
Los ciudadanos franceses que planean viajes sin visa a Estados Unidos podrían enfrentarse pronto a controles mucho más exhaustivos. Un borrador de norma publicado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP) obligaría a los solicitantes del Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje (ESTA) a proporcionar sus identificadores de redes sociales de los últimos cinco años, todas las direcciones de correo electrónico y números de teléfono usados en ese período, además de una selfie, y potencialmente en el futuro, muestras de ADN o escaneos de iris. Euronews informa que el período de consulta terminó esta semana y la implementación podría darse en cuestión de meses.
La propuesta afecta a viajeros de 41 países con exención de visa, incluyendo Francia. Actualmente, la divulgación de identificadores en redes sociales es opcional. Grupos del sector como ECTAA advierten que esta ampliación en la recopilación de datos podría disuadir tanto viajes de ocio como corporativos, reduciendo el gasto entrante en aproximadamente 15.700 millones de dólares y poniendo en riesgo 157.000 empleos en EE. UU.
Para las multinacionales francesas, el cambio implica complicaciones en el cumplimiento normativo. Los procesos de aprobación de viajes deberán actualizarse para incluir estos nuevos campos de datos, y los responsables de privacidad tendrán que evaluar cómo se almacenan y transfieren los datos de redes sociales de los empleados bajo las normas del Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU. Además, esta mayor complejidad podría alargar los tiempos de aprobación: los equipos de movilidad de RR. HH. que gestionan viajes a EE. UU. con poca antelación —por ejemplo, para resolver problemas técnicos o rodajes cinematográficos— deberán prever al menos 72 horas adicionales hasta que se clarifiquen los tiempos de procesamiento.
En medio de estas incertidumbres, tanto los viajeros franceses como los gestores de movilidad corporativa podrían beneficiarse de contar con facilitadores expertos en visados. El portal francés de VisaHQ (https://www.visahq.com/france/) ofrece guías paso a paso sobre el cuestionario ESTA en evolución, destaca cambios en la documentación en tiempo real y puede coordinar envíos masivos o de última hora, ayudando a particulares y empresas a cumplir con los requisitos sin ahogarse en papeleo.
Los asesores legales advierten que no proporcionar la información solicitada con precisión podría invalidar el ESTA a la llegada, lo que conllevaría costosos rechazos en los puntos de prechequeo de EE. UU. en Dublín y Shannon o en aeropuertos estadounidenses. Por ello, las empresas podrían tener que exigir revisiones legales migratorias para ejecutivos de alto perfil con huellas digitales complejas.
Los viajeros franceses también deberían seguir de cerca al Congreso, donde proyectos bipartidistas de ley sobre privacidad de datos podrían limitar la autoridad de la CBP; pero por ahora, la opción más segura es prepararse para una transparencia total cuando se publique la norma definitiva.
La propuesta afecta a viajeros de 41 países con exención de visa, incluyendo Francia. Actualmente, la divulgación de identificadores en redes sociales es opcional. Grupos del sector como ECTAA advierten que esta ampliación en la recopilación de datos podría disuadir tanto viajes de ocio como corporativos, reduciendo el gasto entrante en aproximadamente 15.700 millones de dólares y poniendo en riesgo 157.000 empleos en EE. UU.
Para las multinacionales francesas, el cambio implica complicaciones en el cumplimiento normativo. Los procesos de aprobación de viajes deberán actualizarse para incluir estos nuevos campos de datos, y los responsables de privacidad tendrán que evaluar cómo se almacenan y transfieren los datos de redes sociales de los empleados bajo las normas del Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU. Además, esta mayor complejidad podría alargar los tiempos de aprobación: los equipos de movilidad de RR. HH. que gestionan viajes a EE. UU. con poca antelación —por ejemplo, para resolver problemas técnicos o rodajes cinematográficos— deberán prever al menos 72 horas adicionales hasta que se clarifiquen los tiempos de procesamiento.
En medio de estas incertidumbres, tanto los viajeros franceses como los gestores de movilidad corporativa podrían beneficiarse de contar con facilitadores expertos en visados. El portal francés de VisaHQ (https://www.visahq.com/france/) ofrece guías paso a paso sobre el cuestionario ESTA en evolución, destaca cambios en la documentación en tiempo real y puede coordinar envíos masivos o de última hora, ayudando a particulares y empresas a cumplir con los requisitos sin ahogarse en papeleo.
Los asesores legales advierten que no proporcionar la información solicitada con precisión podría invalidar el ESTA a la llegada, lo que conllevaría costosos rechazos en los puntos de prechequeo de EE. UU. en Dublín y Shannon o en aeropuertos estadounidenses. Por ello, las empresas podrían tener que exigir revisiones legales migratorias para ejecutivos de alto perfil con huellas digitales complejas.
Los viajeros franceses también deberían seguir de cerca al Congreso, donde proyectos bipartidistas de ley sobre privacidad de datos podrían limitar la autoridad de la CBP; pero por ahora, la opción más segura es prepararse para una transparencia total cuando se publique la norma definitiva.











