transfronterizas y un movimiento “Compra Canadiense” que ha hecho que las vacaciones en EE. UU. sean menos atractivas tanto política como económicamente.
Para los gestores de movilidad, esta reducción complica las opciones de viaje para empleados, especialmente desde ciudades secundarias canadienses que dependían de las conexiones directas de WestJet. Las empresas podrían tener que reprogramar vuelos a través de hubs, aumentando tiempo y costos, o cambiar a Air Canada, que aún no ha anunciado recortes similares. Estos cambios también podrían afectar al programa de viajeros confiables NEXUS, donde la disponibilidad de citas suele estar vinculada a la capacidad aérea en aeropuertos con prechequeo conjunto.
En medio de estos cambios, la planificación de visados y documentos de viaje será más crucial que nunca. El portal canadiense de VisaHQ (https://www.visahq.com/canada/) permite a particulares y equipos corporativos obtener ESTAs para EE. UU., renovar pases NEXUS y gestionar visados para conexiones posteriores en minutos, con seguimiento en tiempo real y soporte experto que mantiene los itinerarios en orden pese a la evolución de las redes aéreas.
Los economistas del sector aéreo destacan que abandonar rutas marginales a EE. UU. libera aviones para expandirse en América Latina y Europa, mercados que actualmente tienen mejor desempeño. Sin embargo, esta retirada subraya la rapidez con la que las tensiones geopolíticas pueden transformar los corredores de movilidad en Norteamérica. Los compradores de viajes deberían asegurar acuerdos de bloque de asientos con anticipación y estar atentos a nuevas actualizaciones de horarios cuando las aerolíneas publiquen sus calendarios de verano en marzo.
Los directivos señalan una caída del 10 % interanual en la demanda total de asientos entre Canadá y EE. UU., y una sorprendente reducción del 24 % en los viajes de regreso de canadienses en enero. Los analistas atribuyen esta caída a la retórica de guerra comercial de la administración Trump: aranceles del 25 % a productos canadienses, amenazas de bloquear infraestructuras transfronterizas y un movimiento “Compra Canadiense” que ha hecho que las vacaciones en EE. UU. sean menos atractivas tanto política como económicamente.
Para los gestores de movilidad, esta reducción complica las opciones de viaje para empleados, especialmente desde ciudades secundarias canadienses que dependían de las conexiones directas de WestJet. Las empresas podrían tener que reprogramar vuelos a través de hubs, aumentando tiempo y costos, o cambiar a Air Canada, que aún no ha anunciado recortes similares. Estos cambios también podrían afectar al programa de viajeros confiables NEXUS, donde la disponibilidad de citas suele estar vinculada a la capacidad aérea en aeropuertos con prechequeo conjunto.
En medio de estos cambios, la planificación de visados y documentos de viaje será más crucial que nunca. El portal canadiense de VisaHQ (https://www.visahq.com/canada/) permite a particulares y equipos corporativos obtener ESTAs para EE. UU., renovar pases NEXUS y gestionar visados para conexiones posteriores en minutos, con seguimiento en tiempo real y soporte experto que mantiene los itinerarios en orden pese a la evolución de las redes aéreas.
Los economistas del sector aéreo destacan que abandonar rutas marginales a EE. UU. libera aviones para expandirse en América Latina y Europa, mercados que actualmente tienen mejor desempeño. Sin embargo, esta retirada subraya la rapidez con la que las tensiones geopolíticas pueden transformar los corredores de movilidad en Norteamérica. Los compradores de viajes deberían asegurar acuerdos de bloque de asientos con anticipación y estar atentos a nuevas actualizaciones de horarios cuando las aerolíneas publiquen sus calendarios de verano en marzo.







