
La plataforma de entrega Foodora anunció el 13 de febrero que cerrará sus operaciones en Finlandia el 27 de febrero, tras una década en el mercado. La decisión llega después de un mes de negociaciones sobre cambios laborales que concluyeron esta semana y que implicarán la reducción de alrededor de 80 empleados directos. Además, cientos de repartidores autónomos —muchos de ellos estudiantes internacionales y recién llegados— perderán una fuente importante de ingresos flexibles.
Foodora explicó que su retirada responde a un enfoque estratégico en mercados donde puede mantener una posición de liderazgo clara. Esta salida deja a la empresa finlandesa Wolt como el único proveedor importante de entrega de comida a través de app, aunque Uber Eats ha anunciado planes para lanzarse más adelante este año. Los restaurantes asociados recibirán instrucciones específicas sobre la terminación de contratos y el pago de saldos pendientes.
Para los gestores de movilidad internacional, este cierre elimina una de las opciones de trabajo de entrada más accesibles, que suelen usar cónyuges acompañantes y estudiantes para complementar ingresos mientras esperan decisiones sobre permisos de residencia o cursos de idioma. También podría reducir la competencia por talento en entregas de última milla, lo que podría aumentar las tarifas para hogares que dependen de comida a domicilio durante estancias temporales.
Los trabajadores afectados por esta transición pueden acudir a VisaHQ para recibir orientación sobre extensiones de visa o cambios en permisos. El portal de la empresa para Finlandia (https://www.visahq.com/finland/) ofrece instrucciones paso a paso, listas de documentos y soporte personalizado, recursos útiles para repartidores que ahora buscan alternativas laborales o necesitan ajustar su estatus legal.
Asesores legales recuerdan a los repartidores extranjeros que la salida de Foodora no anula automáticamente su derecho a permanecer en Finlandia; quienes tienen permiso de residencia mantienen su estatus hasta la expiración del permiso, pero los que están con visa de estudiante y dependían de los ingresos de Foodora deberán actualizar sus proyecciones de ingresos al renovar sus permisos. Este caso es un recordatorio oportuno para diversificar los planes de trabajo complementario en un mercado pequeño donde los proveedores de plataformas pueden retirarse rápidamente.
De cara al futuro, los observadores estarán atentos a si Uber Eats logra cubrir el vacío y si la posición dominante de Wolt genera un mayor escrutinio bajo la ley de competencia finlandesa, desarrollos que podrían volver a transformar las oportunidades de trabajo ocasional para la comunidad internacional en Finlandia.
Foodora explicó que su retirada responde a un enfoque estratégico en mercados donde puede mantener una posición de liderazgo clara. Esta salida deja a la empresa finlandesa Wolt como el único proveedor importante de entrega de comida a través de app, aunque Uber Eats ha anunciado planes para lanzarse más adelante este año. Los restaurantes asociados recibirán instrucciones específicas sobre la terminación de contratos y el pago de saldos pendientes.
Para los gestores de movilidad internacional, este cierre elimina una de las opciones de trabajo de entrada más accesibles, que suelen usar cónyuges acompañantes y estudiantes para complementar ingresos mientras esperan decisiones sobre permisos de residencia o cursos de idioma. También podría reducir la competencia por talento en entregas de última milla, lo que podría aumentar las tarifas para hogares que dependen de comida a domicilio durante estancias temporales.
Los trabajadores afectados por esta transición pueden acudir a VisaHQ para recibir orientación sobre extensiones de visa o cambios en permisos. El portal de la empresa para Finlandia (https://www.visahq.com/finland/) ofrece instrucciones paso a paso, listas de documentos y soporte personalizado, recursos útiles para repartidores que ahora buscan alternativas laborales o necesitan ajustar su estatus legal.
Asesores legales recuerdan a los repartidores extranjeros que la salida de Foodora no anula automáticamente su derecho a permanecer en Finlandia; quienes tienen permiso de residencia mantienen su estatus hasta la expiración del permiso, pero los que están con visa de estudiante y dependían de los ingresos de Foodora deberán actualizar sus proyecciones de ingresos al renovar sus permisos. Este caso es un recordatorio oportuno para diversificar los planes de trabajo complementario en un mercado pequeño donde los proveedores de plataformas pueden retirarse rápidamente.
De cara al futuro, los observadores estarán atentos a si Uber Eats logra cubrir el vacío y si la posición dominante de Wolt genera un mayor escrutinio bajo la ley de competencia finlandesa, desarrollos que podrían volver a transformar las oportunidades de trabajo ocasional para la comunidad internacional en Finlandia.











